15 de febrero de 2016

Música, maestros

¿ESTÁN mejor o peor que ayer las cosas? Todo sigue revuelto: la incertidumbre política es grandísima, algunos siguen atentando a diario contra la libertad y la igual de todos  y se habla de una nueva recesión económica cuando aún no se ha salido de la anterior. ¿Es así? Cierto, pero nosotros a lo nuestro: Mozart, Salieri. 

Este es el hecho: un joven investigador ha encontrado en una biblioteca checa la cantata que compusieron tres músicos  para celebrar que a una afónica y célebre soprano de su tiempo  le había vuelto la voz. Dos de esos músicos, Mozart y Salieri, protagonizaron hace años una película, Amadeus. La película fue enormemente popular y muy premiada, pese a que lo que se cuenta en ella era un disparate sin fundamento ni escrúpulos históricos. Como saben muy bien nuestros políticos, no es difícil engañarnos. Basta con que nos digan lo que queremos oír.  Pero acabamos de decirlo: nosotros a lo nuestro.

La película, basada en una obra teatral, trataba del más venenoso y triste de los pecados, ya que a nadie procura el menor placer: la envidia, la que supuestamente habría sentido un músico poderoso de la corte, Salieri, amargado por su falta de talento, hacia otro, Mozart, risueño y tan sobrado de inspiración que a todos embelesaba con ella (dejemos de lado el que en la película se presentase a Mozart como un zangolotino, ridículo siempre que no tocaba el clave o componía. Sin duda eso es lo que más agradecieron algunos: saber que no vale la pena ser un genio, porque es una manera de ser idiota. El fenómeno se conoce como “el desprecio de las masas”). ¿Y la realidad? Nadie puede asegurar que Mozart y Salieri no fueran amigos, ni lo contrario tampoco, y, ahora lo sabemos, colaboraron incluso en la composición de esta cantata. Pero con estos mimbres no se hacen películas, novelas ni naciones. A los chirriantes engranajes de la realidad hay que ahogarlos en el aceite de la ficción. Claro que el procedimiento es peligroso, así es como la realidad acaba pasándose de revoluciones, y no digamos la Revolución pendiente. Pero nosotros, decíamos, a lo nuestro: Prima la musica e poi le parole, decía el título de una ópera de Salieri. Primero la música y luego las palabras. Words, words, words... ¿No estamos cansados de palabras? Un poco, sí. Sí, música, maestros. Nosotros a lo nuestro.   

    [Publicado en el Magazine de La Vanguardia el 14 de febrero de 2016]

10 comentarios:

  1. ¿La igual de todos? Eso no no decía Salieri, y Mozart menos, desde luego.

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    1. Qué aburrido estás, joven compañero "No no".

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  2. Yo también antepondría la música al libreto, pero parece que no siempre es así. Sin ir más lejos, basta con fijarse en esta tierra nuestra de cantaurores donde además abundan los cantamañanas y otras especies de pico largo y trino desagradable.

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  3. De niña, imaginaba que las canciones de los Beatles tendrían unas letras maravillosas, a la altura de su música. Luego aprendí inglés y -salvo "All the lonely people"- ¡qué decepción!: ya no las disfruto igual. ¡Era mejor cuando no las entendía! (Claro que ¿cómo podría la letra de una buena melodía estar al nivel de ésta?: obviamente es imposible.)

    SANDRA SUÁREZ

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  4. La cuestión no es que existan cantores mañaneros más o menos intempestivos, máxime cuando otros cantores (¿abonados, suscritos?) cantan todos los días, y a todas horas del día, la misma gastada endecha de los malos tiempos que corren, eso sí, adobada con unos chorritos de adulación.

    La cuestión es si la expresión "y la igual de todos" es digerible por estómagos razonablemente delicados o requiere una auténtica hormigonera.

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    1. Este inteligente comentario ha sido elegido como comentario moña del mes, " gastada endecha de los malos ", hay que ser un genio para juntar así las palabras. Ojalá encuentres un mecenas que te pongan un nombre y vendas libros a mansalva, creo que debes dejar de ser anónimo y darte a conocer, no te de miedo te llamen burdo.
      No te avinagres mucho que luego te canta el aliento, ánimo y sigue así; el listo eres tu y los demás estamos para llevarte en parihuela.
      Un abrazo Anón.

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  5. La cuestión no es que existan cantores mañaneros más o menos intempestivos, máxime cuando otros cantores (¿abonados, suscritos?) cantan todos los días, y a todas horas del día, la misma gastada endecha de los malos tiempos que corren, eso sí, adobada con unos chorritos de adulación.

    La cuestión es si la expresión "y la igual de todos" es digerible por estómagos razonablemente delicados o requiere una auténtica hormigonera.

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    1. Al modo "mañanera e intempestivamente","algunos siguen atentando a diario contra la *liber y la igualdad de todos" quizá requiriera una hormigonera más pequeñita.

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  6. Es imposible enmendar la plana a Milos Forman, su Mozart es el que vale.
    Paquito no te tenias que haber ido : en Santoña la ficción ha dado un salto al vacio, una peña de Carnaval desfiló vestidos de falangistas, ondeando banderas españolas y cantando el cara al sol, también corearon insultos y amenazas a lideres independentistas y a Piqué ( entre los procesionarios había niños ). Fue una ficción como la de los titiriteros, pero en un ambiente de carnaval.
    No hay limites, y eso es bueno, así. al menos mantendremos la capacidad de sorpresa
    Tener esperanza no es bueno, te inmoviliza, estamos llegando a un punto en que lo bueno no es bueno

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