26 de diciembre de 2016

¿Sueño o pesadilla?

HACE cien años, allá en el siglo pasado, 1995, nos invitaron a quince o veinte escritores españoles a visitar La Habana. En aquel momento el régimen  comunista tenía tres grandes ideales. Los ideales de un régimen comunista son inapelables. Aquellos tres ideales eran además tres grandes problemas: desayuno, comida y cena. La población no comía. Se pasaban la vida haciendo colas en economatos vacíos o en mercados adonde sólo llegaban casquerías pestilentes, manos de cerdo y unas achicorias buenas, decían, para las purgas. O sea, todo simbolismo. Claro que el comunismo aprieta pero no ahoga, porque la gente tampoco tenía dientes. No he visto tantas bocas  desdentadas  en ninguna otra parte del mundo, llamativas, para mí al menos, en tantas mujeres y hombres sobre todo jóvenes. La Revolución pasó entonces de mamar de la teta del rublo a la del dólar, tras parasitar unos años la del bolívar.

Los escritores españoles de aquella expedición formamos dos grupos: a favor de Fidel (lo llamaban así, con familiaridad un tanto repulsiva y servil), y en contra de Castro. Entre los que estaban a favor los había de dos clases: los fanáticos (divididos a su vez en cínicos y siniestros) y los desengañados, como un escritor catalán. Había visitado la isla en los años sesenta con otros escritores, y el régimen les pagó el fervor con eufemismos: la prostitución se nacionalizó con el nombre de amor libre, y  les metieron gratis las prostitutas en la cama. Ese hombre se pasó gimoteando quince días. Daba pena: “Pero Fidel ha hecho algunas cosas buenas por los cubanos”. Claro, y por los escritores e intelectuales de izquierdas en visita oficial... 

“Desde luego que ha hecho algunas cosas buenas... morirse”, habría dicho Cabrera Infante. Recordó cada día que vivió a aquellos millones de exiliados cubanos, como él y su mujer, que esperaban en vano a que Castro muriera (incluso en su cama, como Franco), para poder morir ellos donde nacieron, donde no se les dejó vivir. Los periódicos españoles han contado la notica: “Ha muerto Fidel Castro, símbolo del sueño revolucionario”.  ¿Por qué se le llama sueño a lo que ha sido una de las más sórdidas pesadillas del siglo XX? Este es un ejemplo más de cómo el blanqueo de la Historia suele empezar escogiendo con mimo las palabras. Y del oportuno olvido al oportunismo hay sólo un paso. Como vemos también aquí.

    [Publicado en el Magazine de La Vanguardia el 25 de diciembre de 2016]

32 comentarios:

  1. El cubano se las averigua para sobrevivir, " son más listos que el hambre", pero desde que sus ancestros llegaron de Africa no han dejado de ser esclavos.
    Un derecho humano clave es no pasar hambre, " que no nos coja el hambre " decía Miguel Hernandez, de hecho la esclavitud es hoy y va a más, la categoría social que más humanos aglutina.
    Recuerdo durante una hambruna apocalíptica como el infame arengaba a las masas para que comieran hierbas del prado, comparó la hierba a la suerte del maná, Fidel siempre cultivó una personalidad mesiánica ( como todo dictador que se precie )

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  2. Plas, plas, plas... No puedo estar más de acuerdo.

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  3. Sí señor, parece que hay cierta pobreza en Cuba, pero si usted, don Andrés, se tomase la molestia de googlear "países más pobres del mundo", obtendría una larga lista de países capitalistas paupérrimos de los cinco continentes. Google le informará también de los 20-30 millones (según criterios) de pobres de los Estados Unidos, sí, los de Miami y Manhattan. Sin embargo, usted centra su atención crítica en Cuba, que es el país de América Latina con más elevado Índice de Desarrollo Humano, la mejor Sanidad pública del continente americano y una educación al nivel de Dinamarca o Noruega. Al no analizar el fracaso económico, pierde usted además una gran oportunidad de hacer didáctica, explicando cuáles son los errores o los reveses sufridos por la economía de Cuba que explican la relativa pobreza de los cubanos. Por qué la Isla no está como China (proporcionalmente), principal acreedor de los Estados Unidos. Seguro que usted tiene sus razones para ser tan selectivo, pero por desgracia no las da en su artículo, dejándolas a nuestra conjetura y arbitrio.

