16 de febrero de 2014

Ephimera (apuntes)

LO más chistoso es el instinto que tienen los gitanos para conocer las leyes de la oferta y la demanda, así como su conciencia del grave momento histórico que vive la madre patria: el que lo vendía, pedía por él... ¡¡¡¡100 euros!!!!, cantidad que en el Rastro no paga nadie ni por el rescate de un hijo. 

Ni que decir tiene que se quedó allí.

Y gracioso que el autor del retrato de José Antonio, y de toda la grafía, se firmara como "Duce". 

Supongo que el cartel es posterior a 1939. O preparando la entrada de las tropas de Yagüe, como mucho. Antes no creo.

La grafía es parecidísima a la que popularizó Ámster para las ediciones comunistas de Vida Nueva de los años treinta. O sea, las vanguardias rojas y negras, como siempre, de la mano.

En las las latas de pimentón que están detrás figura Santiago Matamoros. En esto, sin embargo, no ha tenido nada que ver el Cni, como sin duda creerán Artur Mas y el contraespionaje del Ramón Llull.

La frase es de las que ya no le sirven a nadie, aunque, la misma, en boca de otro, serviría. Su autor la hace inservible, aunque a él precisamente ningún catalán podría reclamarle nada de lo que vino luego: lo mataron en 1936. A., a quien le mandó uno por correo la foto, lo dijo con más humor:  "Magnífico cartón. Menos mal que lo fusilaron en Alicante, de haber sido en Vich..."

Y un último detalle, sublime realidad: todo el género está sobre una placa solar que hace de mesa, alusión velada al Cara al sol.

El Rastro, 9 de febrero de 2014


3 comentarios:

  1. Lo malo para Mas es que son los americanos los que controlan

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  2. El gitano lo vende como icono , esperando que algún caprichines se lo quede . por pedir que no sea

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  3. Que triste es a veces la historia de esta país, aunque se haga un chiste de ella o precisamente por eso.

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