6 de julio de 2015

De Tierno a Carmena

Tierno Galván fue uno de los alcaldes más populistas que ha tenido Madrid, y por ello uno de los más imprevisibles.  A su entierro acudió una multitud que no se veía en Madrid desde el de Franco. Decía Juan  Ramón Jiménez que no había nada más triste que un viejo (y Tierno hacía un uso gimnástico de lo de “viejo profesor”), solicitando, persiguiendo, suplicando el favor y simpatía de los jóvenes. Aquel grito suyo al final de uno de sus bandos, recordado hoy, pone los pelos de punta: “¡Rockeros: el que no esté colocado, que se coloque... y al loro!".  

Tierno fue también quien acabó con el Rastro de Madrid,  tal y como se había conocido durante doscientos años. Lo prohibió entre semana y regló, mediante ordenanzas estrictas, un mercadeo basado hasta entonces en la libre circulación y en manos, en parte, de mendigos, traperos, aljabibes, chatarreros y demás gentes de la busca. El Rastro era uno antes de Tierno y otro, mucho más pobre y aburrido, después. Defendió sus medidas diciendo que quería no recaudar más impuestos (la verdadera razón), sino acabar con los hurtos y pequeños robos que lo justificaban. ¿Acabó con ellos? Desde luego que no, pero sí con el Rastro.

Por si no bastara, le dio por escribir aquellos bandos. Se hicieron famosos y se los  celebraban en todos los periódicos como piezas maestras de la oratoria. Eran de una pedantería y cursilería insufribles, con giros tomados de lo que él creía clasicismo: “es menester”, “hogaño”, “antaño”... En fin, el vuelo de la polilla.

Nada de todo esto impidió que uno le votara, y no una, sino dos veces: Tierno llevaba en su programa la demolición del paso elevado de Atocha, conocido como Scalestrix. Este era no sólo una aberración urbanística, sino el símbolo del  desarrollismo franquista. Muchos decían, no lo hará, no se puede hacer, no podrá asumir los gastos de la demolición (ciertamente fue muy costoso echarlo abajo), pero lo hizo. Y no hay vez que pase por Atocha que no tenga uno para aquel alcalde un recuerdo de gratitud. Manuela Carmena es, en muchos aspectos, una resurrección del “viejo profesor”:  los mismos usos, el mismo populismo, la misma adulación a los jóvenes. No obstante, ha asegurado que reducirá la pobreza e incrementará la educación de los barrios marginales de Madrid. Si lo logra, ¿quién no se alegrará?

      [Publicado el 5 de julio de 2014 en el Magazine de La Vanguardia]

18 comentarios:

  1. Hay un elemento que se te ha olvidado y que es, a mi modo de ver, crucial. Todo lo que hizo Tierno, desde la demolición del Scalextric hasta financiar las fiestas del carnaval, de San Isidro y lo que se terciase, lo consiguió Tierno a base de crear la primera de las tres grandes burbujas de precios inmobiliarios que ha tenido Madrid en las últimas cuatro o cinco décadas. Abrazó la teoría de muchos urbanistas despistados, según la cual las grandes ciudades finiseculares no iban ya a crecer, y en lugar de hacer PAU abrió una acromegálica especulación con el suelo de la que el Ayuntamiento era accionista principal, vía cesiones obligatorias.

    Un gran problema para Carmena, tal y como yo lo veo, es hacer de Tierno pero sin la pasta de Tierno. Porque me parece a mí que Madrid no está para muchas burbujas ahora mismo.

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    1. Totalmente de acuerdo, de aquellos polvos sin preservativo surgieron estos lodos. La izquierda, siempre acertada e incorruptible, sembró las tesis de una especulación perversa a la que luego la derecha le puso docenas de guindas, encochinándose. Los buenos, los malos y los feos, una vez más bajo la batuta de la omnipotente banca.

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  2. En el bando que publicó en 1982 dedicado al mundial de fútbol de ese año, celebrado en España, explicó que dicho deporte consistía en que "once diestros y aventajados atletas compiten en el esfuerzo de impulsar con los pies y la cabeza una bola elástica, con el afán, a veces desmesurado, de introducirla en el lugar solícitamente guardado por otra cuadrilla de once atletas".

