4 de diciembre de 2014

La verdadera historia de


DISCULPAD que siga uno dándole vueltas. Será un minuto. Ayer se presentó la novela en Madrid (gracias, Silvia Sesé; gracias, Juan Marqués; gracias, amigxs). Y, como ocurre siempre, luego, rumiando las cosas que se dijeron, echa en falta uno las que acaso debiera haber dicho y las que se le quedaron en el almario medio dichas. Como esta: a lo que uno ha aspirado en El final de Sancho Panza y otras suertes no es tanto a escribir una novela, sino “la verdadera historia” del final de Sancho Panza, tal y como solían titularse no pocas novelas del siglo XVII y se titulan muchos de los encabezamientos de los capítulos del propio Quijote. Por creer que la historia de sus vidas y muertes está por encima de la ficción o la realidad, en el territorio de la fatalidad en el que ocurre todo. Quiero decir que del mismo modo que no podríamos pensar en don Quijote en términos diferentes de aquellos en los que le puso Cervantes, aspira uno a que los lectores de esta “resonancia” cervantina piensen en el futuro en Sancho Panza y los demás personajes tal y como aparecen aquí, tras la muerte de don Quijote, y no de otro modo: yéndose a las Indias y viviendo cuanto les sucedió. Porque no aspira uno a ser el novelista que les dio la vida, sino el biógrafo que dio cuenta de ella. 
* * *
Aviso: pensando en que algún día se publicarán juntas las dos novelas, y para evitar pequeños anacronismos y desajustes de la segunda con relación a la primera, acaba de reeditarse en bolsillo Al morir don Quijote (Austral) en una edición con abundantes correcciones, enmiendas y añadidos, lo que hace aconsejable su lectura en esta y no en ninguna anterior.

Actividades manuales. Figuras de Alambre, Editorial Miguel A. Salvatella. s.a. Y lo gracioso de esta ilustración, sacada de una de esas cosas que va encontrando uno en el Rastro sin saber si alguna vez las utilizará (esta yo creo que la encontré hará cosa de quince o veinte años) no es que figure en ella Sancho Panza, sino la pita de arriba, que parece estar prefigurando las Indias, y que es planta oriunda de ellas.

3 comentarios:

  1. Otro aspecto sorprendente de "El final de Sancho Panza..." es el lenguaje, repleto de palabras ya en desuso (pero no, claro, en el XVII) y de americanismos. Como estos vocablos (americanismo el primero, desusado el segundo) que tuve que buscar en el dicccionario, acostándome esa noche sabiendo una cosa más:

    soconusco.
    (De Soconusco, región mexicana).
    1. m. coloq. Chocolate hecho.

    ergástula.
    1. f. ergástulo.

    ergástulo.
    (Del lat. ergastŭlum).
    1. m. Lugar en que vivían hacinados los trabajadores esclavos o en que se encerraba a los esclavos sujetos a condena.

    (Espero que esta vez nadie me acuse de sabotaje, qué cosas.)

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  2. ―Con mucha prisa y solo para morir florece la pita.
    ―Ya lo sabía.

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    Respuestas
    1. Florecer solo para morir,
      morir en la flor de la edad,
      morir sin haber florecido nunca.

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