2 de febrero de 2013

Calle de la duda

"EN la actualidad el carrer del dubte se ha convertido en la plaça del dubte (de tan pequeña, daba igual calle que plaza) y se encuentra junto a la Ronda de Sant Antoni, entre el carrer de la cendra (de la ceniza) y el carrer del Príncep de Viana, es decir, junto al paseo donde se encontraban parte de las antiguas murallas de la ciudad y uno de sus portales de entrada. Más allá se extendía un paisaje de huerta y campos de cultivo que debía ocupar el actual Ensanche hasta los pueblos vecinos de Sants, Sarrià, Gracia...
Esa cercanía al campo parece que es el origen del nombre, una disputa entre payeses sobre la propiedad del agua que manaba de una fuente que había en la mitad de la calle y que cada uno de ellos reclamaba como correspondiente a la vena de agua que pasaba por debajo de sus tierras. Tras muchas disputas y comprobaciones parece ser que no llegaron a ninguna conclusión, así que que la cosa fué duda. Esa es la versión que da Joan Amades (folclorista, ateneísta, esperantista y más -istas todavía) en su libro Històries i Llegendes de Barcelona y que recoge también el nomenclátor oficial de Barcelona: "Tres terrassans de les hortes de Sant Antoni es disputaven l'origen del doll d'aquella font que segons cada un d'ells era igual al de la vena d'aigua que passava per sota del seu hort i que treia la seva sínia. Com que no es posaven d'acord, van fer diverses proves sense arribar a establir-ne la procedència i batejaren la font amb el nom del dubte."
Esto trajo el correo del amigo Robert Latorre, a quien pedí el otro día en Barcelona un socorro, encandilado por ese nombre. De todos los títulos de mis libros, publicados, en prensa o imaginados, acaso el que mira uno con mayor simpatía es este: Seré duda, inspirado en la jerga futbolística. Ninguno dirá tanto de su autor.
"Como ves", acaba su correo el amigo Robert, "no hemos encontrado la poesía que, quizás, su nombre nos había hecho imaginar. De poder transportarnos unos siglos atrás, la poesía tal vez la encontráramos en los campos que labraban esos payeses, en sus conversaciones o en la brisa marina que por las tardes les acercaría los sonidos de las Atarazanas".
Yo sí creo que en todo esto, en la calle y en su correo, puede encontrarse poesía. Es bonito y poético vivir en la Calle de la duda (y no digamos lo que supondría tener un estudio en la Calle de la duda metódica), cerca de la Calle de la ceniza, como en otras calles de nombres señalados (del aire, por ejemplo), y prometo traer aquí un día de estos los míos preferidos de Madrid, invitando a quienes quieran enviarnos los suyos, para hacer entre todos esa ciudad ideal de calles con nombres en los que no haya el de un solo alcalde ni cacique ni prohombre.


Foto: RL.

14 comentarios:

  1. Aquí en Coruña está la calle de la Amargura, y creo que en varias otras ciudades. No sé por qué esa insistencia. ¿Será por lo del Via Crucis?

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  2. La de Adela y la de la Duda: para mí sólo hay dos calles.

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  3. Vivir en la CALLE DEL AGUA, no está nada mal.

    CALLE DEL AGUA en Málaga (aquí“Calle Agua”), San Cristóbal de la Laguna, Sevilla, Villafranca del Bierzo ( León ), Gijón... y en Marruecos parece.

    Habría que investigar en Sudamérica, seguro que hay “ Calle del Agua” a raudales

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  4. La "CALLE DE LA DUDA", en Barcelona, puede ser sitio indicadísimo para vivir.

    Si después de un tiempo entra cierto desasosiego, podríamos mudarnos a la calle "POZOS DULCES" de Málaga.

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  5. Joaquín Sabina :
    Vivo en el número siete
    calle Melancolia
    Quiero mudarme hace años
    al barrio de la alegría
    pero siempre que lo intento
    ha salido ya el tranvía
    y el la escalera me siento
    a silbar mi melodía .
    Saludos

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  6. Una de las mejores sería El Bulevar de los sueños rotos, sin duda, pero se quedó escondida en la cabeza de Sabina.
    Entre las reales, de Madrid, además de la hortera Kriptón, bautizada así por un concejal sediento de poderes, me gustan las dedicadas a las emociones a granel, como:
    Amargura, Consuelo, Afecto y, sobre todo, Desengaño, cuyo nombre explican varias leyendas contradictorias.
    Cerca de mi casa paso a veces por la calle del Pensamiento.

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  7. En Barcelona existe un Carrer de las aguas , camino sin asfaltar y cerca de la montaña en Sarria.
    En Vitoria hay también nombres curiosos en el casco viejo. Las calles que unen las calles medievales que tienen nombre de profesiones como herreria, pintoreria, zapateria etc se llaman cantones. Uno de ellos lleva el de Soledad, y por supuesto casi nunca hay nadie por alla.
    saludos
    txema

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  8. A mí me gustaba mucho la calle de la S porque era como una culebra retorcida en forma de ese. Lo que no recuerdo es cómo se llamaba de verdad.

