18 de febrero de 2012

De Andrés Niporesas a Andrés Yatedigo

A diferencia del Maestro Juan Martínez, no estuve allí, pero sí el amigo que desde hace veinticinco años trata de arrastrarnos a Arco. Yo le persuado: es más bonito así, oyéndotelo contar, y me acuerdo de aquel día en que alguien le iba radiando a la infanta Margarita la exposición de Juan Gris, cuadro por cuadro, sin saltarse uno, a un palmo escaso ella de la pintura que no podía ver. Eso lo vi yo con estos ojos que me dio Larra, como vio nuestro amigo esto que sigue y que cuenta ahora este otro pobrecito hablador Andrés Yatedigo.
Un artista de cuyo nombre no logro acordarme, artista de piezas, vende en Arco, o trata de venderla, enmarcada, la carta en la que renunciaba al premio tal y cual Pascual. Lo chistoso del asunto no es tanto que el precio en el que trata de venderla o en el que probablemente ya la haya vendido, iguale la cuantía del premio: 30.000 euros. Eso nos da igual, porque no dice nada nuevo: los artistas conceptuales pueden ser tontos, pero no del todo, y tratan de ganar su salario honradamente. Se lo decía hace poco a un ex secretario de Estado del Pp el ex no sé qué Rogelio Blanco (del nombre de este, en cambio, me acuerdo, vete tú a saber por qué, pues no hizo nada memorable), el más conceptual de los socialistas o el más socialista de los conceptuales: "Me quedo trabajando con el Pp, porque tengo que llevar un sueldo a casa". En ese caso yo tampoco estaba allí, pero sí otro amigo que esperemos pueda llevarse también un sueldo a casa, como debería uno poder llevárselo por contar honradamente tantas cosas honradas.
A lo que íbamos. Lo que resulta conmovedor es ver los esfuerzos que ese hombre tiene que estar haciendo todo el día, a todas horas, desde que rechazó su premio, para recordárnoslo, pues sabe, como sabemos todos, que el que renuncia a un premio lo tuvo cuando se lo dieron y vuelve a tenerlo cada vez que se encarga de repetir que lo rechaza. Como si dijéramos, un sacramento, aunque esté mal la comparación. Se nos ha olvidado el nombre de la mayoría de los premios Nobel de Literatura, pero cada vez que se habla de Sartre se recuerda que renunció a él. Ese artista de cuyo nombre ninguno de los dos Andreses nos acordamos, ha encontrado el modo de que no se nos olvide que a él un día le dieron un premio, y a estas horas estará rezando para que nadie le compre esa "pieza" para así poder enseñarla cada año en Arco. Claro que si la vende, siempre puede exponer el certificado de haberla vendido, certificado que seguramente le comprará quien le compró la carta, pues una cosa es segura y una cosa trae la otra: los artistas conceptuales no son tontos del todo, pero los coleccionistas hacen todo lo que pueden.


Otra instalación. El Rastro, 12 de febrero de 2012. El precio de la instalación no es de 50 € como puede llamar a engaño la foto, sino de 30.000 €, precio de redondeo y de tendencia, pues 30.000 € es lo que se está llevando esta temporada por pieza, sea la carta comentada, sea el Francocacola aquí glosado hace dos días.

7 comentarios:

  1. "Queridos Reyes Majos,hasta hoy tuve a vuestra hija como una princesa y ahora que sufro..." Precio de la carta a convenir (El Duque la Palma)

    ResponderEliminar
  2. yo creo que para cerrar el bucle de la irreverencia y la trangresión, los de ARCO deberían haberse traido bajo palio a la limpiadora alemana que este otoño en Dusseldorf "destrozó" uno de esos artísticos adefesios valorados en un millón de euros: "ah, a mi me dijeron que acabara con toda la mugre que encontrara", dijo la Señora en inmejorable y lapidaria explicación.
    saludos

    ResponderEliminar
  3. Sartre, Brando... son idealistas que tomaron decisiones ideales. Al fin y al cabo, Wilder decía que los premios son como las almorranas... tarde o temprano consigues alguno. De ahí, que rechazarlos pueda resultar más ventajoso. Saludos admirados, don Andrés.

    ResponderEliminar
  4. Esto de Arco va a tener de bueno que nos ensancharemos los pulmones a reir.¿Y si hacen con lo de Arco el especial de fin de año en la tele, en lugar de pagar a humoristas sin pizca de gracia?.

    ResponderEliminar
  5. ARCO, más que pintores, lo que está pidiendo es un novelista a lo Thackeray, o un humorista moralista a lo Swift.

    ResponderEliminar
  6. Los de arco han creado el premio al coleccionista , dudoso honor perp estamos en la hoguera de la vanidades. La conjetura de los necios. Saludos

    ResponderEliminar
  7. Hoy escuche a una chica ( podria haber sido un chico ) en la SER el siguiente comentario sobre Franco y la maquina : AY yo veo una obra Warholiana, Franco seria como los retratos de Marilyn y la coca cola es un icono mundial
    LOM

    ResponderEliminar