18 de noviembre de 2013

Almorranas

ALGUNOS comentarios anónimos online vendrían a ser (y me excuso por una comparación tan ordinaria) las almorranas de internet, algo que todos hemos de sufrir en silencio. Así había sido al menos hasta ahora, hasta que  el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha dicho basta, mostrándonos su emoliente. El TE ha puesto coto a los comentarios ofensivos en la Red en una sentencia que establece que “los medios online son responsables de los insultos, injurias o expresiones vejatorias de sus lectores”.

Hace tiempo sufrió uno la persecución en internet de uno de esos anónimos. Me distinguió, y de paso a mi familia, con sus insultos, injurias y calumnias día y noche, durante no sé ya cuántos años, seis, siete, ocho. A los dos o tres meses perdimos la cuenta, y nos desentendimos de ese agitado, quien, acaso por no haberle respondido jamás,  se enardeció lo indecible y fue subiendo el tono y la enormidad de los insultos y amenazas. No obstante, viendo que no conseguía nada, se fue olvidando de nosotros y aunque de vez en cuando le ataca el mal o se olvida de la medicación, ha acabado enmudeciendo, bien por haberse ahogado en sus propios orines, bien por tener que ganarse la vida tocando la gaita de pueblo en pueblo.

La impunidad en la que podían actuar él y otros como él, encebollados cada uno con sus propias “bestias negras”, los envalentonaba. Unas veces insultaban solos y otras salían juntos a insultar por los mismos cazaderos, porque siendo humanos, también se cansaban, así que se turnaban y se decían: hoy le echas tú un poco de porquería al mío y yo le echo un poco de porquería al tuyo, o lo hacían en orfeón como las ranas, y así se les iba pasando la vida. 

Precisamente porque no pensaba replicar a nadie con un pasamontañas (hasta ahí podíamos llegar), recuerdo que telefoneé al autor del blog, a quien conocía. Le pedí que suprimiera de él aquellos comentarios en verdad injuriosos y ofensivos, y me dijo que no, que su blog era como una sábana en la que la gente colgaba sus cosas y que la libertad blablablá. Pero sucedió que los anónimos, por aburrimiento o por naturaleza, empezaron a morder la mano que les daba de comer (o sea, que los publicaba a diario), y su fe en las sábanas blancas empezó a flaquear justo entonces, hasta suprimir los comentarios de los anónimos. Estos, supongo, se buscarían otras charcas, donde ensayarán sus destempladas arias y hoy el TEDH ha venido con una sentencia desinfectante a poner un poco de orden en ese caótico Far West que puede ser internet. De entrada muchos periódicos han suprimido de sus ediciones digitales los comentarios, ante la imposibilidad de supervisarlos todos. Pero lo más importante, precisamente, ha sido lo que hemos de leer entrelíneas, que honra la tierra ilustrada donde se firmaron hace dos siglos los derechos humanos: la mayor conquista del ser humano es su derecho a ser persona, a ser ciudadan*, a tener nombre y poder sostener con él sus opiniones libremente, y más si estas son nobles, frente a aquellos anónimos que las atacaban de forma miserable  sólo porque podían hacerlo impunemente. (Y no confundir, claro, con aquellos otros anónimos que quieren serlo por nobleza).
       [Publicado en el Magazine de La Vanguardia el 16 de noviembre de 2013]

15 comentarios:

  1. Nadie, absolutamente nadie, tiene la virtud de estar exento, libre, de su lado oscuro. Todo acosado ha sido ocasionalmente, o a menudo, acosador encubierto.

    No vayamos a ser tan necios de no aceptar reconocerlo.

    Acudir al "se cree el ladrón que todos son de su condición" sería un vulgar y infantil recurso.

    Dejo la palabra, ahora, a los falsos y honestos virtuosos.