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    1. [...] Otro chiste contaba que, llegado un cubano a las costas de Miami, la televisión americana le preguntaba si huía de Cuba porque era una cárcel. A esto, el cubano respondía: "No, señorita, Cuba no es ninguna cárcel. Allí tenemos la mejor sanidad y la mejor educación del mundo". "¿Y, entonces, por qué huye usted de Cuba?" –le espetaba la reportera–, a lo que el cubano contestaba: "Hombre… Pues porque uno no está siempre ni enfermo ni estudiando".
      [...]
      Recuerdo un chiste que me contó una vez un amigo cubano. La broma contaba que, estando Fidel en su lecho de muerte y una multitud de cubanos frente a su residencia, le preguntó a su hermano Raúl: "Raúl, hermano, amigo mío… ¿Qué es eso que se escucha?". Ante la pregunta, su hermano Raúl contestaba, solemne: "Fidel, hermano, amigo, Comandante… Es la multitud, que ha venido a despedirse", a lo que Fidel respondía, incrédulo: "¿Y a dónde se van?".

      (Extracto de 'Luces y Sombras', del blog 'biosfera digital', Alberto Perdomo de la Hoz, 28/11/16)

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  4. Lo cierto es que desde ese 1995 Castro y Cuba han seguido siendo referentes de democracia heroica que revuelta en un cóctel de langostinos y lechuguinos ha conformado ese segundo plato denominado en la carta como políticamente correcto.
    Asiste uno con estupor a esa tendencia generalizada de establecer dos grupos de dictaduras: la de derechas, abominable por su crueldad y su capacidad destructiva de derechos y progresos, y la de izquierdas, nunca igual de mala y por tanto muy sugerente de condescendencia y hasta admiración. Polvorones, mazapanes, pestiños, papanatas y panolis completan el menú ideal para estas fechas en que tanta paz y amor nos deseamos hasta el ocho de enero. A partir de esa conclusión satisfactoria de las navidades redescubrimos que la defensa legítima de los derechos individuales vuelve a ser una coartada vital perfecta.

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    1. No creo yo que, por ejemplo, la dictadura de Stalin sugiera a muchos "condescendencia y hasta admiración". Me temo que generaliza usted más de la cuenta.

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    2. He opinado que existe una tendencia generalizada a discriminar en positivo o negativo a las dictaduras. Y por seguirle a usted la corriente, estremecen mucho más las atrocidades de Videla y Pinochet que las de Stalin, pese a que cuantitativamente la suma de las dos representó una nadería a lado de la rusa. Y un ejemplito de estos mismos días: ¿Cuantas manifestaciones hubieran convocado los demócratas españoles de haber sido nuestra policía y no la milanesa, la que acribillara al autor de la masacre en Berlin? Derechos humanos, exceso policial, asesinato a sangre fría, fascistas infiltrados. Invocaciones pías tantas como villancicos.

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    3. Que usted, desde sus férreos prejuicios, imagine (absurdamente) que "estremecen mucho más las atrocidades de Videla y Pinochet que las de Stalin", es problema exclusivamente suyo. Tiene usted aquí, sin ir más lejos (http://www.civismo.org/es/articulos-de-opinion/stalin-el-mayor--asesino-de-la-historia), un artículo cuyo título ("Stalin, el mayor asesino de la Historia") ya lo dice todo. El problema es, evidentemente, que está usted tan acorazado de prejuicios que sólo ve lo que quiere ver. Izquierda, maaaaaala; derecha, bueeeeena. Me temo que sus verdaderas convicciones no vayan mucho más lejos. Desde luego, no lo parece.

