30 de septiembre de 2012

El pasajero

EN la palabra "pasajero" diríamos que viene implícito el adjetivo "solitario", como si recorrer la distancia entre dos puntos, entre un punto de partida y uno de llegada que a menudo ignora dónde se encuentra, sólo pudiese llevarse a cabo en soledad. A diferencia del viajero, este sí conocedor del lugar al que se dirige solo o en compañía de otros (de hecho nada tan grato como un compañero de viaje, tanto si ha sido elegido por nosotros como si nos lo ha proporcionado el azar), se diría que la naturaleza del pasajero es la de estar constantemente en camino, sin que acierte nunca a conocer con exactitud dónde le espera el final del viaje. Y naturalmente llega a tales o cuales lugares, pero sabe que al poco tiempo habrá de emprender de nuevo la marcha, y que habrá de hacerlo solo, pues no podemos sumar a nuestro errabundaje a nadie.
Repito hoy la estampa del otro día. La reservaba para algo inconcreto, cubierta o artículo, desde hace muchos años, desde que la encontró uno en una almoneda, sin saber qué era ni de quién. Sólo por ese aire romántico que desprende. La primera mirada la creyó del siglo XIX, tal vez por todo ese aire vangothiano que tiene la misteriosa figura, el aire que agita su capa, la copa de los árboles y las espigas de ese trigal.
El que fuese grabada por un artista francés a lo Claudio de Lorena nos debería hacer pensar que en arte las cosas que suceden suceden porque vienen sucediendo desde mucho tiempo atrás.

Detalles del aguafuerte de Perelle.



6 comentarios:

  1. Hola Andrés! Me gusta viajar y lo hago bastante seguido, a puntos conocidos y desconocidos, cercanos y lejanos, me gusta liberarme durante el tránsito, dejar que mis pensamientos vaguen por donde se les ocurra, mirar desde el ómnibus si voy al trabajo y asomarme a la ventanilla para ver cómo se mueve la ciudad o desde el avión el paisaje de abajo, pensar por dónde andaré, quienes serán aquellos que viven allí, cómo será el lugar adonde finalmente llegue. Cuando es un lugar que no conozco, repasar como llegaré al hotel (que antes he estudiado vía internet). Y me gusta hacerlo en soledad... y sí... ese es el pasaje... pero en cada viaje que suma a cada pasajero, se hace más profundo el viajar! y antes de llegar ya estoy pensando en cuál será el próximo destino...

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  2. el pasajero es ya en sí un emblema vivo de la misma vida: si yo solo pasaba, pasaba por aquí.No sé por qué al pasota lo imaginamos sentado, o tirado. Al fondo, don Quijote y Sancho,claro.
    saludos

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  3. Pues sí, es cierto que la sensibilidad o modo de mirar el mundo de toda una época puede darse, antes de que esa época emerja, en sólo un individuo. Conocemos los casos de los consagrados precursores de tendencias más tarde asentadas en el arte. Goya como caso paradigmático. Sin embargo más difícil es reparar en personas menos conocidas, salvo que un encuentro casual con su obra nos revele que dicho fenómeno es más habitual de lo que suponemos. El caso de Perelle, un relativamente oscuro grabador que trabajaba en la corte francesa haciendo mapas, nos lo revela. Tomó el paisaje del clasicismo barroco francés y le añadió, por su sensibilidad, elementos trágicos o dramáticos: árboles retorcidos, viento, poder desbocado de la naturaleza. Fue romántico antes del Romanticismo. La respuesta está en el viento, cantó Bob Dylan. Todo parece suceder por necesidad, con una insospechada lógica aplastante, sólo revelada más tarde, cuando lo que se estaba fraguando en la sociedad se solidifica. Antes de eso, pequeños atisbos, que pasan normalmente desapercibidos ya nos avisaban de lo que estaba por venir. Perelle como ejemplo de eso.

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  4. Me resulta curioso mi percepción completamente diferente de ambas palabras, tal vez sea por lo tiempos posmodernos que corremos. Para mi viajero implica soledad, sin que quiera decir que rehuya las compañías, y la curiosidad, mientras que pasajero estimula la noción de paquete y una actitud mas bien pasiva ante las cosas donde todo viene hecho y no se esperan ni se quieren tener sorpresas. El aguafuerte tiene un aire romántico de la lucha individual ante los elementos naturales.
    saludos
    txema

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  5. El robo es la profesión más antigua . Ha cambiado el contexto de pasajero , ahora forma parte del pasaje y en casi ningún sitio es recibido como un extraño ni despierta temor

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  6. ¿Podría ser debido a ese matiz de solitario, difereciador entre 'pasajero' y 'viajero', lo que constituye o motiva la bifurcación literaria entre Novela de formación-Bildungsroman y Literatura de Viajes?
    Fuera de la literatura, pero mirándolo ahora desde de ella, ¿todo viaje constituye "per se" la búsqueda propia de un bildungsreise?

    Un saludo.

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