16 de noviembre de 2012

De Salamanca

BUSCANDO una foto que ilustrara el asiento de ayer, encontré esta entre los papeles viejos que va metiendo uno en cajas, velando su resurrección. Es la albúmina de un fotógrafo del XIX (quizá algún lector nos diga el nombre de su autor, pues probablemente haya sido editada en alguno de esos libros que se han publicado aquí en tiempos de bonanza). Siento no saber darla ni a mayor tamaño ni con la nitidez que aparece en el original, pero baste decir que se ven en esta orilla a muchas lavanderas, y más aún en la otra, haciendo su colada en el agua de un Tormes que imaginamos cristalino.
Fue la Salamanca que conoció don Miguel, en la que nació por segunda vez a esa vida inmortal que quería para sí, igual allí que aquí, paseos por la vieja carretera de Zamora y por la orilla del Tormes, tertulias con sus amigos en el casino y muchas horas de soledad y estudio en una casa llena de niños y de mujeres, soñando incluso por debajo del sueño.
Y creo que si tanto nos gusta la Salamanca de Unamuno o Unamuno en Salamanca, es por verle a alguien que decidió hacerse hijo de una madre habiendo nacido ya de otra, su Bilbao, y sin renunciar a ninguna de las dos, con parecido y entrañado amor por ambas.

Salamanca.

6 comentarios:

  1. Muy hermoso. Como salmantino me gusta imaginar a Unamuno como alguien que vino de fuera a ampliarla, desentrañarla, dar otro sabor, y que muchos lo hicieron luego en otros lugares. Sé que hubo una reacción opuesta y muchos otros se encerraron en sí mismos. Siempre pasa.

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  2. El Capitán Trueno, Agatha Christie... Dostoyevsky y Unamuno al alimón... Mis primeras lecturas. Ya nada se puede hacer.

    El enigma de que exista todo y no nada, ahora y no nunca, ¿es en "Niebla" donde pude leer que la vida es un sueño de Dios y que ay de nosotros cuando se despierte? ¿En sus comentarios a la "Vida de don Quijote y Sancho"? No tiene ninguna importancia, pero si algún lector tiene más fresca la lectura --la mía carga ya con medio siglo--, agradecería...

    Perdón, no hace falta. Había buscado la cita por Google sin resultado satisfactorio, y por Bing la he encontrado antes de enviar el comentario. Sí, en "Niebla":

    XVII. “Y esta mi vida, ¿es novela, es nivola o qué es? Todo esto que me pasa y que les pasa a los que me rodean, ¿es realidad o es ficción? ¿No es acaso todo esto un sueño de Dios o de quien sea, que se desvanecerá en cuanto Él despierte, y por eso le rezamos y le elevamos a Él cánticos e himnos, para adormecerle, para acunar su sueño? ¿No es acaso la liturgia toda de todas las religiones en [un] modo de brezar el sueño de Dios y que no despierte y deje de soñarnos?” Pág. 201

    http://html.rincondelvago.com/niebla_miguel-de-unamuno_21.html

    Maracas y cunas, ¡gracias al rincón del vago! Bien suprimible, pues, este comentario.

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  3. muy grande, Unamuno, y no estaría de más quizás repasar sus ideas y sus palabras sobre los nacionalismos y la intensidad con que percutía en él el amor a España, que seguro que ahora suena todo eso a intolerable fascistada... salvo que lo diga Unamuno, claro, aunque el PNV consiguió, creo, arrebatarle el nombre a su calle, como a Cervantes.
    saludos blogueros

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  4. Esa Salamanca la conoció mi madre en tiempos de la República y la Guerra Civil, por ella vió pasear en alguna ocasión a Unamuno acompañado por el pastor protestante, además de los desfiles de la temible "Legión Cóndor". Tempus fugit...

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  5. Y vive en internet , . Solo Leí " La tía Tula " una de las mejores novelas del siglo 20 , que puede leer y entender cualquier adolescente de 14 años y resultarle hasta cool , dado el tema que trata ( sorarato , levirato ) .
    Recuerdo una entrevista que se hizo en la última Vuelta a un ciclista vizcaíno .
    Pe : Mañana llegamos a Bilbao ¿ Supongo pensarás repetir la victoria del año pasado ?
    Ci: Lo veo muy difícil , necesitaría mucha suerte
    Pe : pero hombre, que pesimista te veo para ser de Bilbao
    Ci: ya...pero es que no soy del mismo Bilbao .
    Para un bilbaíno ser de Bilbao es un don
    Saludos

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  6. Sigo buscando en la edición del Cancionero de Unamuno hecha por AT esa redondilla que tanto le gustaba recitar a Claudio Rodríguez, pero no la encuentro:
    Pensamiento filosófico
    mientras no te hagas paisaje
    no serás en nuestro viaje
    sino coche catastrófico.

    Claudio la comentaba diciendo que a veces el ripio es como la sal de la versificación. Y también releo después de ver esta vieja fotografía del Tormes y las lavanderas, "Entrando en Salamanca", de CR: "A la luz de la helada contempla Unamuno, desde el campo de San Francisco, las torres de la Clerecía, la de las Agustinas, la más lejana del Aire y nos acerca a lo permanente y a lo pasajero....

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