18 de mayo de 2015

Nueve años

LE ha impresionado a uno mucho, como a todo el mundo, la historia de María José Carrascosa, la abogada que, víctima de la saña de un exmarido vesánico, ha pasado nueve años en la cárcel, acusada por la justicia norteamericana de secuestrar a una hija cuya custodia le había concedido previamente la justicia española. Incluso su ex, a buenas horas, pidió la libertad para ella hace un año. Lo primero que esa mujer dijo cuando se vio libre, exonerada de los cargos que pesaban sobre ella, fue: “Tengo que ponerme los zapatos de mi vida. Durante nueve años he llevado los zapatos de una vida que no era la mía”. La periodista que la entrevistó a las puertas de la prisión le preguntó si creía en la justicia americana. María José Carrascosa se tomó su tiempo antes de responder, y al final lo hizo no como quien acaba de salir de la cárcel, sino como quien no puede abandonar aún los EU: “Sí, creo en la justicia norteamericana”. Cree tanto en ella que ha desaconsejado a su hija, de quince años, que viaje hasta allí para visitarla, por si le impiden luego salir del país.

Esa mujer que cree en la justicia norteamericana, ha hablado de vejaciones y maltrato físico y psicológico durante los años que ha pasado cautiva. Entró en la cárcel siendo una joven sana y ha salido envejecida, con el pelo blanco, y enferma. Le esperaban a la salida únicamente un cura que ha hecho de buen samaritano, un cámara de televisión y la periodista que la entrevistó. Pese a ser éstos dos desconocidos, se abrazó a ellos, efusiva. Ni un cónsul, ni un político de su pueblo, ni la tuna, nadie. La mujer solo acertaba a repetir una y otra vez llevándose las manos a la boca, tratando de ahogar los sollozos de dicha: “No puedo creer que sea verdad”. Siendo española, ni siquiera se le acercará un productor para proponerla llevar su historia al cine. Asistimos a las primeras palabras entre madre e hija, en el coche que la alejaba del infierno. La madre preguntó desconcertada e incrédula: ¿Qué es eso? Skipe, le respondieron. Las lágrimas apenas les permitían hablar a ninguna de las dos. Aunque llevan ya los zapatos de sus propias vidas, ambas arrastran aún una abultada bola de hierro encadenada a su tobillo. La justicia que apresó a la madre por secuestro, la secuestró a ella nueve años más, y, de paso, los mejores de la hija, esos que nadie le devolverá. Si la vida fuese una novela, esta merecería una segunda parte, como El conde de Montecristo.

   [Publicado en el Magazine de La Vanguardia e 17 de mayo de 2015]

11 comentarios:

  1. Cualquiera que haya tenido que pasar los controles de un aeropuerto estadounidense conoce la rigidez y la crueldad de los registros y métodos policiales de esa democracia erigida por muchos como modelo. Se masca la tensión y la preocupación en los controles. Se sabe cómo se las gastan. Está muy bien para el turista que viaja con bermudas, camiseta de barras y estrellas y cartera repleta de tarjetas de crédito. Y con hotel o residencia demostrable, por supuesto.

    Conozco a un investigador que, por su trabajo, se ve obligado a llevar a veces un maletín con muestras biológicas. No hay que decir que con todos los permisos, certificaciones y documentación en regla desde España. Pues bien, en cada vuelo este señor prepara a su familia española y a su abogado para el caso de que fuese retenido o detenido, ya que se sabe cuando comienza el trance pero no cómo ni cuando termina, si es que hay suerte y termina. Ya digo: rígido, despiadado y obcecado. Y cuidado con las bromitas: las mínimas.

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  2. El atentado de las Torres Gemelas marcó un antes y después en nuestra frágil civilización que desde entonces paga a precio carísimo el universo pecador. Quien conozca la cifra que ahora supone "nuestra seguridad" la habrá comparado infinidad de veces con lo que hubiera costado rescatar de la miseria a ese tercer mundo vengador que nos masacra a su capricho después de tantos años reclamando compasión. Llenamos los botijos de agua hasta derrocharla y de pronto un agujero incontrolado los vacía hacia el sumidero.

