2 de abril de 2014

Isla

SE publicaba ayer aquí, acompañando al texto, la cubierta de uno de los libritos de Insel-Bücherei. Se fundó Insel, Isla, en Leipzig en 1899. Desde entonces acá han seguido editando, siempre de una manera ejemplar. La historia apasionante de esa gran editorial es en buena medida la historia de Alemania. Fue en sus comienzos la editorial donde publicó Rilke, entre otros (hay libros en ella de la mejor literatura universal). Uno de los libritos que aparece aquí, La canción de amor y muerte del alférez Christoph Rilke, se publicó en 1912, en Insel-Bücherei, seis años después de la primera edición en la propia Insel, y fue el primero de esa colección. El otro es uno dedicado a las flores. Todos los de esa colección, que se ha mantenido a lo largo de un siglo, tienen unas características propias: son textos breves (o como en el caso de las flores, ilustraciones tiradas con tintas planas, lo que les hace parecer pochoir), pequeñas joyas escogidas y editadas de una manera singular (cartón fino y rígido, papel estampado y etiquetas frontal y de lomo pegadas a mano; cuando el manipulado hizo demasiado caros los costes, ambas etiquetas se imprimieron al tiempo que el estampado, siempre diferente en cada volumen). Claro precedente del libro de bolsillo, su diseño se ha mantenido invariable desde 1912 y los títulos publicados se cuentan ya por centenares. Todo en ellos es feliz, aunque nos recuerden quiénes somos, cómo hemos editado y en qué hemos leído en esta otra isla que se halla de los montes Pirineos acá. 

Rainer Maria Rilke, Die Weise von Liebe und Tod des Cornets Christoph Rilke. Insel-Bücherei, Leipzig, 1912.  Rudolf Roch y Fritz Kredel, Das kleine BlumenbuchInsel-Bücherei, Leipzig, 1933. Abajo: doble página de este último. La ilustración de las amapolas sirvió para la cubierta del libro Algunos poemas de Emili Dickinson, publicado por La Veleta.

5 comentarios:

  1. Son libros que dan ganas de tener como objetos preciosos, es lo que son. Tan importante el continente como el contenido.

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  2. Que la informática es un regalo capaz de ofrecernos posibilidades incalculables es tan cierto como que no en todos los casos puede sustituir a las manos del artesano, igual que la comunicación internáutica o los sms jamás serán equivalentes al diálogo vis a vis. Veo una encuadernación antigua o un plano dibujado a lápiz y continúo asombrándome. Aunque quizá nuestros hijos, que no han podido comparar ambas percepciones con la misma sensibilidad, no estén tan de acuerdo y nos tilden de nostálgicos recordándonos que a lo mejor no cualquier tiempo pasado fue mejor.

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  3. Muy bonitos , sí se perdió aquello de que la publicación de un libro fuese un acontecimiento , como lo fue Archipiélago Gulag o Cien años de soledad ; me encanta la editorial Nórdica y sus estupendos libros ilustrados , libros que hacen afición , y para todos los públicos . La conversación creo está llamada a ser una asignatura obligatoria , al igual que leer libros y escribir al respecto o el ajedrez ; Internet es una herramienta cultural según su uso , pero no puede ser la base de educación y relaciones .

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  4. P. Montero-Martín4 de abril de 2014, 3:50

    Mira tú por dónde acabo de conocer el nombre de una preciosa flor que tantas veces he recogido por los linderones en la esplendorosa(si ha llovido de invierno) primavera de Castilla. El aciano. Die Kornblume de la pg. 31 que Vd. reproduce. ¡Gracias!

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    1. Amigo Montero, y los acianos dicen sus cosas a menudo en los poemas admirables del castellano José Jiménez Lozano. Saludos.

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