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2 mars 2013

El bollo ideal

QUISO la fortuna alegrarnos la lectura del krausiano Ideal de la Humanidad para la vida del benemérito don Julián Sanz del Río, que tan importante fue para la formación estética de JR y a quien este correspondió incorporándole en su Españoles de tres mundos, quiso la fortuna, decía, poner una mariposa sobre la página en forma de una de las erratas más graciosas que recordamos: "¡Con qué marcado carácter no se opone el arte europeo al asiático, tanto el arte interno como el arte del bollo ideal y el armónico, así en el todo como en los géneros particulares!" ("Caracteres artísticos", Segunda parte, sec. 97). Pues qué duda cabe que si algo podría ser bello es el arte del bollo, y no digamos si ese bollo es el bollo ideal.
Por cierto: el Drae nada dice de bollo como concierto sexual, pero sí, en cambio, de bollera, "despect. vulg. lesbiana". L*s de la Academia son rarísimos: en bollera puede haber desprecio, desde luego (aunque podría no ser así, si una lesbiana, por ejemplo, se lo dice a otra familiar, cariñosamente, como a veces hemos oído), pero ¿por qué no recoger esa acepción de bollo en la que nada hay de despectivo, y sin la cual no se entiende lo de bollera?


El Rastro, 13 de marzo de 2011


26 février 2013

Sobre el olvido, una vez más

ME topo estos días, preparando las conferencias sobre JRJ de la Fundación Juan March, con este aforismo suyo, memorable, sobre el olvido, decantación de otro de Nietzsche, que acaso desconociera el poeta, porque la poesía está comunicada de secretas galerías entre la realidad visible e invisible: "Olvidar es vencer". Se recoge en la antología de sus aforismos publicada en La Veleta, que yo mismo preparé en 2007. Expresa lo mismo que el verso de aquel soneto suyo ("¿Cómo era, Dios mío, cómo era?"): "Memoria, ciega abeja de amargura". Lo había olvidado, y ya lo siento, porque de haberlo recordado a tiempo habría figurado al frente de ese libro, que no trata de otra cosa.


El Rastro, 24 de febrero de 2013

22 février 2013

Oji

QUÉ misteriosos los caminos de los papeles, más volanderos estos que las hojas secas. El que aquí comparece, una pequeña postal circulada desde Japón el año 3 del siglo 20, pasó antes por "Argelia (Francia)" hasta llegar, cien años después, una mañana helada, a nuestro Campillo del Mundo Nuevo.
Las manchas que aparecen en el cielo son heridas que ha ido infligiéndole el tiempo, cometas que alguien, quién, esta volando.
Es poco probable que el lugar que muestra esa tarjeta se conserve igual que entonces y menos aún que algún día vaya uno allí a comprobarlo. Sin embargo, tal y como lo vemos es suficiente, existe y quedará en nuestra memoria como un raro fruto sensitivo, nota de la lira inmensa que une oriente y occidente.

Vista de Oji, Tokio. Postal de 1903.

20 février 2013

San Anselmo, entre Unamuno y Machado

              (Recuerdo de unas horas pasadas con F. de A., J.J y F.O.)

COMO niebla del río
se levanta del agua
un dios helado,
y la niebla acompaña
al pescador de caña.


Foto: T. Rand Collins

17 février 2013

Arco, 2013


LOCO sólo, no basta; hay que ser loco y algo más. El loco sólo, marea. Y lo mismo puede decirse de la cordura. El cuerdo sólo, aburre o impacienta.

El Rastro, 2 de septiembre de 2012

13 février 2013

Una pequeña hipérbole y otros fragmentos


UNA pequeña hipérbole. El Drae pone como ejemplo de oxímoron "un silencio atronador". Incomprensible. Porque todo el que los haya oído sabe que hay silencios atronadores por todas partes, y no sólo en sentido figurado. Por tanto no hay contradicción alguna. Se ajustaría más el oxímoron a la expresión una pequeña hipérbole, tan usada en la crítica literaria.
* * *
RESULTA comprensible la admiración que despiertan los judíos, incluso en abstracto: algunas de las personas más inteligentes y admirables de la historia lo fueron. Más aún, si resultase factible hacerse judío sin pasar por la sinagoga, muchos nos sentiríamos tentados de serlo. Ahora, haber dejado de tratar a curas y frailes para caer en manos de los rabinos no es muy atrayente.
* * *
EL poeta, si no crece, no se queda como está: va a menos siempre.

