29 de diciembre de 2011

De Raposo a la Corona (aguafuertes ibéricas, 1)

NEMESIO Raposo: Memorias de un español en el exilio (Ediciones Aura, Valencia, 1968). Qué alegría encontrarse nombres que pese a su inverosimilitud son reales. Si además el libro hubiese sido bueno (aunque contenga algunos “detalles exactos", no lo es: por el contrario, por algunos "detalles apestosos" habríamos podido sospechar que este libelo antirrepublicano y francófobo se concibió en algún fondo de reptiles de Fraga y Ribarne, ministro de Información por entonces), si hubiese sido un buen libro, decía, ese nombre, Nemesio Raposo, habría sido además un milagro, real como sólo lo son las ficciones de Galdós.
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LOS únicos parientes que parecen estar resultando leales a la Corona, por el momento, son el exmarido y los antiguos novios (y qué tentación la de escribir antiguos amantes) de la Princesa de Asturias: hasta la fecha no han podido ni estar más callados ni ser más discretos. Quizá ha llegado el día en que el Soberano debería nombrarlos duques, marqueses o, como mínimo, condes. Un amigo, en los tiempos que corren, es un tesoro.


El Rastro, 18 de diciembre de 2011. Tablero de libros viejos.


2 comentarios:

  1. ¿y directamente abdicar en Leticia, la Mujer que puede reinar?
    Cantaba Sabina que las niñas ya no quieren ser princesas: alguna sí.

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  2. Bueno Telma Ortiz demandó a los medios y perdió, esa demanda no gustó a la casa real, he leído que Hereu la contrató en Barcelona, aunque me niego a creer que fuera por ser cuñada de Felipe y opto por pensar que Jordi la contrató por sus méritos. Estoy escuchando a un escritor en la radio ( José Ovejero ) que dice que un escritor delincuente vende más, es bueno para las editoriales, cita a Burroughs, Cervantes, Mutis, Ginsberg , que personalmente me gustan mucho, A Raposo no lo conocia, a Ovejero, tampoco. Manuel

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