    Parece ser que hasta ese bando los ciudadanos de a pie no sabían lo que es el fútbol, con lo que aquella definición fue de gran valor informativo para los madrileños (y las madrileñas).

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  3. Otras dos hermosísimas promesas de la no tan tierna Carmena nos ilusionan, y cómo, ante la idea de que los madrileños recuperaremos muy pronto la dignidad perdida y la fiesta del orgullo gay será de igual rango que la isidril. Lo demás es secundario, incluso el dolor de seguir con el corazón partío. Y pasando de los tiernos alcaldes a los también dignísimos griegos, he escuchado al arquitecto que les hizo la embajada en Madrid a finales de los ochenta, que ya por entonces asombraba su inelegancia frente a cualquier tipo de acuerdo. Con tres garbanzos sobre la mesa y unas manos ágiles es suficiente.

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    1. Y ahora que se va a satisfacer la vieja e irrenunciable reivindicación de suprimir el rótulo franquista de algunas calles, (razón de millones de insomnios) profundizaremos por fin en la democracia.
      Si, como se anuncia, se va a auspiciar la participación ciudadana en el desagravio, será divertido conocer los nombres de los sustitutos. Imagino, por ejemplo, a Yagüe defenestrado en favor de una calle del "historico 5 de junio" o incluso Sintagma; a Varela por Maduro; a Moscardó por el épico Tsipras, y así hasta acabar con el recuerdo parcial de la contienda. Pasen y vean...

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    2. Cierto, pero para trileros buenos buenos, los que tienen la desvergüenza de decir ahora que van a bajar impuestos, después de jodernos para los restos. ¡Bieeen. Yo les voto otra veeez!

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    3. Estamos de acuerdo, Cancio: los griegos no tienen ni zorra idea de lo que es elegancia; véase, si no, la que derrochan sus magnánimos verdugos de la Troyka. Y ellos sin aprender: como a Diógenes, les gusta la mugre.

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    4. Llamarlos inelegantes lo digo con elegancia hacia ellos, como muestra de obligado respeto en este espacio público, Según parece nos deben 26.000 millones de euros. Y si la quita previsible alcanza el 30%, eso significará que 7.800 millones de euros se nos irán por el sumidero. Quienes no somos tan demócratas preferimos que ese dineral hubiera servido para que nuestros conciudadanos hubieran sufrido un poco menos estos últimos años. Y lo digo tan sinceramente como afirmo sin el menor rubor que entre salir en socorro de mis hijos y los ajenos no tengo la menor duda. Democracia es vocablo y concepto griego, pero demagogia también, así que no inflemos el merengue de la solidaridad, no vaya a ser que nos atragantemos. Un abrazo con afecto, Rob.

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    5. Querido Cancio, no sé si me has entendido; no sé...

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  4. Ignoro el daño que Tierno hizo al Rastro, que en todo caso apuntaba ya entonces, y por sí mismo, una tendencia, hoy consumada, al vulgar mercadillo barato de género nuevo.

    Me sorprende su opinión sobre los bandos de Tierno. Por supuesto que era cursi aquel lenguaje impostado pseudo-antiguo. Pero yo siempre tuve claro que se trataba de un guiño entre Tierno y los madrileños. Tierno sabía, nosotros sabíamos, los madrileños sabían que allí había un acuerdo tácito, una intención burlona y cachonda en el emisor y el receptor del bando. Era un modo de reírse de sí mismo y de las supuestas dignidades municipales con el consenso de los lectores, también un poco burlados y divertidos. Un puro juego aceptado por (casi) todas las partes. Nunca lo percibí como un intento serio que yerra y cae en el ridículo. Juraría que nunca lo fue.

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  5. Tierno Galván y yo estudiamos alemán en el mismo libro, no el mismo ejemplar es obvio, la gramática alemana de Otto-Sauer, escrita en letra pseudoGótica. Yo no aprendí mucho, la verdad, limitaciones mías, él dijo que lo aprendió todo. Pero era un poco económico con la verdad, luego se supo, en otras cosas.

    Pero en aquel momento lo recuerdo como un chorro de aire fresco, y estoy con el Anónimo 19:44 que sus bandos eran un guiño de común acuerdo con sus ciudadanos.