    ResponderEliminar
  2. Está usted muy equivocado. Ni yo ni miles de personas han sido acosadores ni encubiertos ni descubiertos. Ni van a serlo. Y en mi caso por no ser no ha sido uno ni anónimo. Incluso en los lugares donde uno es nadie, que son muchos, ha ido uno con su nombre por delante. Y sería cosa de que se fuese extendiendo la costumbre, incluso en este almanaque. A mí me encanta tratar a la gente, hablar con todos, pero no con antifaces ni verdugos. Esto para los terroristas o para esas habitaciones oscuras que dicen que hay por el mundo.

    ResponderEliminar
  3. Lo que resulta inadmisible es que la infamia, la calumnia y la injuria salgan gratis porque quien tira la piedra se esconde en las sombras. Yo sufrí la villanía de un par de bellacos a principios de agosto en el blog de otro gran escritor y la ignominia quedo impune porque hasta contaron con la ayuda del moderador, cuyo acojonamiento le aconsejó "no meterse en líos" y dejar el agua correr. Si además de idiota el pobre ignorante estuviera informado de sus riesgos sabría que el agua podía haber corrido y mucho, pero la demanda a los tres cuervos hubiera pretendido saciarme una sed de venganza que solo tuve unas horas, las justas para que un par de sidras se llevaran la indignación al sumidero. Eso sí, una vez nada más, como dice el bolero.

    ResponderEliminar
  4. Los gaiterus merecen respeto, que sopla gaitas no es cualquiera, es evidente que no estamos en Francia o en Escocia donde son venerados. Estamos en España donde el chocolate es espeso e indigesto.

    Le juro que en mis anónimos nunca he intentado insultar a nadie y el de la analogía de Drap por sábana y lo del afrancesado fue une simple blague de humor que se me ocurrió al momento, no suelo tener trastienda ni retranca. y como a usted le divirtió lo de Drapiello yo seguí la rima, pero no volverá a ocurrir.

    Luego puse embozado piedra porque me parece que pedir que en estos foros se identifique un simple comentario me parece una exageración de chocolate espeso y porras aceitosas.

    Su apellido es muy bonito y sus fotos del Rastro, extraviado y travieso, son muy buenas.

    No lo publique, es solo para que se le pase el mal carácter que se lee en su texto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Frente a su visión, un tanto oscura, de churros aceitosos y chocolate espeso e indigesto, la luminosidad de un buen plato de ligeros tejeringos con chocolate suave y levemente cremoso...

      Eliminar
  5. En principio protegerse, conseguir impunidad, con el anonimato propicia actitudes de común viles y ruines. Aunque no es lo mismo tirar una bolita de papel, propagar una ironía cruel o reírse con razón de algo o de alguien, que apuñalar por la espalda calumniando. O atropellar sin argumentos al competidor al que envidiamos y al que deseamos perjudicar.

    Y en general ello puede ejercerse desde la sombra.

    No todo, ni mucho menos, de lo que se hace desde el escondite es deleznable por definición. Y es evidente que existen miles y miles de santos varones y piadosas hembras que jamás lo han hecho, ni en formato grave ni ligero. Pero, en porcentaje, al % solo le precede un solo dígito. Y pequeñito.

    Pero no siempre es una desventaja para la, digamos, víctima. Le ofrece una oportunidad de oro para hablar (bien) de sí misma con la coartada del desleal ataque. Como podemos ver y en plural, en esta página. Sin ir más lejos.

    Líbrenos el señor de predicadores virtuosos. Terroristas y servicios de inteligencia son aún mucho peor, sin comparación posible. Todo hay que decirlo.