El Rastro, 11 de noviembre de 2012


7 février 2013

La ristra

NO resulta fácil sustraerse a los acontecimientos. Oímos en la radio y la televión a los opinativos, leemos, al menos, cuatro periódicos. Asombra, abochorna, diríamos, el sesgo, ver cómo la realidad es una u otra según sea el medio que se ocupa de los hechos. Lo que para unos es decisivo, otros ni siquiera lo recogen. 
Va uno poniendo en su papel las conclusiones, con lo que tiene. Conjeturas.
1. Luis Bárcenas es idiota, tanto por llevar en una libreta la contabilidad b, igual que el contable de Al Capone, como por dejar que alguien se la haya fotocopiado. Sorprendido con las manos en la masa, ha decidido tirar de la manta, y vengarse. Naturalmente niega que la libreta sea suya.
2. Luis Bárcenas se cree muy listo, y sabiéndose cogido con las manos en la masa, ha copiado en una libreta nueva la contabilidad b de su partido, mezclando datos, unos verdaderos y otros falsos, con el fin de liarlo todo un poco, ver qué saca y ganar tiempo. Por esa razón, niega que la libreta sea suya.
3. Luis Bárcenas no es ni listo ni tonto, sólo tiene una noble aspiración en esta vida: que alguien le inmortalice como figurita de Lladró con ese abrigo de pelo de camello y cuello de terciopelo negro.
4. Luis Bárcenas es un hombre astuto, para lo cual no hace falta ser ni listo ni tonto, y ha hecho sus cálculos: de acuerdo, soy un chorizo, pero verdes las han segado y váis a ver mi dinero el día en que veáis el de Roldán.
5. Luis Bárcenas, más allá de ser listo o de ser tonto, más allá del bien y del mal, acaba encarnando al superhombre y pide que le asesore su amigo Trías Sagnier, aquel precisamente que le ha denunciado y que asegura que las libretas de la contabilidad b son las que Bárcenas le mostró hace años, lo que éste naturalmente niega.
En este sainete, a día de hoy, la gran frase la ha dicho el presidente de Gobierno, Mariano Rajoy, eslabón perdido entre el lenguaje articulado y el corcho: "Todo es falso, salvo alguna cosa que es cierta". A esta la frase es posible que la supere otra pronto, porque el campeonato no ha hecho más que empezar. Se cree también que el lema del presidente de Gobierno es una célebre frase de Jesús, que era, como Cristóbal Colón, oriundo de Pontevedra: «Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco más me volveréis a ver"

El Rastro. Muestras de adn. 27 de enero de 2013.


31 janvier 2013

La crítica del juicio

ES una suerte vivir con quien puede leer La crítica del juicio no porque lo haya perdido y desde luego sin perderlo, sino porque nos irá señalando los pasajes a los que uno jamás habría llegado solo, devorado por el apretado bosque del pensador de Königsberg. Así que gracias le sean dadas a la dueña del ala oeste de esta casa por la cita que hoy ha espigado en ese libro que nos recuerda que hay que distinguir entre lo oscuro y lo opaco e impenetrable. No hay nada oscuro, si responde a una razón de ser, que no tenga una puerta, y aun ventanas esperando ser abiertas. La naturalidad del oscuro es ser oscuro, como la sencillez del barroco por naturaleza es ser barroco, y su afectación sería ser sencillo. Lo impenetrable nos obliga, por el contrario, a dar vueltas a su alrededor y a extenuantes pérdidas de tiempo:

"No se sabe bien si debe uno reírse más del charlatán que esparce en su derredor tanto humo que incapacita para juzgar nada claro, pero que por eso mismo da más campo a la imaginación, o del público, que se figura ingenuamente que su incapacidad de coger y conocer claramente esa obra maestra de la penetración proviene de que se le ofrecen nuevas verdades en grandes masas, estimando, en cambio, el trabajo detallado (en explicaciones adecuadas y examen ordenado de los principios) como chapucería."


