18 de mayo de 2011

Un erizo con piel de raposo

PARA llegar hasta La Buena Vida fue necesario cruzar la Puerta del Sol. Tiene esto la realidad, que sin apartarse mucho de ella, nos lleva de la mano hasta una metáfora. La de ayer nos mezcló con miles de jóvenes que permanecían allí esperando, como civilizada agua de mayo con sus pancartas escritas en cuartillas y cajetillas de tabaco desplegadas, que algo cambiara, que algo cambie: “Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir”, decía una algo más grande, pero lo decía en voz baja y educada, un poco soñolienta, y aunque a veces aquellos jóvenes gritaran, parecía oírse detrás de cada consigna, como en una caracola el mar, su “por favor” cortés, sonámbulo también, como si tampoco ellos acabaran de despertarse del todo. Y en metáforas habló Javier Rodríguez Marcos, en La Buena Vida, presentando su libro Un torpe en un terremoto, crónica, atenta y sagaz, de su accidentado viaje a un Congreso de la Lengua en Chile que se convirtió en un viaje a un país sacudido por un terremoto devastador. La literatura, una vez más, sobrepasada por la realidad. El libro podría haberse titulado también Un poeta en un terremoto, pues aun siendo de cronista, es de poeta. Se le nota en los sesgos. Habló JRM de la diferencia entre periodismo y literatura citando a Ferlosio: “una cosa es tejer, y otra distinta hacer jerseis. La literatura hace jerseis, el periodismo teje”, y mencionó a Arquíloco y su fábula del erizo y el raposo, y cómo el escritor, el erizo, un ser poco versátil pero obsesivo que sólo sabe una cosa, no puede competir con el zorro, que sabe tantas, y cómo la vida le ha llevado a él a vivir, siendo erizo, en la madriguera del zorro. Era una manera cortés, civilizada también de hablar de su periódico, recordando a Emily Dickinson (“se puede decir toda la verdad, pero sesgada”) y su propio trabajo cada día en la madriguera de los erizos, de egos a menudo tan blandos y deslavazados como la borra, haciendo en su lugar y para todos un libro espléndido que es el de un erizo con piel de raposo.

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