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  3. Si una mujer en EEUU presenta un video denuncia de amenazas de muerte con agresión incluida, la policía ayuda a la mujer a conseguir pruebas, no hablariamos de agresión machista sino de intento de homicidio (50 años sin respirar el aire de la calle). Miren el caso del capo español de la banda los Miamis que cumple condena de 150 años en una cárcel de Florida ( se le añadio el delito de ganster, blanqueo y actividades ilegales.
    Maria José jugó con la justicia americana y pagó, ningún español hizo nada por ella, me alegro que salga pero pecó de soberbia e infringió las leyes federales.
    Si en España hubiera una justicia como la americana, no habría . corrupción y se acabará con la violencia machista si las agresiones son consideradas intentos de Homicidios ( tomen nota los jueces, fiscales y legisladores judiciales)

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    1. Me temo que usted confunde eficacia de la Justicia en EEUU con ensañamiento e inhumanidad. Si algo sabemos de la Justicia estadounidense, tanto por las noticias como por numerosas películas, es que el pobre y el desfavorecido (negros en particular) sufren un grave desamparo judicial y tienen todas las de perder en caso de litigio. Tampoco parece que los estafadores poderosos de Lehman Brothers y demás corruptos corran una suerte muy distinta de la que que tendrían en Europa. Saben buscar las rendijas del sistema judicial para salir bien parados. Por lo tanto la violenta machista en USA seguramente recibirá un trato más brutal, con más ensañamiento, pero no con más garantías judiciales. El caso de Mª José Carrascosa da suficientes pistas.

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  4. El profesor británico Fernandez Armesto, historiador de Oxford, http://en.wikipedia.org/wiki/Felipe_Fern%C3%A1ndez-Armesto en los EEUU donde había ido para una conferencia cruzó una calle no por la esquina, "jaywalking" y fue brutalmente apaleado por la policía y detenido Historian 'pinned to ground by US police and beaten for jaywalking' [notable foto del distinguido profesor en el suelo, rodeado de uniformes ] http://www.telegraph.co.uk/news/uknews/1539148/Historian-pinned-to-ground-by-US-police-and-beaten-for-jaywalking.html Cuando lo liberó el Mayor, o sea el alcalde que le dijo que podía presentar cargo y denuncias, dijo que no, que eso le había enseñado más sobre la situación actual en EEUU, que un año de conferencias.

    *Dead Nation Walking* http://kunstler.com/clusterfuck-nation/dead-nation-walking/ Y el artículo sólo se refiere a la situación en el transporte, hay otros del autor que les van a dejar con la boca abierta.

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  5. Criticamos el sistema judicial español pero al menos aquí no es fácil librarse de una acusación de abusos sexuales a menores pagando cantidades millonarias a sus padres, como en el caso Michael Jackson. Sin la dilación que le caracteriza, el sistema judicial español sería de los mejores.

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    1. Uno, personalmente, no critica "el sistema judicial español", sino las barbaridades que en él se cometen, los disparates de ciertos jueces, etcétera. No "el sistema", sino lo que está mal. ¿Que en los USA hay cosas que están aún peor? Podría ser (no lo sé), pero eso no justifica las barbaridades de aquí (ni las de allá, claro). No confundamos las cosas.

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  6. Es escalofriante , como también me pregunto si en estos casos hay algol estipulado para que intervenga la justicia española. Esto me hace recordar a Frank de la Jungla que estaba el otro día en un programa para recaudar firmas y reclamo también la intervención del Rey para liberar a su mujer de la cárcel donde estaba presa injustamente, no recuerdo el lugar exacto, quiza en Tailandia.,,
    La justicia española necesita mas medios, mas organización, y más libertad y respeto.

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  7. Será prudente que si una persona tiene algún problema con la policía o la justicia en los EEUU, por prudencia haga como en los tiempos del Juez Ti (o Dee) http://fr.wikipedia.org/wiki/Juge_Ti (cuyas novelas en francés disfruto leyendo) y se ponga de rodillas, y golpee la frente contra el suelo en señal de sumisión.

    En la mayor parte de las ciudades no se puede ni caminar por la calle: no hay aceras. Y si sales a pasear por la noche pisando el pasto, igual que en el famoso cuento de Ray Bradbury, el coche de la poli te para y te pregunta si se te rompió el coche, que te llevan a la estación de servicio. En cuanto abres la boca se dan cuenta que no eres americano -¿Ah, es Ud un turista? No, por acá no se puede caminar, es muy peligroso. Si le pasa cualquier cosa nos van a culpar a nosotros, suba que lo devolvemos al hotel.
    Cualquiera les dice que no.

    En cuanto a esa leyenda de que en EEUU no hay corrupción, es el país más corrupto del mundo.
    Y encima asesinos.
    En España como a los corruptos saben que no les va a pasar nada, y que robar es impune, son la mafia perfecta, y no necesitan matar.

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  8. Aquí robar no es impune, pero si los corruptos son los que hacen las leyes.....,hecha la ley, hecha la trampa. Saben bien cómo evadirse, dimiten.justo cuando se les va a juzgar, y pasan a otro.proceso.judicial, para alargar el proceso y como digo procurar evadirse. Yo si confío en la justicia española, pero no sé le deja trabajar eficazmente y agilmente, necesitan medios, y que no esté politizada.

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  9. Advertid, hermano Sancho, que esta aventura y a ésta semejantes no son aventuras de ínsulas, sino de encrucijadas

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