    ResponderEliminar
  6. yo no puedo poner mi apellido porqué tiene connotaciones y
    no podría escribir comentarios a mi aire.
    El ciudadano Garcia que presenta " esto me suena " en RNE tuvo un problema de acoso hará 3 años, todo empezó cuando los oyentes entramos en el concurso de publicidad de programas por el contestador automático , los que hacíamos buenos anuncios nos los ponían en audiencia . Luego llego el concurso de relatos por contestador y el de reseñas y siempre ganaba yo , a la tercera semana los quitaron y yo le decía a Garcia " si me quitas a mí " perderás la audiencia ( así fue ) pero el hombre estaba amenazado de muerte por alguien que decía que sus mensajes merecían ser oídos por la audiencia ; puso los insultos y eran terroríficos , el caso es que tuvo que intervenir la policía y el tipo cedió pero Garcia ( estupendo presentador) quedó tocado , no olvidemos que se trata de un periodista al que podemos poner cara . Lo mejor es denunciar aunque luego le quites la denuncia, el aviso policial puede valer , Lennon o Versace murieron a manos de ególatras .
    Muchos pollitos están acosando a chicas de su edad y van a empezar a pagarlo como hombres , es el gran mal de internet y nadie somos anónimos , es bueno nos espíen ya que es lo que nos garantiza la defensa del débil y la cárcel para muchos corruptos , en definitiva ayudan a la justicia ( no seré yo quien critique a Obama , al contrario )

    ResponderEliminar
  7. Queda bien claro que lo que AT denuncia es la injuria y difamación abierta (vulgar, obscena, insultante de menosprecio claro), que no la crítica o simple denuesto ideológico o intelectual, por mucho que estas últimas puedan irritar (por cierto orgullo de memoria histórica o de erudición). Con el oficio del escritor van la diatriba y el desencuentro por añadidura, pero si es a través del uso noble del noble arte del lenguaje pueden revestir niveles de admisión. La moderación creo que es una labor distinta que la de censura de expresiones calumniosas o injuriosas, que con la sentencia del TEDH es de obligado cumplimiento para proteger el honor ajeno; pero ya se colaran veladamente expresiones y hasta virtuosas acrobacias de quien quiere ofender y atacar, si merece las suficientes cualidades estilísticas que no emborronen su arte. Por ejemplo, el uso de calificativo "plebeyo" hace tiempo entre escritores no aconsejé suficiente motivo para presentar una querella por injurias, aunque la mala baba se adivinaba en su uso en aquel caso. ¿Se sentiría nuestro escritor ofendido si alguien utilizara dicha expresión para calificarle? recovecos tiene la escritura para lidiar toda censura.

    ResponderEliminar
  8. Vaya todo mi respeto para Vd., señor Trapiello !

    ResponderEliminar
  9. Estamos con el anónimo del Lado Oscuro. Nadie está libre de él aunque quizá no se de cuenta, conllevando con ello el riesgo de tener de uno mismo una opinión en exceso generosa. Y una facilidad para reñir corrigiendo desde la tarima.

    El artículo del Colorín del Domingo rezuma una mala gaita que deseamos sea, a éstas en que reposamos, por completo pasajera.

    Prescripción de fácil aplique: unas bien asadas castañas y una copa mediada de moscatel.

    Y buen humor en plan derrochador.

    ResponderEliminar
  10. Almorranas y churros: Jerónimos o anónimos, almas sanas y curro.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muy buenos los polvorones!

      Eliminar
    2. Respuesta perfecta. Gracias.

      Qué buenas también, recordará usted, las magdalenas maternas de antes. Las de Guermantes y todas aquellas duquesas pedorras, no tanto, no tanto.

      Eliminar
  11. Nunca entendí a los anónimos, salvo en dictaduras o regímenes de terror.

    ResponderEliminar
  12. Creo recordar, señor Cancio, que lo que usted denuncia que le sucedió en el blog de Muñoz Molina fue simplemente que alguien citó en él lo que usted escribía contra don Antonio en otros lugares y que contrastaba con los elogios que le hacía en su propio blog. ¿La ignominia consiste en denunciar la hipocresía? Quien quiera comprobar la veracidad de lo que digo que vaya a:
    http://antoniomuñozmolina.es/2013/08/el-ojo-de-la-profecia-por-nicolas-doncel/

    (Un lector de ambos blogs)

    ResponderEliminar