18 de octubre de 2013

De zapatos y tiovivos


HE visto a un hombre muy viejo, casi decrépito, con zapatos nuevos, lustrosos, estrepitosos, llamativos. Eran los reyes de los zapatos, sólo les faltaba cetro y corona. “¿Adónde irá? Qué ilusiones tan infundadas. No le dará tiempo a gastarlos”, pensé. En cambio, y de ahí el dicho, ver el contento de un niño con sus zapatos nuevos se diría que lleva tras él nuestro ánimo adonde quiera ir, al fin del mundo, como si él fuese el verdadero flautista de Hamelín.
* * *
POCAS cosas le ponen a uno más triste que ver bailar a un viejo. Aunque no tanto como el girar de un tiovivo.

El Rastro, 7 de julio de 2013




9 comentarios:

  1. Al pasar por la puerta del sol
    yo vi , si vi
    a la gente joven andar ...

    Si yo caí enamorado de la moda juvenil
    de los chicos de las chicas de los maniquíes

    Zapatos nuevos ? Son de ocasión .

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  2. Sin autorretrato, a la derecha el espejo sufre desairado.

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  3. "Zapatitos de charol ni para el agua ni para el sol".

    Zapatitos, zapatitos, zapatitos de charol…, negro destello sobre el calado calcetín blanco, compitiendo airosamente, en clara ventaja, con los “gorila” del uniforme colegial. Delicados y mágicos, intemporales, como el tiempo que habitaban.

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  4. Si el tío vivo es de la marca Bárcenas se pone uno mucho más triste todavía, casi tanto como cuando tiene delante una fotografía impactante y es incapaz de saber si será de las verdaderas o falsas de Robert Capa.

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  5. ... Lo maravilloso de todo, es que ha tenido una vida larga.
    El niño, empieza...
    Andemos pues y disfrutemos lo que nos queda.

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  6. Preguntas para ser contestadas por quien quiera y pueda:

    ¿Por qué pone triste ver bailar a un viejo?; porque, ¿qué es un viejo? Y a un joven, ¿da pena verlo bailar? ¿Tiene un joven más vida por delante que un viejo?, ¿y por detrás? ¿Pone triste ver a un viejo montado en un tiovivo?, ¿qué ocurriría si el feriante fuera joven? Y si es un niño el subido al carrusel, ¿también da pena?

    No hubo lugar a consideraciones en el asunto de los zapatos al observar que, tanto el niño, como el joven y el viejo, calzaban idénticas sandalias franciscanas.

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  7. Estos textos me recuerdan a uno de Baroja: "Elogio sentimental de la acordeón".

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  8. Me pareció genial una foto que vi de RG de la S sentado junto a una muñeca tamaño natural , personalizada ( guapa y bien vestida , cuan diva de Hollywood ) . Ramon como autentico Pigmalión , parecía idolatrarla .
    Los gitanos viejos suelen tener gracia cuando bailan

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  9. ¡Mi mesita de noche!... Encima, la lamparita y el “souvenir” de pasta transparente con muchos redondelitos en la circunferencia para enmarcar la figura de Pío XII bendiciendo a la humanidad siempre doliente; de mi tía Ana, regalo y recuerdo de su viaje a Roma con mi primo el cura el muy Año Santo de 1950. En el cajoncito de arriba el misal, dorado y lleno de estampitas. Y el orinal blanco brillando también rotundo en el compartimento de abajo. Pero ni mi hermana ni yo nos parecemos a esos maniquíes.

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