16 de febrero de 2013

Canción de cuna


DEL dolor han brotado grandes obras, el espíritu parece que gusta pulsar las cuerdas del sufrir y arrancar de ellas las consoladoras melodías que todos conocemos. Pero yo cambiaría lo que tengo por una vida luminosa, ociosa, alegre. Y no me importaría que me dejara las manos vacías, que se dijera de mí: fue un gandul, alma de cántaro. A mí me suena bien así, sólo la idea de que esa vida fuese posible se derrama en mi oído como la más dulce de las nanas, y llego a soñar despierto lo mismo que sueña dormido un niño.

Las Viñas, 13 de febrero de 2013

13 comentarios:

  1. No le importará saber que escribiendo “gandul alma de cántaro” en el buscador algunos resultados conducen al Capítulo XVI de “Mendizábal” (Episodios Nacionales, III). Final del segundo párrafo y comienzo del tercero.

    Antitaurinos radicales, absténganse de la lectura. Para ellos no sería muy agradable asistir a una corrida en pleno siglo XIX con dos grandes aficionados (cura uno además) discutiendo a gritos las suertes al lado en el tendido. No, lean la página. Galdós es siempre muy bueno. Y haciéndolo –“disputando como energúmenos simpatizaban y se querían más”– la España del XIX, oh milagro, les ayudará a entender algo más la del XX, XXI… Yo al copiarla tuve una visión, ¡cientos de Bárcenas en procesión! Con su nada torpe aliño indumentario paseando tan chulo cada uno por las calles de Madrid. (Aquí podría añadirse “¡Que sí!”, pero por esta vez me reprimo).


    http://books.google.es/books?id=ly1TqYFiLCQC&pg=PT255&lpg=PT255&dq=gandul,+alma+de+c%C3%A1ntaro&source=bl&ots=Sz72MvAk9h&sig=QLCAPgBrxevMCmtHaj-0t1gPizg&hl=es&sa=X&ei=CzgfUbTGO4SltAbhxYGwDw&sqi=2&ved=0CFsQ6AEwBQ

    «Acompañado de su amigo y mentor D. Pedro Hillo, fue Calpena a las últimas funciones de Toros, y a la apertura de los Estamentos, que se efectuó a mitad de Noviembre con la solemnidad de costumbre, asisitiendo la Reina Gobernadora. En la Plaza admiraron la pericia del afamado matador Francisco Montes, y el arrojo y gallardía de D. Rafael Pérez de Guzmán, oficial del Ejército, de la noble casa de Villamanrique, que había cambiado los laureles militares por las palmas toreras, y la espada por el estoque. Tomó la alternativa en Madrid en Junio del 31, y desde entonces fue la más grande notabilidad del arte en aquella década, después del maestro Montes. Con estos compartía el favor del público Roque Miranda, muy inferior a Montes y a “D. Rafael” en la suerte de matar, pero gran banderillero, capaz de poner “pares” en los cuernos de la luna.

    Ya se comprende que con la compañía de Hillo en el fiero espectáculo aprendió Calpena, no sólo los terminachos, sino las reglas del toreo, adquiriendo el placer de la lidia. Algunas tardes convidó también a Milagro, grande y antiguo aficionado, sólo que la cortedad de su vista no le permitía enterarse bien de lo que pasaba. Hiciéronse amigos Hillo y D. José y su amistad se consolidaba, lo mismo por una comunidad de afición que por la diferencia de criterio en el juicio de las suertes. Si coincidiendo simpatizaban, disputando como energúmenos simpatizaban y se querían más. Entre los dos sentábase Calpena en el tendido, y a menudo tenía que intervenir para aplacar a sus bulliciosos ardores de controversia. Era Hillo devotísimo adepto de la escuela rondeña, y el otro de la sevillana; enaltecía el clérigo el arte propiamente dicho de las destreza en el engaño, la burla ingeniosa del peligro, la distinción, la postura, la gallardía de la figura toreril delante de la fiera; encomiaba Milagro el valor, la brutal acometividad sin remilgos, mirando má la eficaci de la suerte que el afán de “pintarla” y hacer arrumacos. Eran pues el uno clásico, romántico el otro. Disputaba Milagro por temperamento bullanguero y por llevar la contraria. Hillo, firme en el “dogma rondeño”, lo sostenía con seriedad, digna de una tesis escolástica. Tan pronto se soltaba Milagro a sostener que “D. Rafael” era un chambón, que debía su boga a “ser de la Grandeza”, como le defendía resueltamente por su coraje ciego y sin arte. Consideraba a Montes por paisano, pues ambos eran de Chiclana; pero a lo mejor se complacía en llamarle gandul o “figurero”.

