2 de febrero de 2014

Nada sin sombra (y 3)

DE las decenas de leyendas que ha ido uno recogiendo desde hace años, unas veces en libros, otras en torres, aquí o allá, he visto que podrían dividirse en dos clases, las que llamábamos truculentas y las risueñas, habiendo entre unas y otras las ingeniosas: Cum umbra nihil, sine umbra nihil (Con sombra nada, sin sombra nada) o Omnia somnia (Todo es sueño).
De las truculentas estas, con la mencionada el otro día (Omnes vulnerant...) son las más conocidas: Ab ultima cave (De la última guárdate) o Sit praeterit aetas (Así pasa la vida) o Mox nox (Pronto la noche)
De las otras, junto a las ya citadas, estas son mis preferidas: Nil sine te (Nada sin ti), A lumine motus (Movido por la luz) o la que está tomada de Isaías, 28, Ab umbra veritas (Por la sombra la verdad). Aunque pocas igualarán la de ese reloj francés que acabo de encontrar buscando ilustración para esta hojilla: Il est toujours l'heure de ne rien fair (Siempre es tiempo de no hacer nada).
A ello vamos, hoy es domingo.
Y aquí termina ese fugaz repaso por los relojes de sol, inextinguibles mientras quede un solo hombre en pie sobre la tierra, ya que cada uno de nosotros es gnomon errante. Acaso eso es lo que tanto nos fascina de los relojes de sol, que le hablamos a un hermano, hemano de luz, hermano de sombra. 



10 comentarios:

  1. Como ya dijera Mark Twain, no dejes para mañana lo que puedes hacer pasado mañana. Y ya de paso, ¿no hay error en donde dice "Cum umbra nihil, sine umbra nihil (Con sombra todo, sin sombra nada)"? Mi latín no es ni siquiera inexistente, pero ese nihil traducido una vez como todo y otra como nada se me hace raro.

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    1. Por supuesto. Hubo un error de copia. Con sombra nada, sin sombra nada. Gracias

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  2. Cuidado con la penúltima. / Dejó de nadar cuando de golpe se dio cuenta de que su sombra no le acompañaba por el fondo de la piscina. / Penúltima es a última como cangrejo a cáncer. / Levantó su copa y el diminuto cangrejillo de su próstata también levantó la suya. / “Y cuando vayas por la sombra te pones el saquito”. / El todo y la nada están en la misma umbría. / “Por la sombra no siempre hace frío, madre.” / “Mox nox”. Entre tanto, qué maravilla aquella solana. / Cada mañana, con sus gnómones al hombro, los gnomos desfilan hacia sus minas bajo mi ventana. / “Il est toujours l'heure de ne rien fair”, ¡lapones!

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  3. Ese "Il est toujours l'heure de ne rien faire" (con e final) yo lo había traducido en el "Nada sin sombra (1)" por "Siempre es hora de no hacer nada", cuando debería ser "Siempre es la hora de no hacer nada", puesto que la frase responde a la pregunta "¿Qué hora es?".

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  4. (de un relato de S. de Marco:)

    Pensabas asistir a un coloquio sobre cooperación internacional cuando de pronto te encontraste oyendo una conferencia sobre el tiempo. No el de los barómetros: el de los relojes. Se ve que te confundiste de sala. Y una vez allí te dio apuro levantarte.

    Era un físico, al parecer eminente, quien hablaba. Como habías llevado folios para tomar notas, apuntaste algunas frases. Como éstas:

    “El tiempo es el modo como percibimos el aumento de entropía o desorden termodinámico subsiguiente a la expansión del universo. La dirección del tiempo en que el desorden aumenta es la misma en que el universo se expande”.

    Así lo dijo, textualmente.

    O sea: que según eso el tiempo es una alucinación, una entelequia sin base objetiva. Un espejismo producido por la expansión del cosmos. Se supone entonces que, en puridad, nada ha pasado. No ha habido guerras, campos de concentración ni genocidios. Tampoco sufrimiento, piedad ni decencia. A nivel cósmico todo es una engañifa. No es que la historia sea mentira, es que no hay historia. Algo así como el sueño o las ilusiones ópticas: cosas irreales que percibimos. (Y oye, para ser ficción ¡podría al menos tener gracia…!)

    No lo comprendes, pero tampoco sabes cómo funcionan muchas cosas (máquinas, ordenadores…), y no por eso los cuestionas. De modo que, si siempre es nunca, no vale la pena preocuparse por nada.

    Visto así, es tranquilizador que el tiempo no exista: que no haya un antes ni un después. Lástima no haberte enterado... antes.

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  5. http://www.bernisol.com/Menu/leyendas.pdf

    Puede ser apropiado para leer hoy, día de las candelas. Y que las sombras sigan siendo por siempre fieles compañeras de la luz.

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  6. El tiempo es oro; compro oro. Parado por la sombra. No tengo nada de tiempo.

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  7. Para los romanos las 0 horas no existían , este reloj rectangular me recuerda a los relojes de lujo de Cartier . Anecdóticamente la firma marca el 4 como IIII y no IV ya que Luis XIV prefería llamarse Luis XIIII y encargó un reloj con la nueva nomenclatura horaria , y Cartier mantuvo el deseo real con el paso del tiempo para añadir a su firma de lujo el adjetivo regio .
    Saludos.

    de lujo el adjetivo de regio .

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  8. La sombra de un segundo puede ser demasiado alargada :
    Después de unos entrenamientos clasificatorios el motociclista más laureado de la historia , Valentino Rossi , hizo el cuarto mejor tiempo ; cuando bajó de la moto un periodista le preguntó : ¿ Estarás contento de rodar en el mismo segundo que los rivales ?
    a lo que Vale respondió enfadado : ¿ pero como me haces esa pregunta ? ¿ Tu crees que me puedo permitir el lujo de pensar en
    segundos ? , yo solo puedo pensar en décimas ; si no consigo rodar en la misma décima , estoy acabado.

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  9. Einstein dijo que el tiempo es curvo, puesto que tiene una dimensión espacial. Si cuando vemos la luz de una estrella que hace millones de años está extinguida vemos el pasado en el momento presente puede ser una evidencia de la curvatura del tiempo. En realidad no lo sé.

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