El Rastro, 27 de enero de 2013

27 janvier 2013

Venecias

HABLÁBAMOS ayer de un libro de ciudades. Entre ellas no figuraba Venecia, más que de paso, pero ninguna acaso sea más de paso que Venecia, incluso para los propios venecianos, obligados a discurrir por ella en un deslizarse continuo, como luna que riela en sus canales. Hace unas semanas vino a nuestro encuentro en el Rastro desde Vanves, antes de seguir su lenta navegación, este álbum de la ciudad de la laguna. Es de un tiempo en el que los happy few que viajaban querían llevarse de los sitios en los que estaban suntuosos recuerdos a la altura de la magnitud de las dificultades e incertidumbres que entrañaba el viaje hasta allí. Cerca aún los canaletto y guardi, tan populares en el siglo XVIII, quiso el fotógrafo Salviati poner su modesta artesanía al servicio de la pintura, hibridando su propósito con estos candorosos colores de mundinovi que devuelven la oriental Venecia a una ensoñación de las Mil y una noches.

Álbum Ricordo di Venezia. Fotos de P. Salviati, Venecia, 1880.




17 janvier 2013

Rotaciones a tres bandas

EL crítico Ignacio Echevarría se despepitaba el viernes pasado al comprobar cómo los críticos literarios de su periódico siempre meten en sus recuentos anuales a los mismos, y aunque no a todos, como si hubiese alguno al que tratara de poner a salvo de su escabechina sacándolo de la colla, citaba a algunos de esos novelistas seleccionados: “Es decir, más de lo mismo: los autores consabidos en constante rotación, según hayan publicado o no libro nuevo”. 
Son palabras a tres bandas. Oímos en ellas no ya la suficiencia del que se cree superior a sus colegas y por supuesto a tales escritorejos (primera banda), sino una sedicente venganza, pues a diferencia de aquellos a los que se resiste a soportar "según hayan publicado o no libro nuevo", de él se podría asegurar que no rota, como Baroja decía de los vascos, "que no datan", quiero decir que ese crítico está siempre ahí recortándoles cada semana, sin faltar una, a quienes son más-de-lo-mismo: “Jodeos, yo siempre estoy” (segunda banda). Lo cual tampoco es exactamente así, pues acaso toda esa enajenación suya provenga de que antes él estaba en El País, y ahora no le queda otra que seguir compartiendo páginas con los críticos a su entender más ineptos en El Cultural, que así de voltaria y caprichosa es la rueda de la Fortuna, mientras espera que esta cambie para apoderarse él mismo de El Cultural y administrarlo, como habría hecho con Babelia si no lo hubieran echado antes, y poner al fin un poco de orden (tercera banda) en la crítica, la literatura, los periódicos y el mundo con unas cuantas depuraciones imprescindibles.


Dos retratos y un autorretrato. El Rastro, 13 de enero de 2013

16 janvier 2013

Lance Armstrong

LANCE Armstrong, el ganador de siete tours de France, después de haber negado siete veces siete que se había dopado, y siempre con el mayor aplomo y dispuesto a batirse en duelo con quien sostuviera lo contrario y aun a denunciarlo ante los tribunales llegado el caso (como ocurrió), reconoce al fin haberlo hecho. Está de más saber las razones por las que lo confiesa ahora tanto como saber por las que hasta hoy lo había negado. Se habló de ello aquí hace unos meses. El daño que ha hecho Armstrong no es al deporte, como se está repitiendo, sino a la verdad. Él solo ha acabado con la presunción de inocencia para mucho tiempo. Nadie volverá a creer a ningún deportista cuando diga: no me he dopado, así veamos su rostro arrasado por el llanto. Por suerte para la vida, el olvido, que raramente trabaja por la verdad, es imprescindible para sobreponerse a la mentira. Por cierto, ¿quién era Lance Armstrong?