    “Pero usted, señor alma de cántaro –le decía Hillo sin poder contener su enojo–, ¿se ha enterado de lo que ha hecho ese tío en el segundo toro? Sin duda tiene usted telarañas en los ojos cuando no ha visto ese sublime arte del engaño, cuando no ha visto con qué salero se lo pasó a la fiera por delante de la cara para componerla, para quitarle los resabios adquiridos durante la lidia, para igualarle… ¿O es que usted no sabe los que es igualar al toro?...»

    ResponderEliminar
  2. Pues claro, porque la muchachada alegre raramente se para a escribir. Son gente de acción, que se va a la calle a reír, a disfrutar, a bailar y a ligar chic@s. Entonces la literatura queda en manos de melancólicos, pessoas, schopenhauers, kafkas, prousts y demás tristones del clan. Vamos, la alegría de la huerta. Hay excepciones, claro, pero en general es mayormente así.

    ResponderEliminar
  3. Las alegrías, las penas, y su amalgama en esta vida nuestra. De cualquier manera, difícil es hablar sobre estas cuestiones; es terreno resbaladizo, y "de lo que no se puede hablar es mejor callarse", como dijo "alguien" que unió de forma muy particular sufrimiento y dicha.

    Acabo de ver un vídeo conmovedor, que no es ni triste ni alegre sino todo lo contrario; pero nos da una idea de las dimensiones de la desgracia. "Des-gracia": a veces el prefijo se volatiliza sólo en estas ocasiones.

    http://vimeo.com/59726922

    Ahí va una Nana, para un plácido y confiado sueño.

    Si este niño se durmiera,
    le daría un dineral;
    pero después de dormido
    se lo volvía á quitar.

    Mi niño pequeño
    no puede dormir;
    le cantan los gallos
    el quiquiriquí.

    A los chiquitos buenos
    Dios les bendice;
    pero á los malos
    les da lombrices.

    Este niño tiene sueño,
    muy pronto se va á dormir;
    tiene un ojito cerrado
    y otro no lo puede abrir.

    ¡Ay, mi niño del alma,
    que se me ha muerto!
    --No me llore usted, madre,
    que estoy despierto.

    CANCIÓN DE CUNA, Jocosa, del libro "Lo que cantan los niños", Ed. Facsímil 1914, recopilado por Fernando Llorca.

    ResponderEliminar
  4. Dice un poemita Zen:

    En realidad, nada existe,
    así que no hay polvo que quitar.
    Si tú comprendes eso,
    no hace falta meditar con diligencia.

    Así que no tengamos remordimientos del gusto por la gandulería y la ociosidad. Lo de "alma de cántaro" ya me suena peor. Las monjas de mi infancia le daban el sentido del "María Moliner"...

    ResponderEliminar
  5. Leo en el mismo libro de las nanas jocosas:

    ANTIGÜEDAD. "Cunica", diosa griega infantil. Nana viene de "naenia", como llamaban los romanos á los cantarcillos de niños. Las primeras palabras infantiles: mama, papa, tata, bua, tienen la misma antigüedad. "Buas et pappas", escribe Catón. "Mammas atque tattas", dice un epigrama de Marcial.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un rato pensando en los antiguos bebés griegos o romanos. En sus primeras palabras y en las que sonriendo "mammas atque tattas" les dirigían hasta que ellos también sonreían.

      Vértigo de gran pureza.