    Un campeón TG si lo comparamos con los y las que llegaron después.

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  6. las letras del rock chapero español eran maravillosamente turbadoras, palpitantes, carentes de cualquier traza de horterismo o cursileria, hecha por hombres que tenían espititu de titan, nada que ver con la música plañidera que prolifera hoy.
    Tierno hizo de Madrid un lugar de la Marcha, fue un claro ejemplo de Quijote y la verdad me gustan sus proclamas, el futuro estaba allí , un futuro turbador
    El icono español de la decada fue Naranjito, pero nadie contó lo que pasó como lo hicieron los guionistas y dibujantes de comics de la época ( salvo Saura en la obra maestra Deprisa, deprisa)
    No creo que Manuela esté a la altura de una leyenda como Tierno

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  7. Me hago un lío, lo siento: ¿"Y no hay vez que no pase por Atocha..." ?

    ¿O sería "Y no hay vez que pase por Atocha..."?

    No le busco tres pies al gato, mi confusión es auténtica. Disculpe.

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  8. Tiene toda la razón. Corregido. Gracias.

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  9. MARTA, HERNANDO

    El buen herrero adelantó la cabeza como si no entendiera mi pregunta o no diese crédito a lo que oía. Balbució:
    -Marta, yo no podría permitirme ni...
    -No te pregunto por lo que puedes permitirte -interrumpí con impaciencia que pudo parecer grosería-. Esa es pregunta muy seria. Sólo te pregunto si me has deseado.
    -Marta, Marta... -musitó como si orase, en trance, con los ojos semicerrados.
    -Ven, Hernando, acércate. Abrázame -le rogué, adelantando la mano para atraerlo.

    Y ahí se disolvió toda la timidez del herrero. Cayó en tropel sobre mí, me abrazó, me acarició, me besó en los labios, en la cara, largamente; después en los senos, y nunca sospeché en un rústico tanto ámbito para la dulzura y la pasión. En lentos pasos, retrocediendo unida a él, di en el borde de mi escritorio, que nos ayudó a mantener el equilibrio en el prolongado abrazo y el grato forcejeo. Hallé entonces respuesta a la pregunta que antes le había hecho: la prominencia en sus calzas, que la faldilla del jubón apenas alcanzaba a ocultar, no dejaba lugar a dudas. Experimenté un orgullo nuevo, de mí y de mi cuerpo tantas veces despreciado y humillado, que, con todo, era aún capaz de provocar tamaña alteración. Con una sola mano que retiré del abrazo desaté suavemente los cordones de las calzas para asir y notar con detenimiento el efecto que había sido capaz de inducir. Luego dejé caer el halda y lo dirigí con cuidado hacia mí, ahora libre, franca y sin trabas. Él y yo, él en mí, ambos nos esforzamos en aplacar la ansiedad acumulada. Cuando lo logramos, Hernando pareció algo turbado e hizo ademán de apartarse. Pero lo contuve:

    -Espera, Hernando, espera. Permanece.

    Permaneció, sí, y al cabo de unos instantes recuperó el vigor y reanudó el lance, esta vez con dilación y voluntaria demora. Permanecimos largo tiempo abrazados y, aún después de desenlazarnos, nos costó no poco separar nuestras manos.

    -Ahora debes irte, Hernando. Mayor tardanza quizás despertase sospechas. Te enviaré con Magdalena una buena bolsa de monedas. Me has dado la libertad, y la libertad se compra cara. Y me la has dado dos veces. Primero, de las cadenas del cuerpo. Luego, de las del deseo, de las del alma. He de ser espléndida.
    -No, Marta, no. No he de recibir ningún pago -hablaba con una vehemencia que nunca había visto en él-. He acariciado este sueño durante años, durante veinte largos inviernos. Y esta bendita siesta lo has hecho verdad. No tienes que darme nada.
    -Si como pago de tu trabajo te entregase sólo placer, o incluso amor, ¿en qué me diferenciaría de una ramera? Recibirás tu bolsa enseguida.

