6 de mayo de 2014

La primavera

QUE haya tantos trinos, gorgeos y cantos de los pájaros como flores hay en los árboles y en el campo, hace de los días algo muy parecido a estas noches, en las que el número de grillos, búhos chicos, cárabos, lechuzas, ruiseñores, esquilas y ladridos lejanos de los perros es idéntico al número de estrellas que vemos en el cielo. Ni uno más ni uno menos. Se diría incluso que estos ruidos y cantos más o menos concertados hacen de nuestro viejo mundo un sonajero de plata en manos de un niño. Un niño que no sabremos nunca si necesita ese sonajero para mantenerse despierto o dormirse, aunque sí podemos asegurar que necesita de su música para soñar.


7 comentarios:

  1. Muy bueno, Trapiello. Gracias.

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  2. Las flores se visten y perfuman para los insectos (sí: para las abejas, gorgojos, avispas...). Y los pájaros tampoco cantan para nosotros, sino... ¿Para qué y para quién cantan los pájaros?

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  3. Sonajero, pero ni de plata ni arrullador, sino en forma de maldición de campanillas desquiciantes que hace tres años y medio me introdujo el Altísimo en los oídos para hacerle saber a mi cerebro que hay males no graves pero muy capaces de cambiarle a uno la vida. Tiempo ha bautizaron a la pesadilla con el dulce nombre de tinnitus, en siniestro honor al latino tinnere, pese a ser la variada gama de zumbidos, vibraciones y pitidos más frecuente que los sonidos musicales. La medicina, que tanto se ufana de su poder curativo, recomienda sin la menor vergüenza pastillas de resignación en el desayuno intercaladas con potentes antidepresivos nocturnos.

    Agradezco muy vivamente su interés a quienes hayan leído este lastimero desahogo.

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  4. Si ves fotos de la tribuna para el arte de cetrería del parque de Cabarceno ,casi todos los niños y muchos mayores presencian el espectáculo boquiabiertos . Se han recuperado humedales y es curioso que pájaros que nunca habían hecho la migración en los mismos , recuperen la tradición después de décadas de sin venir

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  5. Nunca pasa de niña la primavera, verano primero y más verdadero. Verla nos vuelve algo niños. Se va y cuando regresa es otra. Nosotros en cambio, siempre los mismos, “nos iremos y no volveremos más”. Una nueva primavera, o nochebuena, ya no nos ve el pelo. Tras unas décadas en la prisión de nuestro yo “triste y cuitado”, nos vamos todos sin casi nadie haber estado, como pueblo, o como especie siquiera, a la altura generosa de la primavera niña: horrorizarla nos encanta.

    "La infancia es un cuchillo clavado en la garganta, no es tan fácil quitarlo de ahí" dice uno de los protagonistas al principio de “Incendies” la terrible película (Canadá, 2011) de anoche en la 2. Adaptación por Denis Villeneuve del drama de Wajdi Mouawad, del mismo título, acerca de nuestra gran experiencia de guerras y exilios: en Oriente y Occidente Próximos, Medios y Lejanos.

    http://www.sonyclassics.com/incendies/

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  6. La Primavera es preciosa desde el amanecer hasta el ocaso. Fuente inagotable de inspiración para poetas buenos y terribles...
    Disfrutémosla mientras dure que es muy poco tiempo.

    Sr, Cancio: Olvídese del pastilleo, no sirve de mucho. Llega un momento que te acostumbras y no lo percibes...¡Goce de la Primavera!

    Un saludo,

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    Respuestas
    1. El pastilleo apenas lo practiqué al principio, se lo aseguro; pero también le digo que no igualemos las situaciones porque en cuestiones acústicas los decibelios son como los centímetros para los albañiles: "A más, más".
      En cualquier caso muchas gracias por sus ánimos, los tendré en cuenta al meterme en la cama (con perdón) y luchar contra el insomnio, que es cuando en realidad protesto contra la medicina y sus arrogantes ignorancias.
      Suyo afmo.

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