2 de noviembre de 2015

Ay, Portugal...

LOS portugueses son tan discretos que incluso para declarar el amor que sienten por su país lo hacen de una manera afligida, delicada: “Ay, Portugal, por qué te quiero tanto...”. En cientos de fados está esta misma idea: ¿qué fatalidad nos lleva a amar un país como este que, desde Alcazarquivir, parece haber ido de derrota en derrota? ¿De dónde le nace esta pena tan profunda que representa como nadie el rey don Sebastián? 

Pocos sentimientos más conmovedores que esa fatalidad que les lleva a una especie de hospitalaria desesperación, cuando tienen que vivir en su país, o a una saudade insalvable cuando han de hacerlo lejos de él. De eso hablan sus fados, eso se preguntan sus íntimos soliloquios: “Ay, Portugal, por qué te quiero tanto...” Si dejaran hacerse portugués en alguna oficina, iría corriendo. No hay vez que no llegue uno a Portugal, que no nos preguntemos: ¿y por qué no nos pareceremos más a los portugueses? ¿Por qué hemos de ser tan ruidosos, folloneros y entusiastas? ¡Con cuánta solicitud hemos visto estos días a taxistas, camareros, comerciantes y hoteleros hablándonos castellano! ¡Cuánta ilusión ponían en hacerlo correctamente! Cuando se les preguntaba dónde habían aprendido a hablarlo tan bien, decían risueños: hablándolo, por el gusto de hacerlo... Así que nos quedábamos un poco abochornados por no saber corresponder en su lengua, tan hermosa, a tantas atenciones espontáneas, movidas a menudo sólo por el deseo de agradar. 

La idea de una federación ibérica, formada por Portugal y España, es antigua, muy anterior incluso a la de la Unión Europea. Desaparecidas hoy las fronteras entre nuestros dos países, sólo quedan un puñado de abandonadas casamatas y dependencias aduaneras en ruinas. Cuando cruza uno la Raya de Portugal, los alcornocales, encinares y olivares que dejamos en Extremadura o en el Alentejo, según el sentido de la marcha, nos confirman que seguimos en un mismo país. ¿El mismo? No, desde luego. El suyo está formado por gentes discretas, silenciosas, generosas, pacientes, y, sí, melancólicas, pero joviales. Algo más pobres, pero mucho más nobles. Han llegado a un punto de refinamiento tal (no en vano están emparentados con Inglaterra y con Oriente) que han hecho suya la enseñanza de Bernardo Soares: “El entusiasmo es una ordinariez”. Lo saben desde hace siglos.

    [Publicado en el Magazine de La Vanguardia el 1 de noviembre de 2015]

23 comentarios:

  1. Muy interesante la entrada, que suscribo casi al 100%. Pero lo de ir "de derrota en derrota" lo encuentro un poco excesivo. El "Mensagem" de Pessoa, sin ir más lejos, celebra algunas victorias también, ¿no cree?

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  2. Tienen unas reservas de petroleo y gas en Angola de las mayores del mundo, son listos y están operando con gas en toda Europa, seguro que interesa se unieran, seríamos un gran país con savia nueva, con una capital en Lisboa, mucho más cercana a América que Madrid, no conozco los números actuales, pero los porcentajes portugueses estaban al 40 y los españoles al 20, no se profundizó nunca sobre esto.
    Portoespañol, no parece una condición dificil de lidiar, mucho más llevadera que español sin Cataluña

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    1. Debería usted cambiarse por Repsol Aguja. Lo digo por su rayadura constante con el crudo, por muy maduro que se crea, aunque se coma los puntos y no se coma las comas

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    2. Veo que mis escritos desbocan los sueños, y los sentimientos más nobles de está lectora o lector, muy amable y muchas gracias por seguir mi trayectoria con tan generoso cariño, espero no sea un sentimiento más profundo . No se porqué dices que estoy obsesionado con el crudo, es la primera vez que me lo dicen , no seamos banales señor/a lector.
      El del crudo era un tal Armando, pero se fue hace mucho, es bueno lavarse la cara antes de leer.
      Ultimo veneciano que respondo, quiero hacer campaña para Tito y el tiempo es oro.

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    3. Señor/señora Laro Pop: ¿No sé porqué o no sé por qué? Andar revolviendo por este cenáculo cometiendo faltas de ortografía sí que es una suprema banalidad. Y vigile las comas y los puntos y seguido, que se precipita usted de tanto ardor y generoso cariño. ¿Hay algún cariño que no sea generoso? Vamos, vamos, me acabo de lavar la cara y me ha entrado susto.

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    4. Parece usted la niña del exorcista, no se mire al espejo cuando se lave la cara y no abuse de los anti ácidos,

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  3. Ese espíritu cívico, esas maneras corteses, tardarán aún mucho tiempo en prodigarse, mientras sigamos chapoteando en el inveterado complejo de inferioridad. Sin olvidar que, muerto Franco, la salutación a la democracia exigía el inmediato desprecio a las formas (hipócritas, inútiles, ridículas) en busca de la esencia del fondo. Y sin olvidar tampoco que ser educado y correcto no produce la menor rentabilidad en este país de nuestros lamentos donde los trileros se fueron adueñando de la filosofía y dudo mucho que la desencadenen.

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  4. Todas las fronteras son un lastre del pasado. La separación física y política entre Portugal y España, como también esas antiguallas fósiles de Andorra y Gibraltar, son consecuencia de avatares arbitrarios en que la actual generación no tiene arte ni parte. Entonces, ¿por qué hemos de seguir sufriendo las consecuencias, como si de una enfermedad hereditaria se tratase?