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  5. ¿Por qué los regímenes populares lo primero que hacen es impedir que el pueblo pueda expresarse libremente? Si son tan buenos, ¿por qué ese miedo a la libertad? No tengo que esforzarme mucho para representarme a algún político populista español ejerciendo (si le dejaran) en España (o en Restospaña) de Comandante Castro.

    SANDRA SUÁREZ

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  6. Casi todos los magnates que viven en Manhattan tienen una segunda vivienda de mas de 10 M de $ en Miami, Miami es lo que debería ser España en Europa, por eso los millonarios cubanos del negocio inmobiliario pronto desembarcaran aquí, ven España como una ganga para sus negocios.
    Se ha puesto de moda la pintura cubana, inunda los condominios y hoteles de Florida, hay muchos Wilfredo Lam, cuadros por los que no pagaríamos 10000 € se cotizan a 1 millón de $.
    Si a mi me gusta mucho un cuadro, pagaría por él la décima parte de lo que tengo que pagar si ese cuadro gusta a los demás, y eso es lo que marca el desmedido valor de las pinturas cubanas y del arte en general, más cuando lo que quieras comprar está de moda.
    Me gustó mucho un libro sobre cine de Cabrera Infante, Alejo Carpentier también es muy bueno, no conozco a más.
    Juantorena y Sotomayor son de los 10 mejores atletas de la historia, y es que el cubano tiene una genética muy buena, de todas las maneras la dictadura de Franco fue mucho peor que la de Fidel, y los magnates españoles no son mejores que los americanos o los rusos
    Es más fácil recomponer Cuba que España o Europa, y es que el Caribe es el Paraíso perdido.

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  7. "LOS CUBANOS SON MÁS LISTOS QUE EL HAMBRE". Cierto, reconstruyen o rediseñan recambios inexistentes para reparar coches y otras máquinas. Para ello acuden a torneros y operarios que mecanizan. El pueblo cubano es el más ecológico y reciclador del mundo. Por necesidad y por inteligencia.
    "ERRORES DE LA ECONOMÍA DE CUBA". No soy economista, pero por lo que oigo a los que lo son, el error más grave no depende de la clase de régimen, sino de la falta crónica de diversificación y de la imposibilidad de lograr materias primas. Será difícil recuperar -más bien fundar- la economía también después de los Castro. ¿Instalar fábricas Apple o ZARA en Cuba, como en Pakistán? ¿Esclavismo? Muchos cubanos dicen "No, gracias, prefiero bailar y tiempo libre, a cambio de menos dinero".
    "DOS CLASES DE DICTADURAS, LAS DE DERECHAS... Y LAS DE IZQUIERDAS". Ambas son malas, cierto, pero no son lo mismo. No es igual imponer la dictadura para acabar con el hambre y la esclavitud -aunque después no sepas hacerlo, o tu propósito se corrompa- que imponerla, como Batista, para mantener en el hambre a la mayoría y entregar el país al vecino del norte.
    "IMPEDIR QUE EL PUEBLO SE EXPRESE LIBREMENTE". Cuando te has jugado la vida en la Sierra junto a miles de compañeros y guajiros por liquidar el capitalismo y acabar con los privilegios, tiende a hacerse muy "cuesta arriba" permitir que se intente restaurar el capitalismo, o que se haga propaganda de este sistema económico.
    "ALEJO CARPENTIER TAMBIÉN ES MUY BUENO". ¡Vaya, si lo es! Onetti y Carpentier son los mejores de la Literatura de América Latina. No según mi opinión, que carece de valor, sino según la de críticos reputados, pero no me extiendo, que ya es bastante.

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  8. La lista, Don Andrés, denos la lista de esos escritores, haga usted el favor.

