27 de febrero de 2012

Ceros a la izquierda

SE decía aquí la semana pasada que la derecha española ya no es lo que era, y añadiríamos: ni la izquierda. Oímos hace poco decir a la señora Carme Chacón, en la soflama que la presentaba como candidata a la Secretaría General, que se sentía orgullosa de un Partido que tenía ciento treinta años. Encontraba, en cambio, que el candidato que le disputaba el liderazgo era ya un poco viejo para ese puesto. Este hombre, vino a decir, es ya historia, y añadió que necesitaban renovarse, nuevas, ilusionantes ideas, que ella era una mujer (ya saben) y bla, bla, bla. Carme Chacón, como es bien sabido, perdió, y la joven Carme Chacón es, al menos hoy por hoy, historia. La vida misma.

Si bien no ocultará uno ahora el desasosiego que le despertaba la idea de oír durante los próximos cuatro años a todas horas, como jefa de la oposición, a una persona sobreactuada que parece gritonear consignas cocinadas para ella en una agencia de publicidad, si bien, digo, esa idea le ensombrecía a uno, no le gustaría tampoco que pareciese ahora que hacemos leña del árbol caído, que nos alegramos de que a alguien se le hayan roto los sueños, por infundados que fuesen. Por eso le deseamos a la señora Chacón que en el futuro pueda volver a intentarlo, aunque para entonces haya alcanzado la edad que ahora tiene quien ella pretendía orillar haciéndolo pasar por viejo.

Para algunas cosas, lo mejor de la juventud es que pase pronto, y mejor aún es que pase sin dejar secuelas. Siempre le ha resultado a uno triste, por innecesario, oír a personas mayores decir que lo importante no son los años que se tienen, sino cómo se siente uno, que la juventud está en el corazón y no en las piernas y bla, bla, bla. 

Al contrario de lo que le sucedía a Carme Chacón y a la mitad de los congresistas socialistas que la votaron, querría uno ser gobernado por ancianos a resguardo de pasiones y ambiciones inconfesables, atendido por médicos con experiencia, o ser amigo de aquellos a quienes una vida larga y colmada haya ayudado a atesorar saberes arcanos, decantados. Vivimos no obstante bajo la tiranía de la juventud como ideología que trata de imponerse despreciando la experiencia. Desde luego que querría uno ser súbdito de  los valores que se suponen de la juventud inteligente: generosidad, valor, audacia. Napoleón fue joven y Europa le debe todo. ¿Será Carme Chacón la Bonaparte del socialismo español? A la edad de Chacón, Napoleón llevaba ya cinco años de emperador. Por otro lado, sería penoso que la juventud quedara sólo como algo gestionado por la industria del entretenimiento (viajes, pop, cine, consolas, estadios) o por la del cuerpo (desodorantes, buenas casas, ropa cara, gastronomías sofisticadas), industrias que tratan de hacer tentadoras las mismas empresas de publicidad que acaso aconsejaron a la Chacón. Todos trabajamos con colegas de nuestra edad en la profesión u oficio que ejercemos. Pero de lo que la mayoría nos sentimos orgullosos es de haber tratado, escuchado y respetado a aquellos a los que, por edad, y no sólo, pudimos dar el nombre de maestros, personas que justamente por ser viejas y sabias jamás quisieron beneficiarse de su ancianidad como hemos visto que otros, creyéndose jóvenes por el carné de identidad, quisieron beneficiarse de su juventud.
   [Publicado en el Magazine de La Vanguardia el 26 de febrero de 2012]

12 comentarios:

  1. La Sra Chacón es el resumen de la frivolidad del PSOE y en general de la sociedad española. Las dictaduras largas y la sangría intelectual que suponen dejan rastros durante años. La sociedad española deberá recuperarse del infantilismo generalizado
    que promueven las dictaduras y cuidarse del que generan los nuevos poderes tecnológicos. Al PSOE le costará levantar un proyecto pero no creo sea un problema del partido es la crisis general de la sociedad.

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  2. Hay momentos que generan imágenes demoledoras.
    Cuando Chacón anunció la primavera pasada, con cierto temblor y desencanto, que se retiraba de las elecciones primarias, estaba escenificando una futura derrota.
    Retirarse de una pugna, de cuya participación no había informado, fue una especie de noticia sobre una noticia inexistente.Algo así como publicitar un producto que no estaba en el mercado.

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  3. Carme Chacón no sabe reír, pero los asesores le recomendaron que sonriese a todas horas y a todo el mundo, al menos durante su periodo de postulación a capitosta. Lo suyo podía pasar por sonrisa porque lo hacía con la boca entreabierta, pero por poco más.
    No se olvide, además de eso, cuando la desecharon como candidata a la presidencia en las pasadas elecciones: la pataleta evidenciada y en efecto sobreactuada, refunfuñando en la mesa presidencial del partido, como una niña a la que no le han comprado el pony.
    Espléndido el artículo.

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  4. excelente reflexión sobre la vejez,como los grandes jefes Indios demostraban saber, aunque anótese q en este punto la calculadora Chacón apelaba a la historia de su abuelo, a la vida q a a él le robaron con el franquismo, que no quería ella q ahora a los jóvenes robaran,y a su peculiar edad dorada: esa en la que decían la arrullaban con A las barricadas y la Internacional. REsultado de su merchandaising: barricadas de diseño.
    (al margen como los viejos del partido la aterrorizaron primero y usaron todo tipo de artes innobles contra ella después)

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  5. La señora Chacón me recuerda el estilo de Pilar Rahola, la espuma de la cerveza, sólo superficie, consignas.

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  6. TODOS los presidentes y electos lo han hecho muy mal, el caso es que los ministros de Felipe, José Maria y demás estan muy bien colocados en consejos de administración , incluyo nacionalistas de todos los lados
    No solo han sido malos politicos sino que se han cargado las cajas de ahorros con prebendas y corrupción, tampoco conozco ningún presidente autonómico que lo haya. Hecho bien, Chacón no creo que sea peor que Rubalcaba ( perdedor nato ) , simplemente es una mujer y los españoles no estamos preparados para asumirlo , en una sociedad sobresaturada de ciudadanos flojos al menos aportaba energía, menos mal que nos queda la valentia de los jóvenes , yo no creo en la gerontocracia y gracias a los jóvenes el gobierno ha tomado alguna medida interesante
    Saludos

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  7. Me ha gustado. Y por estos misterios de las conexiones neuronales, me ha venido a la mente un artículo que no me gustó nada, pese a mi juventud, llamado "la miseria de la escuela" de Vicente Verdú, en el que el autor decía, entre otras cosas, que los profesores mayores debían dejar sus puestos a enseñantes más jóvenes por ser más aptos por edad y estilo generacional para conectar con los jóvenes.
    Eso sí que es darle mas valor a los jóvenes simplemente por ser jóvenes.

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  8. 'Que los mueros viejos dejen sitio a los muertos jóvenes' es el título de un relato de Kundera y es práctica que se realiza en todos los cementerios
    Saludos

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  9. Deberia elegirse los cargos públicos por sorteo, incluido el presidente de gobierno, una persona que no tenga antecedentes politicos no debe nada a nadie y no tiene adiccion al poder ni cientos de amigos
    LOM

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  10. Los viejos sabios también han sido jóvenes un día... digo yo.

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  11. No sé si Koncha repara en que todos los mejores políticos del mundo también fueron bebés en su día; lo que no justifica que se deje el gobierno en manos de los recién nacidos, supongo.

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