      Eliminar
  6. El trabajo envilece , envejece y ni Dios te lo agradece .
    Lo natural es que no trabajásemos , aquello de " comerás con el sudor de tu frente " nos condenó de mala manera . Lo malo de los sueños es que solo recordemos las pesadillas y encima tengamos la mala suerte de despertarnos con los sueños agradables , la realidad influye en la ficción .
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí. Una gran crisis podría aprovecharse para retocar un poquito lo del sudor. Contra toda lógica se retoca pero al revés: "Afortunado que tienes ‘tripalio’, a sufrir más para sudar más si la tripa quieres seguir llenando”. Saludos.

      Eliminar
    2. "... ¿Acaso quieres ser el parado 6.000.000? No te darían ningún premio: no eres precisamente un turista, desgraciao".

      Aquí el horror es el miedo, el miedo, el miedo.

      Eliminar
  7. Sin pensar en nada,
    rompiendo ramitas secas.

    De Taneda Santôka; la alegría de la huerta del Lejano Oriente (en cariñosa atención a Emilia, Aitor y Cia.)

    ResponderEliminar
  8. Desgraciao ?????? , encima de venir con tópicos y sin educación. no sabes escribir , sigue ensayando opinión en la prensa que esto te viene muy grande y puedes espantar a los habituales .
    Un saludo .

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El pobre “desgraciao” es correcto por estar “entrecomillao”. Lo dijo alguien ficticio y no este anónimo habitual (¿por qué no lo vería usted?). Lo dijo alguien ficticio y muy cabrón, con perdón, en mitad de algún tópico algo trágico: el de los millones de parados por ejemplo en España, o el de más millones y millones de deshumanizados nada parados por ejemplo en la China. (Dios mío, si aquello del escribir "desgraciao", o esto del desgraciado vivir lo entenderia hasta aquella habladora y vieja mula de cuyo nombre no quiero acordarme).

      Con los cruceros tan baratos casi todos los turistas tenemos ya el corazón de iridio. Aquí, diría un granaíno, el horror ha sido la mala follá, la mala follá, la mala follá. Suele pasar.

      Devolviéndole el saludo, copio y pego su comentario crítico:

      “Desgraciao ?????? , encima de venir con tópicos y sin educación. no sabes escribir , sigue ensayando opinión en la prensa que esto te viene muy grande y puedes espantar a los habituales .
      Un saludo .”

      Tutear así, escribir así, pensar así… Reléase, por favor. Cursi, tú; no sabes escribir, tú; maleducado, tú; no sabes opinar, tú… No busque al otro en su espejo.

      Sólo un ejemplo de su saber escribir. El pasado día 15 salió en este almanaque una defensa de los signos de apertura de interrogación o admiración en español. La solicitó y no agradeció Zumodepoesía y Compañía Noanónima. Puede usted verlo. Su Desgraciao ?????? debió ser ¿¿¿”Desgraciao”??? En el “Diccionario de Dudas” la RAE creo que pone el tope de tres signos para enfatizar todo lo enfatizable, en literatura dramática… y en sus atinados o desatinados comentarios.

      “Homo, Humus… HOMO BULLA…” ¡Humildad! Midamos bien nuestra propia estatura no vaya a ser que sin coscarse, sea uno mismo quien habitualmente espante los dulces pájaros de cualquier edad.

      [Mientras caen, siga jugando Sr. Francisen en las hojas de este almanaque. A todos nos pasa lo mismo. A veces el juego nos sale mal. Otras, no tan mal… Y así sucesivamente.]

      Eliminar
  9. Manuel es usted muy duro , estoy llorando de lo mal que me quiere . Aquí nos conocemos todos , somos como un libro abierto . Siento haberle molestado tanto y que se haya enfadado de esa manera , igual resulto ser un inquisidor pero lo hago con muy buenas intenciones . No le pido perdón porque no lo conozco , mando un saludo como siempre ( algo educación me queda y no todo el mundo puede decirlo ) , sobre manera a los lectores .
    Un saludo

    ResponderEliminar