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  9. En Santander habia una escultura en una rotonda , un mástil con cuatro rectangulos paralelos y en cada uno una palabra , el mensaje artistico era : Mucha policia poco diversión . Los policias en una actuación fulastre exigieron la censura . Se podia al menos cambiar policia por sisón y dejar lo otro .
    Benito Perez Galdos , Misericordia , : Dos caras ,como algunas personas ,tiene la parroquia de San Sebastian .Con la una mira los barrios bajos enfilados por la calle cañizares . Con la otra al señorio mercantil de la plaza del Angel
    chao

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  10. Calle de la Duda: nuestra única dirección en vida. Muertos, ya veremos: después de esto sabe Dios lo que puede estar esperándonos. Lo posible y lo imposible, dos formas de lo mismo, “por qué está todo en vez de no haber nada”, pregunta el godo, Leibniz, Heidegger… Y encima Bárcenas. Si gracias a Borges con los acostumbrados teníamos bastante, ¿por qué al laberinto de los escarabajos todos de cabeza ahora?

    Entre otros medios, LE MONDE y EL PAÍS han difundido estos días la siguiente conclusión de unos naturalistas. Huyendo de los competidores por bárcenas y montículos, el escarabajo hace rodar su pelotita de estiércol orientándose con la luz de la Vía Láctea. Luego como el carrer o plaça de Barcelona, todas esas calles de Madrid que tanto salen en los informativos, se llamarán de la Duda en adelante. En segundo lugar, cada noche todo transeúnte elevará sus ojos al cielo para que la conducción de sus negocios u ocios sea iluminada por la misma luz que el escarabajo pelotero usa con éxito ya científicamente comprobado. Por último se procurará que ambas disposiciones se extiendan de Madrid y Barcelona a calles y campos del mundo entero.

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  11. A un cruce entre calles estrechas, mal iluminadas, del casco antiguo de un pueblo, conformado por una antigua iglesia que ahoga con su mole las casas cercanas y una cuesta empedrada que nos lleva a un castillo, se le llama La Esquina de la Muerte.
    Algunos dicen que porque fue allí donde la encontró el joven heredero de una aristocrática familia que salió de ronda cierta noche de hace siglos. Otros porque las estrechas calles con sus casas conforman desfiladeros artificiales recorridos por un viento helador que justo allí sorprende al inadvertido caminante con su gélido aliento.

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  12. Sobre la Duda , Borges en " el jardín de los senderos que se bifurcan " escribe - ¿ Como no someterse a Tlön , a la minuciosa y vasta evidencia de un planeta ordenado ? Tlön será un laberinto , pero un laberinto urdido por hombres , un laberinto destinado a que lo descifren los hombres . Encanta por su rigor , la humanidad olvida y torna a olvidar que es un rigor de ajedrecista , no de angeles "

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  13. Al parecer algunos lectores tienen dificultades en pegar aquí sus comentarios. Estos me los facilita Miriam, pescados por ella, creo, en FB. Se lo agradezco a ella, y a los lectores.

    Sindi Alonso
    Saludos desde la calle de la Amargura de mi Zamora natal. El nombre imprime un fuerte carácter, aunque uno siempre ha intentado desquitarse de tal!!!

    Rafael Pérez González
    Al hilo de la entrada de Pablo A Sande Garcia, estaba tratando de introducir mi comentario en Hemeroflexia, pero no he podido, no sé por qué... Así que yo también os voy a dejar aquí un puñadico de calles con nombres bonitos (o que a mí, al menos, me parecen bonitos):
    En mi Logroño natal, me gusta la Calle del Ochavo, que además es la más estrecha de la ciudad. Más conocida, pero de nombre bien hermoso también, la Calle del Laurel, que algunos llaman la Senda de los Elefantes por las trompas que saca de ella el personal.
    En Mendavia, el pueblo de mi madre, la calle en qué vivían mis abuelos, Adobería.
    En Madrid, ¿cómo no?, la Calle del Desengaño; pero también la del Limón y la del Pez.
    El Paseo de los Tristes, en Granada. Y, para no abusar de vuestra paciencia porque el tema tiene mucho más jugo, Sierpes, en Sevilla.

    Pablo A Sande Garcia
    Calle Dolores, calle María y calle Magdalena fueron, y son, los nombres de las calles en las que pronto viví. Después, en ciudad diferente, lo hice en la calle de La Rosa. Más tarde, en una tercera ciudad, llegué a la calle Sirena.Y ahora vivo cerca del mar en una casa sin calle propiamente dicha, en Coruxo de Arriba, entre Santa Cristina y Santa Cruz, con Bastiagueiro entre medias, parroquia de Santa María de Lians. En realidad, si de vivir de verdad se trata, y no sólo de cartografía, nunca he dejado de vivir en la casa de O Bosque, junto al lago de Valdoviño, en la playa de A Frouxeira.
    Y si dejo aquí estos nombres es porque hoy nos lo pide AT para soñar una ciudad ideal, acaso simplemente un lugar ideal.

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  14. En IRUÑA están la calle sal si puedes, y el pasadizo la polla.

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