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  9. Yo es lo primero que pensé, La lista de la compra, quien llevaba la mano arriba y quién la metió en el cajón del pan.
    El post está muy bien pero comprenda que necesitamos conocer la lista y si es posible conocer algún vicio de los invitados, tenga en cuenta que los aficionados, lo somos y mucho a conocer las partes mas superficiales de los demás, supongo que de los 15 habrá algo que decir. Al menos ponga las iniciales y la fecha de nacimiento de los invitados. Igual es mucho pedir, pero me gustaría saber el nombre del catalán que cayó en la lujuria.
    Y no lo digo por cotilla, sino por ganas de saber algo inédito.

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  10. La lista, mejor con los nombres y apellidos de estas mujeres:

    "En la puerta [del hotel habanero, 1995] esperaba una docena de putas, en su mayor parte mulatas o negras, muy jóvenes, que ninguna parecía haber cumplido aún los veinte años. Llevaban unos trapos ceñidos y cortos, arrancados a los saldos de un mercadillo, y unos zapatos rescatados de un basurero, como delataban los altos tacones recompuestos y entablillados como huesos rotos. Poco acostumbradas a marchar sobre tales plataformas, las pobres mujeres daban traspiés de continuo, quizá porque al repararlos habían dejado un tacón más alto que otro. Daba tanta más lástima verlas caricaturizadas de prostitutas, con esos bolsitos en los que acaso pudieran guardar una cajetilla de cigarrillos, una barra pintalabios y, ya con dificultad y de canto, un preservativo, daba más pena, digo, la caricatura que su triste vida, si no eran ambas la misma cosa." (AT, "Do fuir"; Pre-textos, 2000)

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  11. Las páginas de 'Do fuir' dedicadas al viaje a Cuba contienen una denuncia sin equívocos del turismo sexual y cómo Cuba pasó de ser el burdel de los americanos a convertirse en el de los europeos etc. No conozco otra semejante en ningún escritor español contemporáneo.

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  12. Y ustedes, los que ablandan y lavan el gobierno de Castro por vía de las excelencias educativas o médicas de la isla (o de La Isla, como si no hubiese otra isla o como si se quisiera encarecer su soledad en la lucha, en la... cruzada), ¿dirían de Franco, de Pinochet, de Stalin, como se ha oído estos días, que son gobernantes "con luces y sombras"? ¿Qué luces, oigan? Todos ellos se murieron demasiado tarde. En fin. Miren a ver si consiguen que la democracia deje de sonar en ustedes más a prejuicio que a principio.

    J. Ángel Gómez.

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    1. Unos lavan y otros alaban. Lo importante es estar contento con el helao de corte, sea de nata o fresa.

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    2. Sin embargo, lo más común en cualquier ser humano es que tenga sus luces y sus sombras. Sólo no se ven cuando uno se ha jurado a sí mismo por anticipado no verlas y hacer profesión de maniqueísmo. De Hitler se dice que era tierno con sus mascotas. De Stalin se insiste en sus purgas, hinchando incluso el número de víctimas, pero algunos se niegan a ver que convirtió un gigantesco estado feudal en el mayor productor de acero de Europa en tiempo record. Y sobre todo: aplastó la Wehrmacht en Stalingrado, gracias a lo cual el señor Anónimo goza hoy de una Europa libre, y no tiene como himno "Deutschland, Deutschland über alles". (Aunque con Merkel, y por otras vías, quizás todo se andará).

