23 de septiembre de 2014

Institut vs. Instituto

EN esta carta al director de Punt Diari Javier Cercas relata unos hechos que no por haber llegado a ser ordinarios en Cataluña son menos graves. Diríamos incluso que lo son más, precisamente por ello.
En la carta menciona, no obstante, algo que merece ser matizado. Alude a cierto acto celebrado en París el año 2013 a propósito del Cuadern gris de Josep Pla, en el que él intervino, invitado por el Institut Ramon Llull. Al decir a continuación que "el Instituto Cervantes y el Estado español en general, por ejemplo, deberían contribuir mucho más de lo que lo hacen en la difusión de la lengua y la literatura catalana como deberían hacer con las otras lenguas y literaturas de España", podría entenderse que aquel acto estuvo organizado únicamente por el Institut. Lo cierto es que lo estuvo también por el Instituto Cervantes (ya saben, a pachas, lo que traducido a lenguaje nacionalista es más o menos un "lo mío, mío y lo tuyo a medias"). Yo también participé en él. Subsanado ese pequeño malentendido, estoy de acuerdo con JCercas en que el Instituto Cervantes en particular y el Estado español en general deberían contribuir más de lo que lo hacen a la difusión de la lengua y cultura catalana... y gallega, vascongada, bable, castúa, leonesa, castellana, andaluza, melillense, canaria, etc, como lo viene haciendo desde su creación el Institut Ramon Llull con los escritores catalanes, tanto los que escriben en catalán como con aquellos que lo hacen en castellano, mostrando por estos incluso mayor amor maternal si cabe que con aquellos, dada la precariedad nacional en la que han quedado. 
Aunque como editor ha publicado uno en los últimos treinta años siete u ocho libros originales de Carlos Pujol y cinco de Eugenio d'Ors, en castellano, y entre otros, traducidos del catalán, alguno de Valentí Puig, Marià Manent o José Janés sin que haya jamás sentido en la espalda una palmada de ese Institut ni de ningún otra institución cultural catalana, ni tengo conocimiento de que estos autores hayan recibido tampoco la menor ayuda, estoy convencido de que esto cambiará en el momento en que los nacionalistas catalanes culminen al fin su LMSR (Larga Marcha Sobre Roma).


Rastro, 21 de septiembre de 2014


7 comentarios:

  1. Uf, creo que estoy perdiendo mi capacidad de comprensión escrita. Yo entiendo que a Cercas lo invitó expresamente el Institut Ramon Llull (seguro que el Instituto Cervantes tuvo sus propios invitados), no que el evento lo organizara exclusivamente el Institut Ramon Llull.

    Por otra parte, estoy completamente de acuerdo: el Instituto Cervantes y el Estado español en general, por ejemplo, deberían contribuir mucho más de lo que lo hacen en la difusión de la lengua y la literatura catalana como deberían hacer con las otras lenguas y literaturas de España. Se suelen proteger las minorías en otros ámbitos, también se debería hacer con las lenguas minoritarias que se hablan en España, porque las diferencias nos terminan enriqueciendo a todos.

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    1. Agradezco la indicación y aclaro por si cupiera malentendido. Gracias.

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  2. Esta es la traducción que de la carta en catalán de Cercas al director de El punt diari ofrecía Juan Cruz en El País este domingo pasado, añadiendo por adelantado su acuerdo más absoluto con la protesta.
    “Lo que no me parece sensato es que Ribera insinuara en su artículo que yo decía que la lengua española era una lengua cualitativamente mayor (es decir, mejor o más importante que la catalana) y la catalana una lengua cualitativamente pequeña (es decir, peor o menos importante que la española), cosa que era, claro, exactamente lo contrario de lo que yo había dicho en París y escrito en Libération, y que algunos de los mismos lectores de El punt le reprocharon por escrito a Ribera. El cual me conoce personalmente y sabe muy bien que yo no habría dicho nunca aquella imbecilidad, pero me hace decir, o insinúa que lo quería decir”.
    Yo, en cambio, pese a ser mucho menos ilustrado que Cruz, estoy de acuerdo con el comentario de AT y no con el alegato inflamado de Cercas (que no se ciñe exclusivamente a su indignación ante el hecho de que sus palabras fueran tergiversadas), porque es una mayúscula memez la pretensión de que las lenguas española y catalana ocupan el mismo rango, como nos viene a decir el ofendido Javier en su aclaración sobre lo cualitativo e importante, rasgándose las vestiduras ante la nefanda calumnia que le atribuía lo contrario.
    Siempre estamos organizando estos absurdos campeonatos cantonalistas entre lenguas, idiomas, dialectos y dialectines, confundiendo las comprensibles reivindicaciones culturales con los cantos de cisnes afónicos que no paran de estirar el cuello para hacerse notar. Comparar es mucho más difícil de lo que parece, aunque practicar la demagogia populista hay que reconocer que además de resultar muy fácil genera unos lectores fieles.

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  3. Lo que no entiendo es que en toda España no pueda verse la TV en catalán, gallego o euskera. Máxime teniendo en cuenta que hay canales públicos en esas CCAA que emiten en dichos idiomas. (Creo que, pagando, sí hay posibilidad de acceder. Pero las pobretonas como yo, que no tenemos TV de pago, no podemos ver la tele en las otras lenguas de España.) Esto no tiene lógica.

    Por lo demás, desde 1º de Primaria y hasta la Universidad debería haber una asignatura, en todos los colegios e institutos de España, llamada "Otras lenguas españolas", donde se estudiasen (al menos) los rudimentos (la fonética, la gramática y el vocabulario básico) del catalán, del gallego y del euskera.

    No puede ocurrir que estas lenguas españolas sean vistas y sentidas por la mayoría de los españoles como lenguas foráneas, siendo como son lenguas nacionales de España (nunca, por favor, esa cursilada de Estado Español).

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  4. Se me fue antes mi comentario. Decía que Cercas lo mira todo con un solo ojo; si abriera los dos se daría cuenta de la realidad cuando acude invitado a los Cervantes: en ellos se imparten clases de catalán, hay miles de actividades culturales cuyo objetivo es difundir la cultura catalana: charlas de escritores catalanes y catalanoescribientes, exposiciones de artistas y pintamonas, cine, etc. Y en las bibliotecas se ofrecen en préstamo libros de autores catalanes y autores que escriben en indígena. ¿Qué más quiere?

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  6. Lo que hace más de cinco siglos vio Juan de Mena en su “Laberinto”:

    « XLVIII

    Vi las provincias de España e Poniente:
    la de Tarragona e la de Celtiberia,
    la menor Cartago que fue la de Esperia,
    con los rincones de todo oçidente;
    mostróse Vandalia la bien paresçiente
    e toda la tierra de la Lusitania,
    la brava Galiçia con la Tinguitania,
    donde se cría ferosçe la gente. »

    Que Fortuna y lo bien “paresçiente” de Vandalia y demás rincones de Occidente contengan esa ferocidad patrimonio no solo de los “mauri” de los Orientes; medio milenio de nuestra Historia lo prueba de sobra.

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