3 de mayo de 2013

Cocktail Lara

SE presentó el azar en la Feria de libros viejos de Recoletos y volvió a ponernos delante ese libro de Pedro Chicote de 1928 en el que aparece a modo de viñeta un fraqueado caballero fumando como se supone que fumaría uno que se está dando la gran vida. Quien conozca las ediciones de Diego Lara recordará al punto que esa fue la viñeta que aprovechó para ilustrar los dos libritos que diseñó para Trece de Nieve que dirigía con Gonzalo Armero algunos años antes de que los dos fundaran la revista Poesía, decisiva en la renovación tipográfica española de entonces.
El uso de esa viñeta se presta a algunas consideraciones:
1. Que la tipografía es un cóctel de variados ingredientes acarreados de aquí y de allá, a menudo de una manera fortuita y mezclados de forma aleatoria.
2. Que en tipografía, como en casi todo, lo que no es tradición es plagio, y que en este oficio la innovación va ligada al conocimiento del oficio y del pasado: se puede ser moderno siendo antiguo; es más, a menudo no hay otro camino, como ocurría en los collages de Max Ernst: eso es lo que significa ese decimonónico figurín del frac.
3. Que 1928 y 1975, fechas en las que se publicaron el libro de Chicote y los de Carnero y Power/Hernández, están lo bastante alejados como para que le resulte a nadie incómoda la apropiación (valen igualmente distancias territoriales, aunque no se den las cronológicas: por ejemplo JRJ copiando las ediciones contemporáneas de Whistler).
y 4. Acaso lo más importante: en esa viñeta reutilizada por Lara estaba cifrada toda una actitud política: frente a los diseñadores como Alberto Corazón, que por esas mismas fechas hablaban en sus panfletos y revistas de compromisos militantes inexcusables de la vanguardia política (naturalmente en el Pce), acaso para disimular la calidad de su trabajo tipográfico, otros, como Lara, de un gran talento y de vuelta de las izquierdas totalitarias, parecían decirles a aquellos que la tipografía tenía que ver con el franquismo lo que la retaguardia con las témporas, cosa que rubricaban fumándose literalmente no sé si un puro, pero sí un porro ante uno cualquiera de los cócteles de Chicote (lo que no quita para olvidar cuanto va unido a este nombre en la posguerra). 
Y así, en una simple viñeta advertimos, frente al oportunismo político de unos, que llenaron España de una ingente cantidad de "señaléticas y logos" tremendos, en cuanto accedió al poder la izquierda en comunidades autónomas, organismos oficiales, empresas públicas y demás ministerios, izquierda a la que sablearon sin el menor recato, frente al oportunismo de estos, decíamos, la finura tipográfica de otros, como Lara, inseparable de su jovialidad, nos recuerda que ética y estética van unidas, por si alguien lo había olvidado. Lo mismo que el humor y la inteligencia: a nadie se le escapa lo que podía significar entonces, 1975, ese burgués vestido de frac, frente a tantos proletarios como había en el mundo, vestidos con sus zamarras y jerseis comprometidos. Quiero decir que frente a la estética tipográfica marxista (sí, esta era la clase de jerga que se circulaba entonces, penosamente puesta al día con un pop más o menos adulterado), los Lara ponían el acento en la tipografía de tradición norteamericana (en unos años en los que los USA aparecían a menudo demonizados), o lo que es lo mismo, frente a la disciplina y obediencia al Partido, la libertad incluso para vestir frac (que, por cierto, el dandy Diego Lara jamás vistió; sólo reclamaba para sí o para otros la libertad de ponérselo).

Lamento no poder dar más grandes y con mejor calidad los libros de Lara, por tenerlos en el campo (con ser muy bonito su diseño, lo de dentro también cuenta, y unos van desalojando a otros), pero el curioso podrá encontrarlos aquí a tamaño aceptable.

6 comentarios:

  1. De tipografía no estoy en condiciones de opinar. Y del sableo que sufrió gustosa la izquierda al llegar al poder en comunidades autónomas, etc, tampoco tengo conocimiento exacto, más allá de lo que se decía cobraban insignes pregoneros y cantantes verbeneros (también sableadores de la derecha panoli y acongojada. Pero que el diseño de logos y señalética contribuyeron eficazmente a actualizar rancios símbolos ofreciendo una calidad generalmente muy aceptable sí estoy dispuesto a discutirlo. Para sintetizar expresivamente una idea que resulte fácilmente asociable al entendimiento popular creo que anduvimos y seguimos andando sobrados de talento. De este negociado opino con conocimiento de causa, lo cual no significa que me hayan decepcionado los logos variados de las Olimpiadas de Barcelona y mucho más los de Madrid. Desde mi punto de vista en MEXICO 68 se rozó la perfección del diseño y esa alta cota será muy difícil de alcanzar.

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  2. Que mina de maravillas la página de DL, toda una época reflejada en una expresividad contundente con una interminable capacidad de sugerencias, hermosas en si mismas, captadoras del espíritu de fin de siglo. Un testamento ético-estético de gran potencial.

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  3. El relato describe muy bien a este hombre que ejerció el derecho a ser elegante . La manera de darse importancia el fumador y los ribetes del pantalón ( estilo confederado ) indica que llevaba pistola y le gustaba el casino .
    Saludos

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  4. Mucho sentido del húmor en este post , si que me pareció humo de join de Ketama . Que tiempos aquellos en que entrabas en tus garitos y todo el mundo estaba fumando chocolate y tomando birras , aunque entraras sin un duro salias como una moto , habia un optimismo a prueba de bombas .
    Me encanta Max Ernts , sus pinturas me recuerdan al Bosco y sus oniricos pandemoniums y por otro lado hay algunas que al verlas por primera vez creí eran de Dali

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  5. Nuevas greguerías de Ramon G. de la Serna
    Las palabras se bañan en lagunas pálidas .
    Los chinos escriben de arriba abajo porque la palabra comienza en el cielo y acaba en el abismo .
    De los libros sale el olor de incienso de la poesía
    La niebla se esconde y duerme en los libros .

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  6. Muy buen diseñador Diego Lara, una pena haya muerto tan joven. La web sobre su trabajo es excelente, la revista Poesía, sobria y elegante. LA que enlaza con las botellas es muy buena. Las colecciones de libros y sus collages. La gracia del talento. El comunismo con su jerga marxista llega arrasando todo lo bueno y excelente, definiendo la tradición, la cultura y la experiencia como legados nefastos del capitalismo. La Revolución Industrial en Inglaterra fue un gran momento para el desarrollo de la comunicación, la edición, la prensa. La arquitectura y las estructuras racionalistas, ordenadas influyeron en la creación tipográfica; sucedió con la revolución rusa, tenían una vanguardia visual que tuvo que emigrar o suicidarse, una parte de los artistas trabajó en el proyecto de la Bauhaus que influyó tanto en el diseño y la tipografía en Europa y Estados Unidos. Alemanes como Jan Tschichold, emigrados a USA... y en todo ésto, el comunismo, estéticamente lo que ha creado es propaganda y vulgaridad. Destrucción. Ese es su legado.
    Ser original es volver al origen, creo fue Picasso el que sentenció y definió sus encuentros, en la creación todo desciende de algo anterior, plagiar es no procesar la tradición y copiar y pegar, en toda creación existe un vínculo con el pasado. Y es un resultado de una experiencia acumulada, estudiada. La viñeta es muy simpática, y con la historia que cuenta sobre el ambiente político en el diseño sería provocadora e irreverente con los popes.

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