1 de noviembre de 2013

Y pocas veces

NUNCA ha entendido uno cómo TS. "cae" en esta clase de cándidas anotaciones: "Pocas veces he estado tan seguro al terminar de haber logrado un gran poema" (5 de diciembre de 1990), y más aún cuando sabemos lo que piensa de los grandes y "verdaderos poemas".
Diríamos que cuando alguien se ve impelido a anotar algo así, puede ser por alguna de estas tres razones, no necesariamente excluyentes: por vanidad, por espíritu numantino ("yo contra todos, especialmente contra los falsos y malos poemas y los falsos y malos poetas") o para convencerse a sí mismo de haber escrito un gran poema, acaso porque en el fondo duda de ello o porque es una forma de conjurar el premio gordo de la posteridad. 
Fuera de eso, esa clase de bajonazos despiertan en nosotros cierta ternura, si los encontramos, como es el caso, en persona de talento. 

Rastro, 18 de diciembre de 2011

3 comentarios:

  1. Imagino que simplemente estaba satisfecho con su poema. No veo ni vanidad ni necesidad de autoafirmarse. Lo cándido no es pensarlo, ni escribirlo, sino publicarlo.

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  2. ¿Ese soldado del Imperio como cancerbero de la suerte de muchos?

    Desde entonces no han cambiado mucho las cosas. Sin embargo, y a pesar del limitado margen de maniobra, la resistencia numantina no parece ser lo más recomendable.

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  3. Para mi lo importante es saber de Tomás , por lo que leí en poetas del alma , cualquiera ve que se trata de un gran poeta .
    Renoir murió con lagrimas de felicidad a pesar de una larga agonía ya que fue consciente que con su última obra era su obra maestra y así lo dejo escrito .
    Tiene que ser muy frustrante para quien quiera ser poeta leer a Segovia u otros desconocidos y ver que es imposible llegar a esos
    niveles

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