El Rastro, 2 de septiembre de 2012

9 janvier 2013

El Partido Estrella

ACABA uno de leer la noticia: algunas de las personas que participaron en el movimiento del 15M  han decidido formar un nuevo partido político. Es una gran idea, desde luego, aunque habrá que leer la letra pequeña (hablan de "la cultura libre de internet" que suena en principio a un "lo nuestro es nuestro y lo tuyo de todos" o, en el mejor de los casos, a aquel "amor libre" de los años sesenta). 
Los de aquí han decidido llamar a su nuevo partido, como si nos hubieran oído, el Partido X, y, por lo que decíamos anteayer aquí mismo a propósito de la vocal común, que vimos por primera vez en un cartón de la Puerta del Sol durante su revuelta ("Somos much*s), habría sido preferible llamarlo el Partido * o Partido Estrella, mejor que el partido X. Es evidente que lo han llamado así por las X anónimas del mundo, y aunque uno, como acaso se sepa, es un gran partidario de las X, objetaría en este caso que esa letra, al servicio de un Partido, recuerda algo a una franquicia del porno y de la industria del erotismo. Y, claro, dónde se va a comparar una estrella con una equis, o sea, una incógnita.

Rastro, 6 de enero de 2013



25 décembre 2012

Maravillado silencio

LLEGARON las voces acordadas a nuestro balcón en medio de la noche:

Niño Dios de amor herido, 
tan presto os enamoráis, 
que apenas habéis nacido, 
cuando de amores lloráis,


y se alejaron hilando:

Due pupille amabili m’han piegato il core
E se pietà non chiedo a quelle luci belle
Per quelle, si per quelle io morirò d’amore,


para llevarse tras de sí todo lo que no fuese maravillado silencio.


Rastro, 23 de diciembre de 2012. Abajo: Iglesia de Palenzuela. Foto de nuestra amiga Mar en la felicitación de navidad  enviada por ella y Avelino Fierro desde León.




13 décembre 2012

El grand jeté

ACABO de volver del rodaje del documental que Luis Felipe Torrente y Daniel Suberviola están haciendo de Manuel Chaves Nogales. En los descansos se habló de este artículo, lo que le ha llevado a uno a leerlo ahora. De él no se me ocurre decir nada, salvo que es muy raro: 1, creer, si lo comparten muchos, que algo vale menos, y 2, no querer compartirlo si cree que vale mucho. Hubo ya otro artículo parecido hace años del mismo autor que quedó respondido con este, y aun con este otro, publicados igualmente en EP hace unos años. Así que no tiene uno más ganas de marear la perdiz.
Espero no obstante que la gente lo encuentre tan gracioso como lo encuentro yo: cruzó ante mis ojos (el artículo, me refiero) en puntas de pie haciendo frufrú con el tutú. Magnífico el developpé, pero sobre todo su grand jeté, quiero decir, la frase esa en que se proclama campeón de Chaves Nogales antes que nadie.

El Rastro, 13 de marzo de 2011

11 décembre 2012

Por qué a los hombres les cuesta decir guapo


PRODUCE ternura ver las reservas de muchos varones a la hora de hablar de la belleza de otro varón. Evitarán, si pueden, referirse a ello, o añadirán incómodos que no son expertos en ese asunto o bien que es algo que tampoco les incumbe especialmente ni les interesa en absoluto, pasando por adjetivos y expresiones como “guapo” o “apuesto” o “está muy bueno” a tal velocidad que recuerdan a esas viejas solteronas que se quitan de un sitio en cuanto sienten una corriente de aire frío. Todo lo contrario que suele ocurrirles a las mujeres. Dispuestas de buena gana a proclamar la belleza de otra mujer sin ahorrarse un solo adjetivo, incluso si es rival, tanto como la belleza de otra mujer parece interesarles detenerse en ella, estudiarla y analizarla y finalmente proclamarla, pues incluso cuando la nieguen o denuesten con razón o sin ella, dejarán sentado que si de algo entienden ellas precisamente  es de eso, de belleza. 