    Habíamos llegado al portón, todavía con indicios de sofoco en las mejillas. Hernando desató a la bestia, centró las alforjas, cargó la sera de las herramientas y montó casi de un salto. El asno salió al trote pero Hernando lo paró de riendas y lo hizo girar, para dirigirme una última mirada que parecía escéptica. No terminaba de creer en la verdad de la siesta. Dió la vuelta y se alejó al paso, ya sin mirar atrás, pero enseguida mi grito volvió a detenerlo:

    -Óyeme, Hernando: he tenido esta casa muy abandonada. Hay aquí herrajes, cerraduras, arneses, dornajos y garruchas que necesitan un repaso. De ahora en adelante los buenos oficios del herrero serán requeridos con mayor frecuencia.
    -Volveré con mucho gusto -respondió, pero se ruborizó de inmediato-. Quiero decir que así se hará si vos así lo mandáis-corrigió, recuperando el vos, el debido respeto y la apropiada distancia.

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    1. agradable sorpresa, leí tus primeras dos entregas y pensé habías cerrado el relato, lo valoraba con un 7 porqué no estaba rematado, pero te has lucido, además has usado un lenguaje muy atinado, con el añadido de que el relato lo cuenta una mujer y parece recién horneado, subo la nota a 10.
      a la hora de escribir lo más importante es lucirse, que te quede un escrito chulo es lo que buscamos todos, por eso estamos aquí, nos gusta La Literatura, nos resulta una bonita necesidad.
      saludos

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  10. Para reducir la pobreza hay que erradicar el hambre, pero los niños de las chabolas tienen derecho a que su padre o madre trabaje, de no ser así estos niños están obligados a vivir como refugiados, incluso acaban siendo clandestinos,
    Hay un poema muy conocido de Miguel Hernandez ,el hambre, son 8 estrofas, pongo 3
    El hambre es el primero de los conocimientos
    tener hambre es la cosa primero que se aprende.
    Y la ferocidad de nuestros sentimientos,
    allá donde el estómago se origina, se enciende

    Arroja los estudios y la sabiduría,
    y se quita la máscara, la piel de la cultura,
    los ojos de la ciencia, la conciencia tardia
    de los conocimientos que descubre y procura

    Entonces solo sabe del mal, del exterminio.
    Inventa gases, lanza motivos destructores(1)
    regresa a la pezuña, retrocede al dominio
    del colmillo, y avanza sobre los comedores.

    (1)que razón tenia este profético artista, los millones de toneladas de artilleria y armas quimicas y nucleares que fueron lanzadas al mar tras el armisticio de la segunda guerra están saliendo a la atmósfera, el Océano se defiende, la Naturaleza tiene inteligencia,
    Curioso el Basquiat versus Koons en Bilbao, se presenta como un combate por el cetro del arte pop, herederos de Andy w(. y de Marcel D., hay que reverdecer laureles ( regalan tres catálogos firmados por Jeff, con la plusvalía que supone, a las mejores fotos sobre la exposición)

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  11. La gestión municipal de Tierno Galván está muy idealizada, pero quiero recordar que en aquella época ya hubo graves casos de corrupción, aunque entonces se tapaban con la complicidad de los medios (dominados por los dos partidos mayoritarios), y uno de esos casos de corrupción institucional afectó precisamente al ayuntamiento de Madrid.

    El asunto (de comisiones ilegales a cambio de contratas municipales -o sea, lo de siempre-) fue denunciado por un concejal del propio PSOE, Alonso Puerta.

    Y el ayuntamiento de Madrid (así como el partido socialista), en vez de investigar la denuncia, arremetieron contra el denunciante Sr. Puerta, al que expulsaron y tuvo que crear otro partido (el Pasoc) que finalmente se integró en Izquierda Unida.

    El "Viejo Profesor" no hizo nada por evitarlo, pues lo suyo era más bien la movida y la imagen enrollada ("señorita, usted estudia o trabaja", "al loro", suelta de patos en el Manzanares...).

    (Puede leerse más sobre ese asunto de corrupción en, por ejemplo,

    http://lahemerotecadelbuitre.com/piezas/alonso-puerta-expulsado-del-psoe-despues-de-denunciar-un-caso-de-corrupcion-en-el-ayuntamiento-de-madrid

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