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    3. Hitler era muy autoritario con sus pastores alemanes, les tenia atemorizados y le obedecían,pero no había cariño mutuo, he visto las imágenes. Hitler intentó un canicidio contra los bracos de Weimar, fue una represalia contra los húngaros, muchos magiares se jugaron la vida por salvar esta raza de perros extraordinarios

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    4. Se enfada el Anónimo (pero menos) Ángel Gómez, con los que "ablandan y lavan el gobierno de Castro por vía de las excelencias educativas o médicas de la isla", lo que más o menos equivale a sugerir que, para no lavar la cara de Castro, se silencien, se oculten, o se tergiversen dichas excelencias, aunque fueran verdaderas. Ahora bien, algunos juzgaríamos esta conducta como un torvo proceder mafioso no muy lejano de los que ponen en práctica los propios dictadores criticados. Lo cual viene a poner de manifiesto la esencial afinidad, similitud y hermandad de los humanos, conclusión muy confortante para estos días de tanto amor y solidaridad cristiana. Ya lo había observado Jesús cerca del monte de los Olivos, cuando le presentaron a aquella adúltera cazada in fraganti: "el que esté limpio de culpa que le tire la primera piedra". Una gran cita evangélica para empezar el año.

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    5. Se enfada el nominado (pero nada) King Xerxes porque yo me enfado. No es enfado; es asombro. Hasta hace no mucho tiempo aborrecer dictadores parecía lógico. Ninguna ideología o manojo de prejucios que conllevara la defensa de la represión, el dominio de la libertad ajena, el encarcelamiento o la muerte se consideraba defendible, y ponerles a los dictadores el paño caliente del "algo habrán hecho bien" se tenía, como poco, por indicio de tibieza. Pero cómo cambian los tiempos, Venancio, qué te parece. Ni siquiera usted, mister anónimo XerXes, defendería, y con razón, el sistema educativo de los tiempos de Franco con el argumento de que los niños aprendían mucho más que ahora. Hasta usted sabrá que las dictaduras usan las aulas para inocular en los cerebros los prejuicios oportunos con el pasaporte falaz de que son verdades indubitables (y ay de quien las dubite...). Hace tiempo -ahora no sé-los alumnos cubanos estudiaban en sus colegios una asignatura obligatoria de doctrina marxista. Si a usted esto le parece bien, a mí no. Ninguna doctrina en las aulas; ni política ni religiosa. Y no necesita usted decir a quien no piensa como usted que es un torvo y un mafioso y un tergiversador. Existe la discrepancia, ¿sabe?. Llaneza, muchacho, no te encumbres, que toda afectación es mala: no necesita usted palabras tan gruesas para disentir ni, menos aún, para llevar razón. Y tampoco me asustan pero sí me cargan su agolpamiento, tropel, montón y muchedumbre de sinónimos. Esa es escritura de pavo real. Lo que sí que me escama es ese "algunos juzgaríamos". ¿A qué tribunal cree pertenecer Su Señoría King? ¿Al que establece verdades? Tiene un olorcillo que no sé, no sé... Y revísese eso de la solidaridad que dice, que es de puritita corrección léxica. No esperaba menos de usted. Ni espero más.

      J. Ángel Gómez

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    6. Lástima, don Ángel, que uno se tope una y otra vez con las insuficiencias funcionales en el área de Broca, que es donde radica (cuando radica) la comprensión lectora. Porque yo sólo hacía una afirmación muy sencilla: si un régimen corrupto ha logrado excelencia en algún campo, es mafioso, o poco ético, atacar o denunciar su corrupción por la vía de silenciar aquella excelencia. Estoy seguro de que usted, maestro de sintaxis, lo ha entendido al completo. Y desde el principio.
      Item más le comunico que "afinidad" y "hermandad" son tan sinónimos como las témporas y las asentaderas.
      Item más le informo de que es propia de todo humano desarrollado la capacidad de juzgar, enjuiciar y emitir opiniones sobre diversos asuntos de su interés, sin que para ello haga falta ejercer la profesión jurídica ni vestir toga. De hecho, los humanos con los que trato ejercen dicha capacidad a diario, y a veces con fruición.
      Que tenga un buen 2017 repleto de juicios y opiniones, sea con atuendo de toga, o "a cuerpo limpio". (Suele decirse, y para nada alude a la higiene).