Rastro, 18 de noviembre de 2012.

19 novembre 2012

La vida misma

EL milagro de la realidad se cifra en estas pequeñas cosas, como la que aparece en la imagen. En medio de la miseria, sin contaminarse de ella pero sin darle la espalda, brilla luminoso algo que nos recuerda que la poesía es posible no sólo después de Auschwitz, sino que es aún más necesaria en Auschwitz. Y que la realidad es la que mejor compone

El Rastro, 18 de noviembre de 2012

25 octobre 2012

El amor a las gallinas

"ALENTAR a los jóvenes; exijir, castigar a los maduros; tolerar a los viejos", escribió JRJ. También: "Nada me interesa de lo que piensen –bien o mal– de mí los más viejos que yo" o "Temed que los viejos alaben vuestra obra. Es el comienzo de vuestra decadencia" o "Hay que aprender de los jóvenes, no de los viejos, porque lo que se aprende no es la esperiencia sino la novedad".
Los poetas viejos hablan a menudo con un báculo en la mano, esperando dividir en dos el mar Rojo, como aquel artista que deseaba poder sanar a los enfermos aplicándoles sus pinturas abstractas sobre sus llagas y lacerías.
"No hay en mí ni memoria ni olvido; única y simplemente lucidez", leemos en el primer poema de esa Canción errónea recién publicada, hasta dar en uno de los últimos con este otro verso, no menos desconcertante en un hombre octogenario: "¡Cuánto amo a las gallinas sin esperanza!". Y sentimos un gran desconcierto no tanto porque alguien pueda amar de una manera tan impetuosa a las gallinas, o por no saber exactamente si las ama desesperadamente ni si las que zozobran en la desesperación son las gallinas, sino porque nos preguntamos cómo será amarlas, además, con lucidez.
Sí, hemos de ser comprensivos con los viejos poetas, sobre todo porque ninguno de nosotros sabe si en la vejez nos estarán esperando unos versos parecidos o peor aún, las gallinas, habiéndolas despreciado tanto en nuestra juventud en aquel gallinero leonés de La Palomera.

El Rastro, Campillo del Mundo Nuevo, 26 de febrero de 2012


23 octobre 2012

Un cornell (semillero)

LOS llamamos cornells en recuerdo de Joseph Cornell, el autor surrealista cuya visión del mundo ha cambiado el modo de ver cajas muy anteriores a él, de la misma manera que Gómez de la Serna nos descubrió greguerías en escritores que le precedieron, a veces de la antigüedad clásica. 
Cajas con frascos de venenos, cajas con volantes y ruedas de relojes, cajas con carretes de hilo, cajas con agujas y recambios de gramófono... Cada una de ellas con pequeños submundos, ordenados y orbitados como si se tratara de pequeños sistemas solares con sus planetas, satélites y lunas.
Esta es acaso una de las más hermosas que se haya uno tropezado nunca: es una caja que contiene tubos que contienen semillas. Cincuentainueve semillas en sus tubos, separadas por tacos de algodón, selladas con tapones de cera y etiquetadas con una caligrafía de miniaturista, probablemente del siglo XIX. Piensas: el mundo se extingue, desaparece de la faz de la tierra toda forma de vida, pero alguien encontrará un día esta caja y podrá acaso volver a roturar los campos y sembrar en ellos trigo, avena, mijo, adormidera y filantro, sorgo, arroz, panizo, lino y cáñamo, ricino y algodón...
Hace muchos años conocimos en el Carmen de La Victoria de Granada a un inglés que viajaba por el mundo con una maleta. Había venido a ver a su director, José Tito, a la sazón director de aquella residencia universitaria y, al mismo tiempo, conservador de los jardines de la Alhambra y el Generalife. Viajaba el inglés por el mundo buscando semillas de rosales y otras flores, plantas y árboles de jardín de ejemplares de más de cien años. Acababa de llegar de Alepo y estaba citado con nuestro amigo, que le había prometido las semillas de unos rosales y unos mirtos de tiempo del sultanato, a cambio de otras que el inglés le traía de los lugares lejanos por los que había andado.
Mientras tomábamos café nos mostró su maleta. Llevaba en ella más de quinientas muestras, entre las que recogía y las que le servían para el trueque.  Acababa de llegar de un viaje por Siria, especialmente provechoso, y nos contó una historia increíble que acababa de sucederle en Alepo que tenía que ver con aquel oficio tan raro de jardinero ambulante. De no saberlo uno de los conservadores de la célebre Garden History Society del Reino Unido, hubiésemos creído que se trataba de uno de esos impostores que aparecen en las fábulas de las mil y una noches. No recuerdo si la he contado en otra ocasión, seguramente sí, en uno de los tomos del SPP. Aunque puede que no, porque me parece que es anterior a esa manía de uno de meter en esos libros, como Noé en su arca, el primer cornell de la historia, todo lo que sucede en el mundo.

