23 de octubre de 2013

La durmiente no está sola

ES un libro muy breve, se lee en una hora, y sin embargo va a acompañarnos mucho tiempo. Su autora, Susana Benet, a quien debemos los haikús de más largo recorrido acaso de nuestra lengua, viene a decirnos: en el sueño todo es largo y corto a la vez, no hay medidas para tiempo y espacio.
Quien lo soñó, lo dice:

QUIETUD

Con qué fijeza el gato
mira el árbol inmóvil
tras la ventana.
¿Qué remota quietud comparten ambos?
Se adormece en el gato la madera.
Abre el árbol los ojos extasiados.

ESCALERA

Subiendo la escalera
hacia mi casa:
trocitos de papel,
colillas consumidas,
involuntarias huellas
que dejan los vecinos.

Limosnas que agradezco,
pues sé que no estoy sola.


Susana Benet, La durmiente. Editorial Pre-Textos, 2013



8 comentarios:

  1. http://susanabenet.blogspot.com.es/

    « martes, 15 de octubre de 2013
    POEMA de JOSÉ LUIS PARRA (1944-2012)

    En el aniversario de la muerte de José Luis Parra, deseo publicar uno de los poemas de su último libro "Inclinándome".

    El próximo día 30 de octubre, en la Librería Alberti (Madrid), celebraremos un homenaje a Parra en el que participarán poetas y amigos. Desde aquí invito a todo aquel que desee unirse a este sencillo acto en su memoria.

    CUANDO NOS ABANDONAN LOS MUERTOS

    A María Campos

    Poco a poco se han ido retirando
    de la casa los muertos.
    Era fácil oírlos
    hablar, más bien cuchichear, algunas
    mañanas de domingo, sobre todo
    en la cama, temprano.
    Al mediodía, en venturosas ocasiones,
    me ha parecido oír la ceniza de un canto
    en una isla de claridad.
    Anoche regresé tarde y algo bebido,
    y ni una zapatilla se ha inquietado ante la puerta.
    Hoy, barriendo el pasillo, se ha enredado una queja
    con el polvo. No he visto nada
    y he seguido barriendo tranquilamente.
    Todo esto tiene un significado oculto
    y anuncia otra visita, no por sabida de antemano
    menos aborrecible.
    Nuestro es el aire,
    nuestra la enfermedad
    y nuestro lo visible y lo invisible.
    Y qué desolación la casa,
    qué solos se quedan los vivos
    cuando empiezan a marcharse de la casa los muertos.

    (de: "Inclinándome" - Edit. Pre-Textos, 2012)
    (Fotografía: Susana Benet) »

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  2. Algunos haikus escritos por Ana María, niña de 8 años en 1987.

    De madrugada
    todas las cabras bajan
    del monte al río.

    La noche clara,
    el cometa se acerca
    por las estrellas.

    Vamos al huerto
    del abuelo Francisco
    en el verano.

    La golondrina
    viste de marinero,
    de blanco y negro.

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    1. Me acuerdo de Juan Alcedo Sánchez, muerto en accidente de coche durante el curso 1985-86, suyo es “Literatura / no es una asignatura. / ¿Evaluación?”; y de Carmen Barón y María José Paz, de los primeros 80, una pareja de amigas que nutrieron el nocturno del instituto con centenares de jaikus...

      Copiaré algunos empezando por el de la gaviota, homenaje a la niña de las golondrinas vestidas de marinero.

      Veo una gaviota,
      la sigo con la vista
      y la acaricio.

      A la ventana
      se asoma, estornuda,
      se le caen las gafas.

      El fuerte sube
      y el débil se hunde.
      Balanza rota.

      Me quedaré
      quieta hasta que la lluvia
      me empape bien.

      Estoy inspirada,
      corriendo busco un papel
      pero se me va.

      Comprobé que mi
      cuchillo no corta nada
      más que mi carne.

      Me compro un libro,
      llego ansiosa a la casa,
      me pongo a leerlo.

      Con la sal
      de los quicos
      me escuece la herida.

      A media noche
      se enciende la luz,
      se oye rozar tu lápiz.

      En mi hondo interior
      las piezas están sueltas,
      ¿cómo las junto?

      Si no me dejas
      tocar tu corazón
      ¿de qué te sirve?

      Al reflejarme
      en aquel charco
      me vi malvada.

      ¡Calla!, no hables ahora.
      Necesito que llueva
      para pensármelo.

      Apóyate en mi hombro,
      es pequeño y breve
      pero te sirve.

      Mientras dormitas
      al lado del arroyo
      la flor se mece.

      Vino el de Hacienda,
      miré mi casa, el cuarto.
      Iba a perderlo.

      Creí hacerte
      más daño contándote
      sólo la verdad.

      Cerré despacio,
      era ya tarde para
      la rebeldía.

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  3. Muy bonitos , al igual que la literatura se lleva al cine , teatro o cómic el Haiku he visto que es representable en acuarelas por " el libro de artista " de Susana Benet , la literatura no tiene afluentes menores y varios Haikus puestos al azar consiguen un poema .
    Excelente Jose Luis Parra , por lo poco que acabo de leer tiene un toque " beat " que me encanta .
    Saludos

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  4. Si las dos fotos las trajo "él" en ningún caso podrán ser "sendas", D. Andrés. A menos de que él sea Gabriel y Galán o Ramón y Cajal. O ya puestos, el Dr. Jekill y Mr. Hyde.

    Los asnos tiene un glamour colosal, irrepetible.

    C.C.

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    1. Supongo que se refiere a la entrada "¿Qué tienen los asnos que tanto nos gusta?", del 29 del corriente, y no a esta. Se trata de una broma privada, recordando a CMGaite, que lo sacó de una zarzuela, y que por haberlo repetido uno tantas veces, no me pareció oportuno repetirlo otra vez: "Fuimos yo y mi novia a merendar a Las Vistillas y allí nos comimos sendos bocadillos, y digo sendos porque eran de jamón..." Al decir de esas fotos que eran sendas, es por lo mismo, porque eran de jamón, o sea bonísimas... De nada. A seguir bien.

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