8 de febrero de 2013

Cocuyos

EL libro de Bernal Díaz del Castillo abunda en pasajes memorables: retengamos este en el que los indios confundieron un rebaño de cocuyos o luciérnagas, en medio de la noche, con las mechas de los arcabuces. Por esa razón aplazaron su ataque, salvando así a los castellanos, a los que ni siquiera les quedaba pólvora. De haber sido atacados esa noche habrían perecido sin remedio ante el empuje azteca.


Luciérnagas en el hostal Alhambra, Madrid. 24 de diciembre de 2012

8 comentarios:

  1. El miedo es oscuro e irracional y confunde las cosas.
    La prudencia es clara, asentada en el conocimiento de a qué se enfrenta y con qué fuerzas cuenta.
    En esta selva, creo yo que abundan más lo miedosos que los prudentes y que unas cuantas luciérnagas revoloteando bastan para confundir las cosas y salvar la vida política y la hacienda.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Unas cuantas revolotean y confunden, y son OTRAS las que salvan, ¿no? Aunque hasta ahora, es verdad, el cambio de cocuyos ha colaborado poco en el alumbramiento de seres humanos más justos y cultivados en número suficiente. Y si hay mucho "cambio", también lleva usted razón, en seguida se pregona y propaga el miedo: inestabilidad política, uy qué horror...

      ¿Qué hacer? Baste por hoy enterarnos de que COCUYO es una voz caribe (una noche, bien en el interior de la Hispaniola, qué gracia la de aquel sutil “raid” de cocuyos) y de que LUCIÉRNAGA viene del lat. "lucerna", candil, lámpara, y el suf. dialect. “‒́aga”, y este de or. prerromano).

      “1. f. Insecto coleóptero, de tegumento blando y algo más de un centímetro de largo. El macho es de color amarillo pardusco, y la hembra carece de alas y élitros, tiene las patas cortas, y el abdomen, cuyos últimos segmentos despiden una luz fosforescente, muy desarrollado”. (RAE)”. (RAE)

      Eliminar
    2. Otro modo de nombrar a las luciérnagas: lampiri. La palabra no aparece en el Drae, pero eso no quiere decir nada, casi es mejor.

      Eliminar
    3. Cocuyo, del taíno “kukuyo”. Insecto coleóptero de unos 3 centímetros, color café, capaz de producir bioluminiscencia al igual que las luciérnagas; aunque no esté emparentado con ellas, es también escarabajo.

      Lampiri, tampoco suena nada mal. Luciérnaga, escarabajo de la familia “Lampyridae”. Más atrás: del griego “pyro”- fuego y “phorus”- portador. Siempre el fuego purificador, siempre la luz en los comienzos.

      El cocuyo, insecto luminoso a su pesar, según se cuenta en la leyenda “El Cocuyo y la Mora”, de la tribu Pemón de Venezuela. En el cuento se explica el origen de esa luminosidad en los cocuyos. No sale bien parado el escarabajo frente a la “Mora Fénix” renacida del fuego en toda su belleza. Historia moral muy propia de las culturas americanas, tan particularmente unidas a la naturaleza.

      Los indios confundiendo cocuyos por arcabuces de castellanos sin pólvora. Algo de poético hay en semejante confusión. De todos modos, vértigo da imaginar la escena.

      Pensar en "Las Indias" sin la conquista. Sólo como juego de la imaginación.

      Eliminar
    4. «LUZIÉRNAGA. Animalillo infecto, que de noche en el campo da luz de sí, por causa de cierto humorcillo que tiene en el vientre, “latine noctiluca, quasi lucens nocte”. Plinio la llama “cicindella, graece πυρολαμπις, ϕαλαινα, μυσολαμπις, λαμπιρις. Vide”, Aristóteles, lib. , “De part. anim., cap 3, Plinio, lib. 18, cap. 26.» Según el licenciado SEBASTIÁN DE COBARRUVIAS hace cuatro siglos. Cuarto “griegajo”, LAMPIRIS: las ideas de luz, fuego, lámpara…

      Merece la pena copiar la entrada siguiente del “Tesoro”:

      «LUCILLO. La caxa de piedra, dentro de la qual enterravan los cuerpos de los nobles. Díxose assí, “quasi luculillo”, de “locus. Brocensis, a luce”, porque hallan dentro de algunos luzes». ¿Luciérnagas en los lucillos? Si el sarcófago de piedra se abre en tiempo de putrefacción, es de suponer. Ah de los humorcillos de los lucillos... (“Lucillo o lucilo. 1. m. Urna de piedra en que suelen sepultarse algunas personas de distinción”. DRAE: Lleva usted razón).

      Eliminar
  2. Me resulta curiosa la utilización de "rebaño" para llamar a un grupo de insectos (luciérnagas). No digo que esté mal, ¿eh?, sólo que se me hace chocante, pues sólo la había oído aplicada a las ovejas. Saludos.

    (Hoy en zUmO dE pOeSíA publicamos un poema de Borges.)

    ResponderEliminar
  3. De las batallas que perdieron los españoles no hay mucho escrito . Los europeos que poblaron America fueron a partir del siglo XVII y muchos se mezclaron con aborígenes indios y esclavos . Los indoeuropeos son mayoría en America y dudo que queden generaciones enlazadas con los pioneros conquistadores ya que casi todos perecían en el intento , los supervivientes exageraron sus hazañas , algo típico que creó falsos tópicos .
    Saludos

    ResponderEliminar
  4. Lo poético seria " enjambre de luciernagas " pero aunque no sea sinonimo el uso de rabaño es correcto de forma tangencial ya que rebaño refiere a gran cantidad junta de seres vivos , normalmente dociles , con cornamenta o camelidos . Rebaño de lobos son muchos lobos y camada es lo que ya sabeis y bueno el lobo es una fiera , aunque tambien hay rebaños humanos . Una palabra con mucho y variado recorrido.
    chao

    ResponderEliminar