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    7. Qué suerte dar con gente como usted. Mi deficitaria área de Broca se queda más tranquila, don Xerxes. Su "algunos juzgaríamos" resulta que sólo era un acceso de solemnidad. No se apure: se cura con los años, ya lo verá. También yo le deseo un año felicísimo, de verdad. Y lo mismo al señor Trapiello, por supuesto. Muchas gracias.

      J. Ángel Gómez

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  13. Tacones lejanos, caminando por el lado más oscuro de la vida, tacones que echaban de menos una reconstrucción con cinta americana, tacones dispuestos a pisotear el pudor de los artistas.
    Uno de los artistas era Martinez Sarrión, no lo conocía pero lo tildan de surrealista, y revolucionario.
    Noches de jazz, de mujeres y ron , de desenfreno y paroxismo, de cohibas y de lo que se tercie, plataformas de carnaval canario.
    Estos recibimientos también los hacia la mafia a los politicos corruptos de hace 100 años.
    Parece excelente lo de Do Fuir,

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  14. << En el ascensor me encontré con un viejo alemán, obrero sin lugar a dudas, quizá capataz de turcos. Tendría unos sesenta años, cara de carnicero, con el pelo blanco y poderosas patillas en forma de chuleta. Tenía pocos dientes y los que tenía eran de color amarillo y grandes como los de los burros. Iba en pantalón corto, sandalias ortopédicas, con calcetines grises, y unas piernas flacas, deformadas y llenas de bultos flebíticos y unas varices del tamaño de nueces, azules y repulsivas. Tenía una gran barriga cervecera que apenas podía contener un niqui color naranja, con el cuello de color vainilla y unas rayas aerodinámicas que le atravesaban el tórax. Llevaba a su lado una putilla de quince o dieciséis años, negra, espantosamente fea y con una expresión oligofrénica irresoluble. La muchacha vestía cuatro trapos baratos, pero nuevos, recién comprados. El ascensor subía muy lentamente, haciendo una parada en cada piso. Durante todo ese tiempo no se hablaron, no se miraron siquiera a la cara ni se rozaron. Al lado uno de otro, como si hubieran pasado juntos toda la jornada en la playa. Se bajaron conmigo. Los vi caminar delante. Seguían sin hablarse. La muchacha, en cambio, se me había quedado mirando de una manera estúpida. Quizá sólo fuera tristeza. O dolor. Quizá pensara que podía optar a un cambio de pareja que le fuese ventajoso en algo. Se metieron en la habitación. No tenía aquello el aspecto de que fuese a terminar en una gran orgía sexual.

    [...] Mientras cenábamos a la luz de las velas (este hotel es así, con acordeón y violines sirviéndonos de guarnición; y qué escarnio cenar en penumbra por lujo a tener que hacerlo, como lo estaba haciendo en ese momento media Habana, por miseria), vimos una vez más a la pareja del alemán y su mulata. Siguen sin dirigirse la palabra. No se hablan, no se miran, ni una sola caricia. La habrá contratado para sus vacaciones. Quizá los médicos le han diagnosticado a él un cáncer y ha venido aquí a gastarse sus ahorros. Eso explicaría que tampoco él esté para mayores celebraciones. Tal vez ni siquiera tenga fuerzas para ultrajarla. Quizá haya comprado únicamente su compañía. Y eso explicaría también una novela más hermosa que la que a primera vista se lee. Pero podría hablar a la muchacha. Aunque, ¿en qué lengua? Porque la gente sufre, y ni siquiera puede decirlo; el pobre empieza siéndolo de palabras.