    El avance de la Humanidad se produce, en buena medida, a base de hacerle cortes de mangas al pasado. La Unión Europea es un buen ejemplo de ello, aunque insuficiente. Por otro lado, no faltan pasos de cangrejo (o intentos de), como se ve ahora en Cataluña.

    Es inconcebible que ciertos personajes de la izquierda defiendan la autodeterminación. Vi ayer a Ada Coláu en "El objetivo" y sentí una inmensa tristeza. ¿Están locos o qué?

    La desaparición de las fronteras en el planeta, si es que alguna vez sucede, no será un hecho histórico. Será un hecho biológico. El ser humano se habrá desprendido, por fin, del instinto territorial y tribal propio de nuestros ancestros animales, instinto éste que no sólo es una rémora para todo avance, sino también la mayor causa de sufrimiento humano.

    Sandra Suárez

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  5. Me encanta Portugal y me encantan los portugueses. Por lo que me dicen, en el trato comercial les falta un poco de sangre en las venas (sentido de la urgencia, iniciativa)... Me imagino que eso mismo dirán muchos de los españoles. También estoy, por cierto, muy enamorado de la "ordinariez" solar y dionisiaca de los españoles. Para afirmar todo esto, claro, hay que creerse que los tópicos y generalizaciones nacionales tienen su parte de realidad. Cosa que no tengo tan clara.

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  6. Ourique, El Alentejo, 1139
    El joven Alfonso Henriques con unos pocos escuderos gana una batalla épica a los moros, un amigo de la infancia del castellano Alfonso abate moros sin piedad, en un alarde de eficiente valentía, según acaba la batalla: Alfonso nombra caballero a su amigo ( incitado por un mensaje del papa Inocencio que por entonces cortaba el bacalao ), el amigo de Alfonso se llamaba Gualdim País.
    Gualdim era un entusiasta del catolicismo y a su vez el niño bonito de Inocencio, él creó la orden del Temple en Portugal, y fue el valedor de la proclamación independentista de Alfonso
    Cuando Alfonso Enrique es coronado, Gualdim se une a los Templarios y participa en una campaña en Gaza, y otra en Palestina, de ambas viene con la vitola de invencible y devastador.
    Gualdim fue lógicamente el primer gran Maese del Temple en Portugal, murió siendo el señor de Mosanto, y dejo todos sus bienes a la Orden.
    Resumiendo, Portugal nace el el Alentejo cuando Alfonso Enrique tras el fragor de la batalla, en pleno extásis y repleto de euforía por la victoría, coloca su espada sobre el hombro de un arrodillado, y alucinado, Gualdim Pais.
    Gualdim y Enrique , los padres de Portugal, ojalá nos unamos, fueron grandes conquistadores, tenemos el mismo pelaje.

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  7. Nos vendría bien esa unión. Efectivamente la capital habría que llevarla a Lisboa. O bien habría rotación entre Lisboa, Madrid y Barcelona. Quizá asi conseguiríamos hablar idiomas (castellano, catalán, portugués e ingles) y civilizarnos un poco. El PP, con un poco de suerte, podría verse obligado a civilizarse tambien. Aunque en 2040 se produjera la separacion

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  8. Benito, en Estados Unidos se están planteando también alternar la capitalidad entre Washington y San Francisco cada tres años, con el objeto de estar alternativamente cerca de Europa y Japón, lo cual facilitaría muchísimo que los americanos hablaran portugués y nipón. Y eso antes incluso de ese 2040 que usted vaticina.
    De seguir así esta tertulia AT nos va a recomendar montar una maternidad.

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    1. No sabia yo que en esta tertulia tan cervantina estaba proscrito el sentido del humor. Incluso aunque pueda ser en este caso -admitámoslo - de baja calidad. AT, defínete. !Arbitra este partido!

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    2. No va a ser posible. Ya lo siento. Y dígame, por curiosidad: ¿Nos conocemos? Lo digo por el tuteo.

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  9. Portugal está muy bien, sí, pero que no se te estropee el coche...

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  10. Somos solo saludados. Disculpe el tuteo. Le conozco tanto por su obra que me he tomado esa confianza. Se la retiro

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  11. No. Sólo somos saludados. Disculpe el tuteo. Me tomé esa confianza por la gran admiración que siento por su obra. La retiro. La confianza; la admiración seguirá, sobre todo si sigue con el Salón.

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    1. Este dialogo me ha recordado a Groucho y Zappo, abogado y pasante,
      En principio pensé " vaya par de siesos ", pero casi me desternillo con tanta sublimidad, que no nos falte el humor, digo

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  12. “La estudiantina portuguesa”. Años 50. “Radio EAJ 24… Discos solicitados… Dedicado a…”

    El vértigo del tiempo en lo pequeño: eso será, será.

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  13. qué gusto leer este artículo.
    Conocí Portugal hace bien poco y quedé prendada (soy uruguaya y tengo mucho de ellos cerca, por aqui en Brasil, aunque no son tan calmos... )
    Atentos saludos.

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  14. Groucho & Chico abogados, no era Zeppo, es un libro genial editado por Circulo de Lectores en 1990, a partir de unos programas de radio emitidos en 1932
    Los programas duraban media hora semanal y cobraban 6500 $, lo mismo que la Garbo en Hollywood ( rodando 50 horas ), la única exigencia del guión era un panegírico, los últimos 60 segundos, exaltando los productos de su patrocinador Standard Oil ( la mayor corporación de la historia )

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  15. Mi pueblo está en la frontera y es, en su fisonomía, totalmente portugués. Casi me siento poseedora de dos nacionalidades, pero muy queridas igualmente...
    Saludos,

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