                                                    (Continuará)

Semillero. El Rastro, 21 de octubre de 2012

4 septembre 2012

Retórica y verdad

ES la crónica de Bernal Díaz del Castillo, como es bien sabido, un verdadero vivar de la lengua castellana, pero no sólo. Hay tanta vida en ella, que no resulta extraño hallar en cada página algo que no nos incumba de una u otra forma, empezando por lo que bien pudo ser el lema de su autor, consciente de que su prosa no era tan buena como la de otros cronistas más floridos pero mendaces, y a los que recuerda a cada paso que no estuvieron presentes como él en la conquista ("Y digo otra vez que yo, yo, yo, dígolo tantas veces, que yo soy el más antiguo", irrumpirá al borde de la desesperación): "La mejor retórica es la verdad".
Especialmente emotivo es el capítulo, muy al final, dedicado a todos los hombres que conoció o con quienes tuvo trato de guerras (su particular catálogo de las naves) y de quienes va desgranando su fortuna y sus finales, la mayor parte de ellos a manos de indios, enfermos o heridos en las batallas; pocos, afortunados, los que "murieron de su muerte" y a su hora.
Vengan aquí hoy un par de pinceladas de ese fresco inmenso que compuso casi sin conocer la monumentalidad de su gesta literaria, más colosal aún si cabe que su propia vida.
En ese capítulo nos habla de alguien que merecería figurar en una obrilla de Cervantes: "Se llamaba Francisco Martín Vendaval, y este nombre Vendabal se le puso por ser algo loco". Cuando le tocó el turno a otro, no se privó de cierto humor negro: "Digamos ahora el astrólogo Botello; no le aprovechó nada su astrología, que también murió allí con su caballo". Lo decía porque, a cambio de sacarles unos cuartos, predecía este Botello a todos sus compañeros el porvenir, y pudiendo adivinar el suyo se lo dejó sin adivinar, lo que sin duda le habría librado de morir a manos de los indios, como murió.


El Rastro, 15 de julio de 2012


2 septembre 2012

Disco roto

POR los días de julio pasado me encontré en la esquina de la calle Carnero con Arganzuela este vinilo viejo, roto y  tirado en el suelo. Me llamó la atención, como llama la atención todo lo roto, cántaros o vidas, y me acerqué por si aún había algo de música allí y tenía que hacer el dúo. Tiré la foto con el móvil y me fui de su lado pensando en otras cosas, así de inconstantes somos. Únicamente en casa, al mirar con detenimiento la imagen en el ordenador, me descubrí reflejado en esa superficie negra. Y aunque sólo es una sombra (casi nunca somos tanto), me pareció un regalo que acaso no me había merecido, y tal como sucedió lo cuento.

Autorretrato sobre la cara A de "Sol y sombra", disco de la Royal Philharmonic Orchestra dirigida por Luis Cobos. Habría estado mejor que hubiese sido otro disco, desde luego, pero la vida tiene esas cosas. El Rastro, 29 de julio de 2012