    [...] Sigue nublado. Aunque no llueve, lo parece. Es un tiempo propicio para las reflexiones cargadas de aparato eléctrico.
    No hay nada comparable a un infierno con una puerta de salida, es incluso más seductor que el cielo. Y eso es Cuba para los turistas: un infierno con fecha límite. Al final, nos iremos de aquí. ¿Y la suerte de poder tener esclavos a tan bajo precio? ¿Y el privilegio, para tantos, de saber que muchos de esos esclavos son comunistas? ¿Y el placer miserable de tener un limpiabotas de rodillas, sabiéndolo licenciado en ciencias políticas por la Universidad de Moscú y confeso leninista? No se puede entender, si no, que la gente elija Cuba como un lugar de veraneo, sobre todo aquellos que dicen apoyar la Revolución: les atrae el fuerte olor de los negros, la sumisión de los siervos, la sonrisa de los funcionarios corruptos y los embustes de las jineteras asegurando, por cinco dólares, que “nunca antes” las habían follado de esa manera, sin comprender que eso puede no ser ni siquiera un halago.
    Es difícil no pensar en términos políticos mientras se está aquí.
    Podríamos repetir, como decía Nietzsche: “Sólo la belleza me va a tener de su parte, no se me oirá que desprestigie la vida”. Pero resulta difícil conducirse de tal modo en un lugar en el que la belleza únicamente se descubre en los niños y en los poetas, los seres más vulnerables de la creación. Lo demás es dolor. Y el dolor no es hermoso nunca; primero es injusto; luego, incomprensible y, por último, patético.>> (DO FUIR)

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  15. La lista de los escritores de aquella expedición a La Habana puede verse en: https://www.academia.edu/30558516/El_viaje_a_Cuba_de_Andrés_Trapiello_1995_un_testimonio_de_la_pol%C3%ADtica_cultural_española_al_final_del_periodo_socialista

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  16. “(…) Deambulando por aquí y por allá [en el hotel] me encontré con un compatriota, al que conocía muy vagamente.

    ¿Cómo no estaba en la ciudad? Estaba cansado de pasear. Lleva aquí unos días y había estado ya otras veces en La Habana. Nos sentamos en una de las mesas del bar, a la espera de que el jet lag me rompiese de una vez por todas. Al vernos sentados allí, algunos colegas, también peripatéticos o sonámbulos, vinieron a sentarse con nosotros. Le conocían bastante más que yo, de otras guerras más antiguas, de otras almendritas, lo cual me permitió oscurecerme en mi rincón de suboficial. El veterano hacía las veces de anfitrión, y nos ponía al tanto de algunas curiosidades. Estaba además muy contento, porque como va a ganar el PP las elecciones, supone le harán mariscal de algo.

    Es un hombre delgado, fino, quizá tenga sesenta años. Si no, los aparenta. Parece gustarle y divertirle pasearse como un viejo aristócrata delante de los camaradas hotelistas. Ha elegido bien su ropa, elegante y cara, al igual que la marca de su agua de colonia que deja un halo de sofisticación que recuerda a las orquídeas, si las orquídeas tuviesen perfume. Le gusta fumar grandes habanos. Sabe mucho de cigarros, y nos impartió a este respecto un cursillo acelerado, dónde debíamos comprarlos, dónde no, a quiénes, a lo que huelen los buenos, cómo suenan los malos (y acercó el suyo al oído, y me lo acercó al mío, y lo presionó entre los dedos con delicadeza, como cuando se pone la picha a mear, picha, naturalmente, agradecida, y yo no oí nada), el grosor ideal, el color exacto... Le daba vueltas al habano entre los dedos, finos y ligeramente amarillentos en las puntas, como un prestidigitador. Se diría que lo iba a convertir en una paloma en cualquier momento. Las uñas estaban impolutas, como si le hubiesen acabado de hacer la manicura, aunque vagamente de color marfil, consecuencia de la pertinaz nicotina. Impresionaba verle allí, tan delgado, con el pelo peinado hacia atrás y fijado al cogote con gomina, con ese aspecto decadente y un poco pourri de los señoritos calaveras, pegándole al puro unos chupetones que resultaban de todo punto obscenos. Tuvo que ser eso lo que le trajera a la memoria de pronto algo que parecía haber olvidado por completo y que era de suma importancia:

    –Ayer no tuve más remedio que subirme a una mulata de cincuenta dólares al hotel. (...)"

