11 de mayo de 2013

El ruiseñor en persona

7 comentarios:

  1. ¡ Ese infinito momento ! , sentí ese escalofrío que da el arte y no puedo menos felicitarle por este espectacular y plausible remate ,

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  2. Hasta hace unos años, para mí el minuto de silencio era el recuerdo del canto del mirlo que me había enseñado mi padre, siendo yo niño, en nuestra Asturias natal, añadido al rumor solemne de la quietud del campo.
    Ahora, desde que un mal llamado acúfenos se me instaló para siempre en el cerebro, los silencios del mirlo y el campo se han convertido en un rebelde y ruidoso oleaje que viaja de un oído a otro produciéndome perturbaciones no siempre fáciles de dominar.
    El rayo podía haber sido una descarga de alzheimer o parkinson o epilepsia, pero ha sido generoso y solo me ha dejado la condena al ruido perpetuo. Lo pienso así cuando los zumbidos me dejan pensar y me lleno de consuelo y de maduro agradecimiento al dueño de los rayos. Y creo que tengo razón...

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    1. Creo recordar que era el propio Zeus, o Hera si está celosa, quienes disparaban los rayos. Para que pueda usted burlar algún acúfeno enemigo, amigo Cancio, y en general para nuestros oídos ya poco campesinos, una buena excursión por cantos e imágenes que ya habrá hecho usted y algún que otro lector:

      http://www.bird-songs.com/indexes.htm

      Cantos bien diversos de pájaros anseriformes, apodiformes, charadriiformes, ciconiiformes, columbiformes, coraciiformes, cuculiformes, cuprimulgiformes, falconiformes, galliformes, gaviiformes, gruiformes, passeriformes, pelecariiformes, piciformes, podicipediformes, procellariformes, psitaciformes, strigiformes…

      Cantos de contacto, alarma o en vuelo… Desde poesía de ruiseñores hasta, por ejemplo, la prosa demasiado campechana del frailecillo (“en peligro de extinción”, según nieta al margen).

      Contra acúfenos y tantos otros rayos, buen domingo a todos.

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    2. Muchas gracias, Manuel. Este mal mío, con ser pequeño pero crónico y desestabilizador por la capacidad de concentración que resta, no se le deseo a ninguno de mis pocos enemigos( a lo mejor no tengo ninguno). Un fuerte abrazo y ya saben cuál es mi correo.

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  3. Lo bueno, si breve, dos veces breve.

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  4. Dónde cantan los pájaros que cantan? J. R.

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  5. Ánimo Jose Cancio, querido amigo, un abrazo fuerte de otra sufridora de acúfenos,
    Marta - Mar Azul.

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