12 de febrero de 2014

Tipografías canallas (1)

UN peldaño por debajo de las imprentas de pobre, están estas tipografías canallas.
Las primeras tuvieron su expresión más decantada, entre otros, en los libros de la editorial Granada, de Jiménez Fraud, cuidados algunos por Juan Ramón Jiménez: libros en rústica, en octavo, pobre pero dignamente editados. Todo en ellos recuerda el espíritu cuáquero de la Institución Libre de Enseñanza por lo que tienen de libros escolares.
La tipografía canalla es a la tipografía en general lo que la baja a la alta cultura. Muchas de estas cubiertas, como la que ayer se reprodujo aquí, o esta otra, de 1941, con sus ecos metafísicos o su contagio del cine y otras manifestaciones de la cultura de masas, fueron redescubiertas y puestas en valor un cuarto de siglo más tarde por los artistas pop que las pasaron por su refinería. En España por diseñadores en esa onda, como Diego Lara en Nostromo .
Las genuinas tipografías canallas o de batalla, como estas, muestran no obstante el oficio decantadísimo de los grafistas, rotuladas y miniadas a mano por verdaderos virtuosos, como si se trataran de códices de la publicidad. 
Este de la rotulación fue uno de los oficios que sucumbió con la aparición en primer lugar de las letras adhesivas (letraset) y poco después de los ordenadores, y en buena parte también el de los ilustradores, pero nadie sensible a la obra bien hecha podrá quedar indiferente ante estos ejemplos de tipografías canallas, aunque por lo general estuvieran puestos al servicio de obras que a nosotros ya nos dicen poco.

Anónimo,  Anatomía de superficies. Témpera y tinta sobre papel. 32x24., 1941








12 comentarios:

  1. Vale lo de prensa canalla, que no imprenta, y por lo mismo ¿por qué tipografía canalla para la que sólo es pobre de solemnidad, pero a su manera tan digna?

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    1. No está dicho despectivamene. Mañana se tratará de ello. Gracias.

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    2. Ni por asomo estoy versado en el "arte sutil" de la tipografía (Andrés Trapiello dixit), pero sé -porque él me lo enseñó- que no hay letra fea, ya se salga de la imprenta con un traje bien cortado, ya vestido de hospiciano, como si dijésemos menesteroso o incluso mísero; y así es, o así la veo yo, esa vieja tipografía de batalla más que pobre, no por ello ruin, de la que hoy nos habla Andrés Trapiello, hacedor de libros. No hay desprecio, cómo podría haberlo en quien se imagina tipografo sin acento.
      La gratitud es mía.

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    3. No sé la razón, pero la respuesta de Pablo A ha entrado durante todo el día en bucle y está entrando y autodestruyéndose cada media hora, como los mensajes del superagente 86. Esta máquina ruega disculpas.

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    4. Maxwell Smart al zapatófono!! En mi reconocida torpeza está la causa del desaguisado. Espero que El Jefe de Control, hasta ahora tan comprensivo con 86, me disculpe. Lo siento.

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  2. La anatomía del discóbolo, de la superficie humana, me ha hecho recordar lo que unos minutos “visualicé” ayer por primera vez en mi vida. Con fusiles al hombro, docenas de muy competitivas esquiadoras deslizándose por la nieve o subiendo cuestas penosísimente, deteniéndose para cuerpo a tierra disparar varias veces contra unas dianas, seguir esquiando, volver a los disparos esta vez de pie… Qué horror y aburrimiento. Unos 50 mil millones de rublos, dólares, euros o lo que sea, el coste de organizar tales jueguecitos, eso dicen. Nada, que en vida no hay manera de salir de la guerra. Vaya mezcla deportiva de disparos y medallas en la nieve, de estupidez y canallada en mitad de los naufragios… Contra tantos putines y rasputines, contra tanto “mandao”, otro pecio suyo, don Rafael.

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    1. “A ninguna palabra se le pide ya ningún otro orden de verdad que el que pueda pedírsele a la hora. La verdad que se pide a los relojes consiste en que cada uno de ellos diga la hora que están diciendo los demás.” ( R.S. Ferlosio )

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  3. Creo que estas portadas de libros son reflejo del espíritu de una época, la postguerra durísima y encanallada.

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  5. Creo que el término "canalla" está simplemente mal empleado en esta ocasión. Por otra parte, la tipografía que se muestra (cuyo nombre desconozco), a pesar de no ser muy agradecida, es ingeniosa y de complejo, pero coherente, diseño. Con todos mis respetos.

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  6. Se puede decir que sí es una litografía canalla , leí en G : Este libro es un tratado sobre las heridas causadas por armas de fuego durante la guerra civil y su tratamiento . Por cierto el discóbolo antes de lanzar se impulsa y hace un giro de 360 grados . La palabra canalla ha tenido y tiene diferentes significados , pasa un poco con " cabrito " , " bandido " " judío "..
    Saludos

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  7. Antes de pasar a discutir la posible etimología hebrea de la palabra, don Sebastián de Cobarruvias escribió en su “Tesoro” (1611) lo siguiente.

    “CANALLA. Junta de gente vil, induzida para alborotar y dañar, a donde entienden no han de hallar resistencia; pero si ay quien les haga rostro, no tienen ánimo para esperar, y esta es la razón porque la multitud de gente en los exércitos enemigos no deve espantar, si son viles y mal disciplinados, ni confiar en los nuestros, aunque excedan en número a los de Xerxes y agoten los ríos, si para bever se echan de bruços, como los que deshechó Gedeón, y venció con los pocos que en pie bevían, arrojando con la concavidad de la mano el agua a la boca. Díxose canalla de can, perro, porque tiene[n] estos la condición de los perros, que salen al camino a morder al caminante y le van ladrando detrás, pero si buelve y con una piedra hiere a alguno, ésse y todos los demás buelven aullando y huyendo.”

    “Pero si ay quien les haga rostro”: justo por esas fechas don Quijote salía a demostrarlo. Aunque no lo esté, qué bien dicho parece siempre el viejo castellano.

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