14 de julio de 2014

¿Saben aquel que diu?


NO es fácil destilar humor inteligente y limpio, que haga bien a todos y daño a ninguno. Circula por internet un vídeo en el que se ve a un hombre barbado explicar cómo todo lo que vale la pena en este mundo es o tiene un origen catalán. ¿La Magna Grecia? Catalana. ¿La primera democracia del mundo? En Cataluña, dos mil quinientos años antes de Cristo. Lo mismo que Américo Vespucio: Aymerich Des Puig. Y el Quijote, por supuesto: catalán. Teresa ¿de Ávila? Quiá, de Barselona, de Barselona. Durante un rato no sabe uno si está asistiendo a algo serio o a una charlotada. Como parodia hubiese estado bien, pero al saber que ese historiador de un sedicente Institut de Nova Historia habla en serio, está mejor aún. 

Hace unos años se trató aquí de aquella hilarantísima Antología del disparate que espigó cierto profesor entre los exámenes de sus alumnos, criaturas inocentes que habrán arrancado algunas de las más desopilantes carcajadas de la historia, nueva o vieja. Ni siquiera los causantes de ellas se podrían molestar, porque ¿quién a esa edad no ha cometido una pifia? Además a un niño, que está a tiempo de corregirse y aprender, se lo disculpamos todo. 

A propósito de Ocho apellidos vascos ha leído uno que el país necesitaría otras películas con los ocho apellidos catalanes, gallegos, castellanos y, acabadas las regiones, con otras más sobre los socialistas, populares, sindicalistas, nacionalistas, monárquicos, republicanos... De la sátiras, la mejor de todas es aquella de la que nos habla Cervantes: sin daños a terceros. Si hoy sabemos que escribir poesía después de Auschwitz ha sido no sólo posible sino muy necesario, ¿no seremos capaces de reírnos, como suele decirse, de nuestra propia sombra? “¿Saben aquel que diu?”...  Era el comienzo categórico con el que empezaba sus monólogos el gran cómico que se decía Eugenio. Quienes ya lo habían escuchado alguna vez sabían que lo de menos era el chiste, y sí aquel tono suyo serio y su semblante equino, inalterable, funeral. Como él, el hombre barbado empieza siempre asombrándonos. Es posible que algunos reaccionen furiosos por sus patrañas, pero otros confiamos en que los dioses (o la autoridad competente: no tendría nada de extraño que fuese un saboteador a sueldo de Madrit) nos lo conserven muchos años rastreando catalanidad en el universo y con ganas de compartir sus estelares hallazgos con nosotros.

5 comentarios:

  1. El 'semblante equipo' ¿no será 'semblante equino'? -dic yo...

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  2. Pues como ERC no renuncia al independentismo dels paisos catalans, como alicantino he de decir que este nuevo imperialismo a la catalana ya produce risa, y es con sentido del humor como en verano hemos de tomarnos esta aspiración políticamente vieja y caduca del nacionalismo.

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    1. Totalmente de acuerdo, en realidad los nacionalismos son sinónimos de aldeanismo montaraz, como aquellas disputas en las antiguas verbenas entre los del pueblo y los veraneantes colonizadores.
      Quizá con tanta obsesión por escuchar su charanga desafinada les estemos haciendo un inmenso favor. Desenchufar el amplificador una temporada a lo mejor no era mala idea.

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  3. Yo me pregunto : ¿ tienen los catalanes derecho a tener su isla en el archipiélago canario ? . Los inmigrantes que están e irán a Cataluña van a votar independentismo , muchos son musulmanes y hay cierto miedo a que terroristas de Alkaida se instalen o incluso estén ya instalados ( espero que no ) para atentar contra los intereses de Europa y de Estados Unidos , oye uno tantas cosas malas sobre este delirio de grandeza que te puedes creer cualquier cosa , " contra el vicio de pedir está la virtud de no dar " , si no creemos en el refranero : ¿ En que podemos creer ?
    Eugenio tenia cosas muy buenas , a mi me gustaba más Tip y Coll ,

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