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  17. “(…) Algunos de los presentes, todos hombres, pegaron un respingo en su sillón de caña. Esto se ponía bueno. Al fin. Más difícil sería dilucidar si la agitación de los tertulianos se debió a que hubiera tenido que subírsela a su habitación, es decir, al imperativo categórico, o por los cincuenta dólares, o sea, la razón práctica, porque ésa es una cantidad de todo punto desorbitada; por mucho menos, y en este período de carestía general, puede uno aspirar en La Habana incluso a sodomizar a cualquiera de los miembros del Comité Central, incluido su Presidente, dicho sea con todo el respeto.

    Por un momento parecía que estuviésemos en un casino español, hacia 1920 o hacia 1942: mujeres y dinero, conversación predilecta.

    –No tuve más remedio –y meneó la cabeza con fatalidad, quitándole a la confidencia cualquier aire fatuo de conquista y al puro, la ceniza, que depositó con tal delicadeza en un cenicero, que se diría que no quería traumatizar al habano con aquella separación de sus despojos. Y allí quedó, sobre el platico, un bloque de ceniza como un aborto de puro. Esta operación le distrajo momentáneamente del hilo de su confidencia, a la que volvió no sin aparentar un gran esfuerzo de memoria para retomarlo, como diciendo, ¿dónde estaba? Ah sí...

    –Ah sí, no tuve más remedio que subirla al cuarto –repitió por tercera vez con la caballerosidad del gentleman que ha tenido que ceder, contra sus costumbres–. Se me puso al lado, y no pude decirle que no.

    Cercó en forma de o los labios un tanto decrépitos y libidinosos y se metió el puro hasta la vitola, lo ensalivó con una ligera rotación de los dedos índice, corazón y pulgar, y aspiró de él una bocanada de aterciopelado, esponjoso y voluptuoso humo que, una vez expulsado lenta y soñadoramente, quedó flotando entre nosotros, del color del semen, para certificar que todo lo dicho hasta ese momento era verdad.

    Lo contaba delante de tanta gente que sólo cabía suponer que si así lo hacía era porque deseaba que se supiese y lo propalasen las generaciones futuras.

    Ya en el avión se había hablado, a media voz, de algunas historias de esta naturaleza, aunque inmediatamente eran conversaciones interrumpidas, en cuanto se aproximaba alguien a quien no consideraban de completa confianza, seguros de su discreción. De modo que no debe ser el único que ha venido aquí, solapado en la literatura, buscando lo mismo que el capataz de turcos o el manchesteriano.”

    DO FUIR, 2000/1995.

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  18. al de los puros lo podemos llamar sexogenario, como llamaba Sanchez Abuli a un libidinoso de cierta edad adicto a las pibitas y mafioso ,este personaje llevaba un batín de terciopelo que no se quitaba hasta última hora, de hecho Torpedo, un sicario,lo descerrajó un tiro cuando se quitaba el batín para emprender una proeza sexua
    Hará 20 años hubo una peregrinación de varones españoles a Cuba, lo de Perpignan y Branco fue una broma, casi todos los paletos que fueron , hablamos de docenas de miles, llevaban en el equipaje pantalones vaqueros, se usaban como abalorios para conseguir sexo gratis de las cubanitas.
    Hay una campaña en el país para que le den el Cervantes a Sabina o Serrat, pero creo que seria mas justo cayese en manos de un artista gitano, y Raimundo Amador lo merece por original ,irreverente .y Quijote, además daría que hablar del bien y el mal.

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  19. http://nopuedocreerno.blogspot.com.es/2016/11/ha-muerto-fidel-castro.html

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  20. Alguna vez escuché que en la historia necesitamos héroes, por ello es que los creamos o permitimos, también que tenemos pésima memoria para lo malo y memoria modificada para lo peor
    Un abrazo

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