27 de octubre de 2013

Díjele, aforismos

“DÍJELE que me la dijese, y él, sin dejar la risa, dijo”, es una de tantas frases del Quijote por las que, supongo, empezaron a circular la especie de que Cervantes estilaba mal. Los críticos modernos lo piensan también, pero no tienen arrestos de salir a la palestra a decirlo, cosa que también nos impide a  nosotros dejar la risa.
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ESE poso de melancolía que deja la felicidad no lo produce el temor a perderla, sino el haberla alcanzado, arrebatándonos la ilusión que vino con nosotros mientras la buscábamos.
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¿Y por qué ciertas asociaciones oficiales de política paritaria y de estudios de género no son paritarias?

Santander, 20 de octubre de 2013


9 comentarios:

  1. ¿Elemental o inescrutable el cerebro de una monja? Sea cual sea la respuesta qué difícil comprender que su única aspiración sea el futuro entre las luces del más allá, ignorando que el presente también forma parte del tiempo. Siempre me fascinó el personaje.

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  2. ―Qué mayor aventura que cruzar una calle, sor Josefina. Rematar los negocios de este mundo, los hijos… Todo eso, aquí o en su tierra, se lo dejamos a los demás. (...)

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  3. Estas monjas trabajan en el hospital Santa Clotilde , la foto es de cercanías al barrio chino y no hace honor a la ciudad más bonita de España .
    Criticar el estilo de Cervantes es de necios ; es un articidio de lesa cultural y quien lo cometa será tildado de mamarracho

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  4. A veces, la felicidad es un instante que dura en nuestra memoria toda la vida...

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  5. Por la experiencia que tengo, que no es baladí, sor Josefina no va a tener ningún problema en conciliar los negocios de este mundo y los asuntos celestiales. De todo hay en la viña del Señor, pero que una monja tiene los pies en la tierra nadie lo puede negar. Resolverá los asuntos prácticos y se ocupará de los hijos de los demás con un grado de eficacia sólo concedida a quien tiene la gracia divina como garante de esta vida y de la otra.

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  6. Sus caras,pobres monjas, dicen que no la han alcanzado tal vez de tanto que la buscaron...La felicidad, como los pájaros, es amiga de posarse no en quienes la buscan sino en quienes dejan por ella ser encontrados. Casi nunca la miran por ver si pasa, pero si lo hacen alguna vez,es sin ningún interés, de reojo.

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  7. ¿Y por qué no postular la desaparición del término paritario, como principio metodológico, para cualquier tipo de asociación paritaria o no paritaria? El uso y abuso del término, ¿no puede estar mostrando cierta anomalía, ya discriminatoria desde su misma raíz?

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  8. La imagen de las monjas por la calle es sobrecogedora, fuera del tiempo, para los que no estamos acostumbrados a verlas regularmente, hoy las veo como mujeres saudíes, o musulmanas consagradas a un hombre, cuando las vemos sentimos los siglos. Las fotos son muy buenas por los contrastes, la monja negra parece una mujer con burka o una sombra, no sabemos adonde mira, la otra monja, mira al fotógrafo con cara de pocos amigos.

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  9. «DÍJELE que me la dijese, y él, sin dejar la risa, dijo: “Está, como he dicho, aquí en el margen escrito esto: ‘Esta Dulcinea del Toboso, tantas veces en esta historia referida, dicen que tuvo la mejor mano para salar puercos que otra mujer de toda la Mancha’…”»

    Sigue, pues, ESTÁ, otro DICHO, ESTO, ESTA, ESTA y otro DICEN. Y la mano de Dulcinea salando puercos nada sufre con ello.

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