14 de mayo de 2011

Alquimia

HA sido más que un sueño el que vino en medio de la noche. Que eras tú lo declaraba esa sonrisa inigualable tuya, la límpida mirada, y me lo diste todo. ¿Por qué  te dije nada?  Al romper a llorar, te recordé de niño. Pero era el hombre que eres hoy el que lloraba, y no el niño, y que el amor brotara de ese dolor me despertó, como despierta a las piedras la hierba que crece entre las llagas. Un alquimista haría de ello algo más noble que un metal, más duradero, me dije ya despierto, cuando te fuiste.

1 comentario:

  1. ¿Buena alquimia de amor filial? Sin el título, 100 palabras justas. Quizá todavía siga alguien con esas vueltas de tuerca, ¿"tour de force" en francés?: www.cienpalabras.com. Como el llanto, la llave inglesa se rompería por una sola palabra si en lugar de "¿Por qué te dije nada?" apareciera escrito "¿Por qué no te dije nada?".

    ResponderEliminar