26 de mayo de 2014

Ni los buenos ni los nuestros

QUIENES siguen este almanaque sabrán que se suben aquí a menudo fotos tomadas en el Rastro. 
En esta, de ayer, hecha a la hora en que se abrían los colegios electorales, se ve a un ser demediado tocando una trompeta, y al fondo otro real, no menos demediado. Entre los dos forman un todo. ¿España? Lo dijo hace poco Fernando Savater a propósito de estas elecciones a unos amig*s: "Que ganen los mejores, y si no, los nuestros". El verdadero todo. Pese a que  en España ya estamos acostumbrados a que no ganen nunca ni los buenos ni los nuestros, este, en medio de todo, ha sido para los buenos y para los nuestros un gran día. Y ese es precisamente el tema que está tocando el trompetista.

El Rastro, 25 de mayo de 2014

8 comentarios:

  1. Son dos gabachos no demediados: el uno reflexiona sobre el triunfo de la extrema derecha y el otro se lamenta tocando Balada triste.

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  2. Ni los buenos, ni los nuestros, ni los suyos bien despiertos: Es la hora de los guays...

    "Al Uruguay, guay, yo no voy, voy/ porque temo naufragar./ Al Uruguay, guay, yo no voy, voy/ porque temo naufragar./ Mándeme a París, si es que le da igual./ Al Uruguay, guay, yo no voy, voy/ porque temo naufragar". Del repertorio de Luisita Esteso.

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  3. Espero que los del PP no sigan imponiendo leyes de forma dictatorial y contra la voluntad de los jueces y expertos jurídicos , han perdido su legitimidad moral y deben actuar democráticamente y respetar las urnas , los de izquierda unida de Extremadura tienen
    que recapacitar y pedir elecciones junto al PSOE , han de dar el
    primer paso hacia la democratización como respuesta honesta y no
    pensar en sus intereses varios.

    A la foto la pongo letra y música de Carlos Puebla
    De Cuba traigo un cantar hecho de palma y de sol
    cantar de una nueva vida y del trabajo creador
    Traigo un cantar de mi Cuba
    de Cuba traigo un cantar

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  4. Muy mal las encuestas , menos mal hubo una justicia poética que hizo que no nos tomen por los tontos de la clase , el que tanta gente piense que Podemos ser forjadores de nuestro destino es un aviso a navegantes . Patético ver al orondo oráculo de Arias ( el hombre que adivinaba la caducidad del yoghurt ) enaltecido , celebrando una pírrica victoria , levantando los brazos como si hubiera metido un gol , reclamando vítores de ensalzamiento y gran ovación ( falta de vergüenza torera , faena de silencio funerario , pero )

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  5. “Yo, nosotros, uno de los nuestros…”, ¿no suena algo mafioso, “bullywoodiense”? “I are, you am…”. ¿Destrozaba un tal Lennon la morfología inglesa en la letra de una canción? Yo eres, tú soy… ¿Fue así o lo hemos soñado?

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  6. La victoria fue tan contundente, extensa e imprevisible que no tuvieron con quién celebrarla, ya que sus acólitos lloraban, no de emoción, sino de miedo a un futuro tan contundente como previsible para ellos; los vencedores. Miraron al horizonte y no vieron más que ruinas.

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  7. ¿De miedo demediados? Quizá no tanto. Por ejemplo, a los muchos votantes del PP que ayer se abstuvieron, ¿no hay que reconocerles cierto valor?

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    Respuestas
    1. De estar “en medio del miedo” ―algo distinto el de entonces― se quejaba Blas de Otero.

      ALMT

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