9 de julio de 2014

Arqueología tipográfica (y 2)

CUANTO se dijo ayer del bronce para dorar la cubierta de la Antología de Diego, puede decirse de este, que sirvió para la cubierta de esta colección de cuentos de Kipling, entre los que figura "El Rey de Kafiristán", sobre el que John Huston hizo su memorable película El hombre que pudo reinar.
Fue Atenea una de las colecciones más bonitas que se hayan hecho nunca en España, a la que sucedió y heredó la editorial La Nave, sin superarla. 
Aparecieron en ella algunos de los mejores libros de la literatura de entonces de Gómez de la Serna, Miró, Alonso Quesada, Stevenson, Dovstoyevski, Kipling o Wilde. En octavo, encuadernados en tela y con muchos detalles que recordaban el modelo inglés en el que estaban inspirado (encarte con el retrato del autor, defendido por hoja de papel manila, dos tintas en la portada, amplios márgenes), son libros que han llegado hasta nosotros a menudo como si acabaran de dejar la imprenta y la encuadernación, confirmando lo concienzudamente que fueron hechos para resistir los embates del tiempo. Del oro de las estampaciones podría decirse que no lo usaron mejor los batihojas de Toledo.
La alegría de encontrar este negro bronce que sirvió para estampar su cubierta, teniendo uno en tantísimo a ese libro y la obra maestra de Huston (una de esas adaptaciones que hacen mejor al original, si algo así puede decirse), supongo que será de la misma naturaleza que la del minero que descubre un día en su batea, lavando arenas y cuando menos lo pensaba,  una gran y portentosa pepita arrancada al mismo sol. Reconocía uno ayer que el hallazgo es poca cosa, aunque todo es cuestión de perspectiva. Tres o cuatro siglos más y estaremos muy cerca de Gutenberg.

Rudyard Kipling, La litera fantástica. Atenea, MAdrid, 1921. Y bronce que sirvió para dorar su cubierta.


6 comentarios:

  1. Universo Gutenberg , la arqueología se tiene que basar en verdades contrastadas , tal como se expone en la foto . Pasar de la piedra al bronce ha sido el mayor paso que dimos , solo colonizar un planeta sería equiparable .

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  2. Afortunadamente a veces alguien se preocupa de que el contenedor sea acorde con la calidad del contenido, contradiciendo las muchas y malditas máximas que anteponen la utilidad. Sin ir más lejos, nuestro tiempo cayó en esa telaraña y no encuentra la salida. ¿Será poco rentable seguir vivo?

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  3. Ya lo hemos hecho, colonizar un planeta: éste. Y no estoy yo muy seguro de la importancia del "paso": se me ocurren algunos inconvenientes. De todo hay, en la célebre viña del Señor.

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  4. Arqueología antropofágica y muy hambrienta que se merendó mi comentario vespertino.

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  5. El monstruo informático me ha engullido y horas más tarde me ha regurgitado, anulando mi respetuosa protesta.

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  6. Yo le arranqué una pepita chica: Pepita Chen.

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