8 de septiembre de 2014

Magdalena Enríquez

AUNQUE un día llegáramos a saber de las vidas de Homero, Shakespeare o Cervantes todo cuanto nos intriga de ellos, sus obras no serían mejores ni peores. ¿Por qué, sin embargo, recibimos con una colosal alegría tal o cual noticia de ellos acabalada por estudiosos  tenaces y quijotescos? Acaba de suceder hace unas semanas: el archivero de La Puebla de Cazalla ha dado a conocer cuatro documentos, tres de los cuales arrojan algo de luz sobre la azarosa existencia de Cervantes y otro un poco más de sombra. Pero respondamos antes: ¿Qué persiguen esos investigadores que dedican su vida a fatigar la quimera de un gran descubrimiento que por lo general no llega nunca? Recuerdan un poco a esos viejos buscadores de oro del Oeste, a los que se les va la vida tras su sueño. ¿Y por qué valoramos tanto la pepita, cuando llega?

Creo que en ellos y nosotros es un modo de expresar la gratitud inmensa que sentimos hacia quienes nos han dado tanto con sus novelas, cuadros, músicas. Como decir: “Todo mi tiempo es poco si contribuyo a la memoria de estos creadores ejemplares”. Nuestro archivero, que tiene el cervantino nombre de José Cabello, nos ha dado tres probanzas o recibos de los tiempos en los que Cervantes acabalaba también él trigo, aceite y vino como comisario de abastos para los galeones de la Armada y la carrera de Indias. Pero es el otro documento el que a todos los secuaces de Cervantes les habrá dejado pensativos: un poder que se otorga a Magdalena Enríquez para que esta cobre en nombre del escritor una importante suma de dinero. ¿Quien fue esta Magdalena? No se conocen muchas mujeres en la vida de Cervantes, aparte de algunas pocas  amigas o saludadas: dos hermanas, una sobrina, una  hija natural y su mujer. Las cinco vivían con él en Valladolid cuando un lance de espadas fortuito y escandaloso en el que no tenían que ver, las llevó a la cárcel con Miguel a la cabeza. El juez, que los puso en libertad a los dos días, quiso también dejar constancia del mote ultrajante con el que aquellas mujeres eran conocidas: “las Cervantas”. 

¿De qué naturaleza fueron los tratos con Magdalena Enríquez, bizcochera de la Armada, con Cervantes? ¿Amorosos, mercantiles? ¿Llegaremos a conocerlos? Poco probable. En todo caso, bienvenida a casa y gracias por recordarnos una vida de la que Cervantes jamás levantó ni un falso testimonio, pese a ser a menudo tan desdichada. Al contrario. La celebró de mil modos, y todos nobles.
   [Publicado en el Magazine de La Vanguardia el 7 de septiembre de 2014]

5 comentarios:

  1. Un mi amigo del barrio vallisoletano de La Rubia dice haber conocido a una mujer nombrada Magdalena Enríquez. Dice que la amistad de ella con don Miguel de Cervantes le vino por el trato que la susodicha tenía con Isabel, la hija enardecida del escritor, pues ambas dos eran dadas a frecuentar cierto ventorro de no muy buena fama que quedaba por la parte de la Huerta del Rey, cabe la orilla del Pisuerga, y que estando en ello ofreciose la tal Magdalena a cumplir con ciertos mandados que le urgían despachar al escritor, por lo que trabose entrambos un a modo de apaño de incierta índole, lo que le procuró a don Miguel no pocos quebrantos con doña Catalina, esposa suya, que (y esto son decires de vecina lenguaraz seguramente) echole en cara no sé qué de antiguos o actuales desaires, así como que la laxitud paterna fuera causa de decires y de envenedadas meledicencias, sobremanera en lo referido a Isabel, que habiéndola criado ella como a hija, maliciaba que a su desconocida madre debía de haber salido y no a ella.
    Más no le puedo contar, señor mío.

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    1. Agradecido y abastado con ello quedo, sépalo vuesa merced.

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  2. ¡Válgame Dios, este Álvaro es un sol!

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  3. El tesoro de Sierra Madre , el gran Bogart minero en la incipiente ciudad de San Francisco , una obra maestra de la que me llamó la atención la presencia de un buscador de oro gitano con un llamativo pendiente aro . Hay que ser un titán para escribir El Quijote , no extraña que Cervantes no comulgara con todas las leyes de la época , es un multi-héroe .

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  4. Creo nombró los 3 mejores escritores de la historia , mi top ten son estos tres y : Virgilio , Poe , Twain , Borges , Chejov , Verne y Kafka.

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