3 de julio de 2012

Los Reyes Magos vienen en verano

HUBO algo de Reyes Magos en la noche del 1 al 2 de julio, cuando la selección de fútbol de España ganó la Eurocopa. Como un sueño del que nadie se hubiera querido despertar al tiempo que nadie quería seguir dormido, para levantarse y correr hacia el trofeo, bendito regalo. Y en todo ello, como siempre, los niños, y los adultos que se recordaban de niños deseando esto que tanto tardó en llegar, y un poco melancólicos muchos de ellos, ante la incertidumbre de que sus hijos no lleguen a ver nunca algo parecido.
De esto nos hablan estas instantáneas, tomadas esa noche del 1 al 2 entre la gente que salió a celebrar un triunfo tan etéreo como perenne. El niño, en una, con su bandera, tiene algo de príncipe en una justa, y la niña, en la otra, mucho de princesa dormida en brazos de su hada madrina.
"Sólo los protagonistas intentaban disfrutar con cierta naturalidad", nos decía ayer nuestro amigo Suso Pérez, de La Vanguardia. "Quizá por eso se rodearon de sus niños en el mismo campo de fútbol. Estoy convencido de que era por eso: para ser capaces de vivir una tranquila sensación íntima. El exterior era un volcán enloquecido".

Fotos: Rafael Trapiello. Madrid noche del 1 al 2 de 2012

6 comentarios:

  1. Bonita entrada (¿se dice entrada?). Recuerdo algunas páginas sobre fútbol y niños del Salón de pasos perdidos. Creo que tenían que ver con un AT aficionado televisivo a ese deporte para compartir alegrias con sus hijos. También eran páginas hermosas, o así me lo parece. Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Los niños han sido los grandes beneficiados de la Eurocopa , están hartos de crisis y necesitan celebrar , la mayoría ya tienen la camiseta ( muy cara ) y si hay que enarbolar y cantar el " yo soy español " mejor . Lo cierto es que no somos peores ni más tontos que los europeos .
    Chao

    ResponderEliminar
  3. Manuel Cañedo Gago3 de julio de 2012, 1:24

    Esta vez, muchos de los ciudadanos que han salido a la calle a celebrar el triunfo de la selección, no lo han hecho tanto por festejar la victoria como por el deseo de contagiarse de una alegría de la que tan necesitados estamos todos en esta época.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El tiempo se detuvo, recordando que el cerebro colectivo estaba necesitado de unas horas de optimismo.
      Nos zurran fuera y nos arañamos dentro. Es muy triste: ante cualquier noticia que arroje un leve rayo de esperanza enseguida se alzan muchas voces para amargarla. ¿No sería mejor achicar el agua juntos y dejar para después el arreglo de cuentas?

      Eliminar
  4. El alma humana es extraña. Para mucha gente, para millones de personas, el domingo fue uno de los días más felices de su vida. Sin jugarse nada material, sin tener nada que ganar efectivamente (salvo una autosatisfacción simbólica e improductiva), vivieron un momento mágico que, si pudiera medirse, arrojaría un grado de autosatisfacción mayor que el que podría reportarles una ganancia económica o material. Sí, el alma humana es decididamente rara.

    AITOR SUÁREZ

    ResponderEliminar
  5. yo veo en esa masiva incorporación de los nenes a todos los escenarios sociales una infantilización regresiva de la sociedad, que de una parte conjura el fantasma de una pirámide de población en realidad envejecidísima y de otra reivindica la alegre irresponsabilidad del niño, con todos los derechos y ninguna de las obligaciones adultas.
    saludos

    ResponderEliminar