9 de septiembre de 2013

Alá rey

NO conoce uno ninguno de los países de oriente medio y a los dos días que pasé hace años en Tánger y en Tetuán no se les puede llamar casi ni experiencia. Lo que vi en entonces o me gustó mucho o no me gustó nada, en todo caso salió uno de allí con un propósito no por irrelevante menos firme: jamás viviría en un país en el que las mujeres que se ven por la calle o van solas, sin mezclarse con los hombres, o van tapadas o directamente no se las ve. Entrar en un café se convertía siempre en algo poco grato, teniendo que ver a todas horas a unos hombres a los que incomodaba nuestra presencia manoseando un rosario. Preguntaba: “¿Y aquí las mujeres qué hacen?”. “Las mujeres están donde tienen que estar, en su casa, pero no crea usted”, añadían, “allí, en su casa, gozan de entera libertad”. De las cosas que me gustaron mucho en Tetuán, una fue el burrero donde guardaban las bestias quienes acudían a sus puestos en la medina. En ningún otro lugar podría sentirse nadie más cerca de la España del siglo XVI, como si nos hubiéramos transportado a ella por arte de magia. Me decía: “El Alcaná de Toledo, en el que Cervantes dijo haber encontrado  el manuscrito del Quijote, sería poco más o menos como esta medina, los mismos olores a canela y clavo, las mismas chilabas y balandranes, los mismos rezos melismáticos del muecín...” Y aquí quería llegar: por nada del mundo desearía uno tener que volver a la España de Cervantes, a merced de los curas, de la Inquisición y del rey y sus nobles y servidores. Con el Quijote tenemos de sobra. Y de la misma manera que sentimos la ondulación de la sensualidad, sintió también uno en Tetuán la opresión en el pecho, como los galeotes, y el azote de sus leyes y costumbres...

Hace poco el papa Francisco se refirió a esto precisamente, a la necesidad de separar Estado e Iglesia. Los grandes políticos se caracterizan por hacer de necesidad virtud, y el papa en realidad está recordándonos que la Iglesia católica, que él dirige, está siendo hostilizada y martirizada en muchos de los países (Pakistán, Líbano, Argelia, ahora Egipto), en los que los musulmanes han conseguido apoderarse del Estado o están en ello, es decir en aquellos en los que se quiere sentar a Alá en un trono, con la espada en la mano, tal y como Cristo Rey imperó hasta ayer, como quien dice.

En las religiones del libro, mulás, curas y rabinos tradicionalmente se parecían bastante, y si  cambiaban, es decir, si mejoran algo, no solía ser de buena gana, sino porque la sociedad civil les arrebataba el poder, a veces con grandes padecimientos. El modo en que ha sido desalojada del gobierno la Hermandad en Egipto, no ha sido en absoluto democrática, cierto, claro que las leyes que promulgó el Partido nazi, que también alcanzó el poder en unas elecciones, tuvieron por objeto precisamente acabar con la democracia. A uno le gustaría que los niños vinieran de París y no tras desgarros dolorosos y sangrientos, y vivir en lugares en los que las leyes las dictan los hombres y no los curas, y en los que las mujeres pueden hacer lo que quieran, sin tener que pedirle permiso ni a los curas ni a unos hombres que se pasan la vida en un café como vigías de dudosas tradiciones . Y todo ello pacíficamente, sí, pero...
               [Publicado en el Magazine de La Vanguardia el 8 de septiembre de 2013]

7 comentarios:

  1. Javier Marías podía haber escrito en su soporífera zona fantasma dominical:
    "Las Olimpiadas son como un azulejo brillantón del gran alicatado capitalista, hoy más hortera y más prescindible que nunca mientras el agua pueda seguir corriendo por los grifos si los actuales regidores municipales no acaban privatizando el Canal y nos la venden a precio de gasolina".
    Después de una larga digresión abstracta, viendo que la columna iba llegando a la mitad proseguiría:
    ”Significativo y no poco resulta que el triunfo de Tokyo sea igual de celebrado por los japoneses que por la mitad de los españoles”.
    Y más tarde, enredado ya en renglones infinitos y faltando ya muy poco para terminar, se precipitaría al abismo ofreciendo una conclusión vertiginosa:
    “Me pregunto si tras tamaño fracaso de evaluación y pésima acción diplomática no se encuentran las perversas mentes de curas y obispos manipuladas desde la sombra palaciega por la intrigante Esperanza Aguirre.”

    Parece que la intelectualidad - digo ahora yo -, prisionera de su poderoso cerebro, encuentra gran divertimento y hasta rentas editoriales en el zarandeo dominical a los siniestros seguidores de Rouco. Yo, que de intelectual tengo casi tan poco como de católico ejemplar, me empeño en afirmar que mis leyes ciudadanas y éticas no me las dicta la iglesia. Pero se ve que algunos intelectuales jamás aconsejarían abortar a sus hijas por miedo a incurrir en el pecado y recibir espantosa penitencia. Hasta ahí llega el poder omnímodo de Cristo Rey, utilizando los canales de la derecha.

