AL tiempo que se publicaban en La Veleta los aforismos de JRJ, aparecía, con el título de Río arriba, otra selección de aforismos realizada por Juan Varo Zafra. Los primeros se escogieron a lo largo de muchos años, antes incluso de que el recordado Sánchez Romeralo nos regalara el volumen de Ideolojía en el que figura el total de aforismos del poeta (si bien se podrían espigar muchos más en el resto de sus obras). Si algún día el volumen de La Veleta se reeditara, le gustaría a uno añadir estos que Varo Zafra antologó en el suyo. Unos no se incluyeron en aquel por su extensión o por indecisiones de última hora, y otros los supo ver Varo Zafra mejor que nosotros, poniendo en ellos un acento especial, que les dio relieve:
72 AÑOS. Tengo 72 años. Desde los 11 estoy leyendo, escribiendo, viajando. Sí, he leído y tratado a poetas de muchos países, a casi todos los del mío. Creo que por todo eso, tengo derecho a opinar sobre la escritura española.
Yo podría sintetizar hoy mi gusto poético en cuanto a poesía española diciendo, por ejemplo, que el “Romance del Conde Arnaldos”, las estrofas tal y tal y tal de la “Canción del alma” de San Juan de la Cruz, la “rima” “Con mi dolor a solas” de Bécquer, el poema “Él flotando en las aguas” de Unamuno, “La muerte de Abel Martín” de Antonio Machado, significan los logros mayores líricos de nuestro idioma.
Si otros críticos no piensan como yo, no me preocupo por ello, ya que así será más estenso el vivero jeneral de la poesía española. Y tampoco ataco al crítico que me contradiga, pero defenderé mi derecho a mi gusto y diré lo que pienso de los ejemplos de otros escritores. Y también de ellos como hombres. Pero de frente y con firma.
Y si todavía viviera más y cambiara de gusto, lo diría también, como en años anteriores unos esaltaron más a Góngora o Garcilaso, por ejemplo, más que hoy.
CREO que la vida verdadera es trabajar y gozar, y ayudar a los otros a gozar y trabajar. Y señalar la farsa, la indignidad, la cobardía al que la tenga.
Esto es lo que yo he intentado siempre hacer y lo que pienso seguir haciendo hasta mi muerte.
LO que debió hacerse, debe hacerse, aunque hacerlo no “sirva” ya de nada.
NADA como la proporción, la justeza, en correspondencia. Un hombre no debe vivir en un palacio, la noche no debe alumbrarse con luz artificial, un libro no debe olvidarse que es sólo un soporte.
EL mundo debiera separarse en dos reinos: locos y tontos. (Claro que habría muchos tontos que se creyeran locos).
LAS malas curvas. El flexible de espinazo es siempre falso y artificial. Saludo derecho, saludo derecho.
CUANDO estoy trabajando quiero acabar y no acabar. Es como ir en un tren con deseo del amor, de la gloria, un fin grande, y sin embargo estar contento sin llegar, llegando.
TENEMOS la seguridad de que no gustaremos nunca del todo a los demás. Seamos, pues, plenamente de nuestro gusto.
NO hay peor combinación humana que la de lo bueno y lo bruto. Porque no es posible perdonarle la bondad porque es bruto ni condenarle la brutalidad porque es bueno.
ESTOY embriagándome largamente con mi obra, plena, trabajada, difícil, ante mí.
De pronto, sale completa, grande, bella, la luna.
¿Qué es ya toda mi obra, ay?
DEUDA.– Todos algo, muchos mucho, algunos todo.
P.D. Quienes tengan la edición de La Veleta, podrían imprimir estos y añadirlos, incluyendo este, que allí, página 17, se deslizó con errata misteriosa: “Gusto poco de la escultura en jeneral; y menos de la policroma: se parece demasiado a la realidad para que parezca verdadera o real. ¿Paradoja? Nada de eso. El arte, para que parezca real, debe mantenerse un poco alejado de la vida”. Donde dice “Gusto poco de la escultura jeneral”, decía “Gusto de la espesura jeneral”. En cuanto a la fotografía que acompaña esta entrega, procede de una exposición del fotógrafo Teo Martínez sobre la España de los años 50, 60 y 70 en Teruel Punto Photo 2011), y enviada por J.M.Bonet bien podría cerrar esta entrada dedicada al poeta de los niños.