10 de noviembre de 2012

Atrofia

DEJEMOS de lado los muertos y sufrimientos que están tras de la hoz y el martillo, y vengamos a una cuestión de retórica. 
¿Qué porquería de hoz es esta que figura en las banderas y escudos comunistas chinos? ¿Dónde se ha visto una hoz así? Ha ido perdiendo su mango, reducido a muñón o bola, amanerándose hasta quedar en una representación tan alejada de las hoces de verdad, como el comunismo real ha quedado alejado de los ideales que se propuso defender e implantar en todo el mundo, sirviéndose precisamente de millones de hoces, menos prácticas que las guadañas, pero más eficaces a la hora de segar vidas humanas. Aunque la realidad nos desmentiría, pues esta hoz atrofiada, de bola o muñón, aún parece haberse llevado por delante más vidas e ideales que la otra. No hay más que ver el cinismo con el que su secretario general acaba de denunciar la corrupción como la lacra que puede acabar con el comunismo y el Partido, y eso precisamente él, el hombre cuya familia ha sido acusada por el NYTimes de haber amasado una fortuna de dos mil millones de dólares.
Y qué manía en los partidos de ideología totalitaria con pinchar, machacar, cortar, segar: yugos y flechas en el fascismo español; cruz esvástica o hélice para segar cabezas en el nacionalsocialismo alemán; hachas en el fascismo italiano y en Eta y hoces y martillos en los comunistas. De ahí que los publicistas comunistas hayan tratado de disimular lo cortante de la hoz con esa pelota o pomo, tal de una puerta: les están diciendo a los chinos que la entrada al mundo de la corrupción sólo podrá hacerse a través de la puerta del Partido y a todos los demás que el mango de la hoz es suave de llevar, o sea, el comunismo de rostro humano.

Último congreso del Pc chino, noviembre de 2012.

8 comentarios:

  1. Más allá de la inteligente y profunda apreciación que advierte sobre la curiosa tendencia de usar símbolos afilados por los regímenes de uñas afiladas, me maravilla la prosa fluida y precisa que nos lo explica. Mis respetos (y hasta mi agradecimiento de fanatismo barroco sevillano,si hace falta), señor Trapiello.

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  2. Es un imperio y como tal actúa , son 56 etnias y los mayoritarios Han ejercen de colonizadores actuando incluso como paramilitares en el Tíbet y otras regiones que expolian y someten . En Africa están cometiendo barbaridades , todos conocemos sus maneras . Veo a China abocada a una implosión , es el único lugar donde gente desesperada comete masacres en guarderías y el régimen más plutocrático del mundo ( con Guinea ) .
    Saludos

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  3. pero en China no parece haber Indignados; controlan ya una buena parte de la Deuda Pública del Capitalismo genocida, depredador e imperialista y tan divinamente, oiga. saludos

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  4. Habría que abolir todos los himnos, todos los escudos, todas las banderas: todo aquello que evoque nación o patria o Estado, o sea, fragmento. Hay que ir a la supresión de fronteras. Hay que ir a la mundialización del mundo (viva la redundancia): un solo Estado, la Tierra. Un solo pueblo, la humanidad. Hay que ir ahí, aunque sea a paso de tortuga (y no a paso de cangrejo, como Artur Mas).

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  5. Los enemigos de la democracia y la libertad son la ignorancia y el hambre.
    No se puede mantener sin convulsiones una sociedad donde unos pocos nadan en la abundancia y la mayoría malvive.
    No se puede apelar al discurso de la libertad a quienes no tienen ni casa, ni trabajo y llevan una vida miserable.
    La codicia de los ricos siempre ha sido en última instancia la causante de las revoluciones de los desesperados que no tenían con qué comer.

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  6. Yo no seré nunca de un país que tenga en la bandera dos herramientas de trabajo, una hoz y un martillo. Si me ponen un sillón, aunque sea chino, pediré asilo político.

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  7. Es posible que los comunistas millonarios tuvieron la idea de cambiar el mango de la hoz por un pomo de palanca de velocidades, así la hoz funciona como potencia para machacar con mayor perfección con el martillo. Los chinos son un gran signo de interrogación que podría ser también la hoz convertida en signo de interrogación con su pomo-punto de la hoz sobre el martillo, y a saber a quién machacarán cuando la carrera de crecimiento económico se pare. De momento, han llegado a África las silenciosas inversiones de la hoz y el martillo.

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  8. Es la economía imbécil. Le dijo Clinton a Bush en un debate. Y esto es la Historia. ¿Cuando nos vamos a despertar? Pirro en 279 a.C. después de la batalla de Ascoli "Otra victoria como esta y estamos perdidos".

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