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    1. ¿Pero qué cojones tiene que ver todo esto con el artículo de AT?
      R.L.

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    2. (…) PARA unirse con inteligencia al movimiento de las cosas, no hay que preocuparse demasiado del día de mañana, ni añorar en demasía lo que nos aportó el de ayer, sino aceptar de buen grado lo que las Horas nos traen enviado por la Providencia que gobierna el mundo, y aceptarlo con satisfacción y alegría. De “Los misterios de Isis y Osiris”, Plutarco.

      A ver si ahora nos hemos acercado un pelín más al sentido del artículo...

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  2. Gracias Sr. Trapiello por este artículo.
    Me gustaría añadir que las religiones del libro se parecían durante tramos de la historia en como mulás, curas y rabinos enlazaban la religión con la política, o mejor dicho como los políticos (o en su época las familias aristócratas) ocupaban posiciones dentro de la jerarquía eclesiástica para su control y con ello el control del poder.
    Como bien dijo Cristo Rey: "Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” (Mt. 22, 21).
    En la religión cristiana no hay fundamento para que se utilice como control político. Sí hay un canon de valores que guía a sus fieles: el no mentir, el derecho a la integridad física y la igualdad de todos los seres humanos ante Dios.
    Lo mismo no sucede ni con el Islam ni con el Judaísmo, donde la religión ordena que comer cuando, donde se habla de derechos distintos para hombres, mujeres y esclavos, donde hay leyes que castigan con latigazos o la muerte.
    Conviene ser conscientes de esta diferencia. No todas las religiones son iguales ni influyan a las personas de la misma manera.

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  3. Al comentario 4 te diré que las leyes derivan de la concepción que del mundo tiene el hombre blanco y no el cristianismo . Por otro lado como metes en el mismo saco el judaísmo ( de quienes no conozco genocidio ni actos terroristas contra civiles ) y el islamismo ? . El proselitismo subliminal como ves no cuela , en nombre de la religión cristiana se han cometido los peores crímenes , por eso los países capitalistas están con Israel ( se lo debemos y son clave en la evolución del capitalismo ) y , al albur de EUA protector del bienestar que gozamos ( no todos ) y de que nos pongan más bombas en los trenes .
    Mentir es natural y a veces sirve para salvar la vida , cuando das por bueno lo que te diga cualquier religión no dejas de ser un cándido , un bobalicón sin pensamientos propios .
    Mis aplausos a doña Ana de Aznar , parecía recién salida de Anubis , que sensualidad Juvenil en su imagen y en su tono de voz ( turbadora ? ) , y ese mensaje al Areópago Olímpico , fusionando el ingles y el español con gracia. Maravillosa retórica de la alabanza sobre Madrid . Eso sí me pareció mal se fuera de matute cuando la nave se hundió

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    1. Hace falta leer con atención y comprender sobre lo que uno comenta.
      Primero: el "hombre blanco" (no creo personalmente si se le puede poner en un saco de esta manera racista igual que no se puede poner al "hombre negro") al que se refiere está influenciado desde dos milenios por el Cristianismo. Si no, de dónde sale la "concepción que tiene del mundo"?
      Segundo: no meto en un saco el "judaísmo" y el "islamismo". Yo hablo de islam. Hay diferencia entre islam e islamismo. Pero tampoco he hablado, ojo, de las manifestaciones reales de las religiones durante su historia sino de las leyes y enseñanzas que vienen de sus libros sagrados. Y ahí el islam representa una vuelta a las enseñanzas del judaísmo después del revolucionario Cristo Rey. Lo puede comprobar cualquiera solo con leer Tora, Nuevo Testamento y Coran.
      Sobre el mentir: allá va Usted con el relativismo que tanto daño hace a nuestras sociedades. Si dice que mentir es natural, entonces la violencia también es natural? Y si no, por qué una cosa lo es y la otra no?
      Y tercero: el Cristianismo invita a la duda. El mismo cristo Rey dudaba en la cruz. No es un canon de leyes que hay que seguir ciegamente. Son valores que sirven de base para tomar decisiones en la vida. Todo el mundo tiene que tomar decisiones y lo hace siempre a base de algo. Si no fuera así, cómo tomarlas?
      Sabe Usted proponer una base mejor?

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  4. Andrés, siento discrepar pero la comparación que usted hace cuando escribe "en muchos de los países (...) en los que se quiere sentar a Alá en un trono, con la espada en la mano, tal y como Cristo Rey imperó hasta ayer, como quien dice" no resiste un análisis histórico mínimamente riguroso.

    David Fdez

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