8 de octubre de 2012

Atzucac/Azucaque


EN 2004 viajé a Barcelona para entrevistarme con José Antich. Era la primera vez que iba a pedirle algo al director de un periódico. Había escrito yo una especie de diccionario y pretendía publicarlo como homenaje al Quijote. Antich me recibió y me escuchó con atención y cordialidad, y aun antes de que acabara de exponerle un proyecto que a mí se me antojaba quijotesco, lo daba por hecho. Aquel diccionario se publicó día a día, durante un año, con el título de El arca de las palabras, como acaso recuerden los lectores de La Vanguardia. Dudo sinceramente de que algo tan poco instrumental (“words, words, words!”) se hubiese podido publicar en ningún otro de los periódicos nacionales. Una de las palabras que comparece en aquel arca es azucaque.

El escritor catalán Carlos Pujol, al que tantas cosas buenas le debemos tantos, nos contó que la primera vez que se la oyó a alguien fue al sabio Antonio Badía en el curso de una de esas acerbas disputas de departamento universitario. Éste la usó tal y como viene en el diccionario de Pompeu Frabra: “Nos hallamos metidos en un atzucac”. La palabra, que no figura en el Diccionario de la Rae ni en el Covarrubias ni en el María Moliner, es de origen árabe con el significado de “callejón sin salida”, y en Murcia, recuerdo acaso de una medina laberíntica, queda una calle con ese nombre.

Tras la manifestación nacionalista del 11 de septiembre último, ¿España se encuentra en un azucaque? ¿Se ha metido Cataluña en un atzucac? Aparece estos días en las librerías una novelilla mía con el título de Ayer no más. Trata, entre otros asuntos, de los agravios de unos personajes que se esfuerzan en dejarlos atrás y de otros que exigen una reparación, para olvidarlos. Uno de los momentos más felices del último verano fue la lectura de un bellísimo artículo de Félix de Azúa, sobre la memoria. “El tiempo pasado sólo conserva su maldad para quienes lo cultivan en el presente, y lo quieren mantener vivo y maligno”, decía en él. No sé si esa ha sido la razón por la que Azúa ha decidido a sus casi setenta años salir de Cataluña, pero supongo que entre cultivar el agravio o seguir viviendo (vivir agraviado es un oxímoron), él, que pudo y quiso, prefirió esto último, ni envidioso ni envidiado, que decía fray Luis. Alguien, sabiendo que escribo desde hace tantos años en un periódico catalán y temiendo que le pusieran a uno en el brete embarazoso, quiso saber: Si te preguntan por todo lo que está ocurriendo, ¿qué dirás? Diría  que entrevisté en 1978 a J.V.Foix (cáustico hasta el escarnio con el nacionalismo, por cierto) y edité libros de Janés, Manent, Puig o Margarit, y a otros que escribían en castellano (nadie es perfecto) como d’Ors, Luys Santa Marina, Carlos Pujol o Francisco Rico, y que se siente uno tan catalán como castellano, tal y como un Unamuno vasco y federalista se lo contaba a Joan Maragall, convencido de que ambos pueblos llegarían juntos más lejos que separados. A menudo los agravios se fundan en creer de un modo fanático que el otro “empezó primero”, pero está uno convencido de que los agravios son en todo caso el más angosto de los azucaques. Lo sabía Nietzsche: “Es posible vivir casi sin recuerdos, pero no vivir sin olvidar; un exceso de historia daña la vida”. O sea, que el problema de un azucaque no es tanto si nos metieron otros o nos metimos solos, sino querer ser los últimos en salir de él. Unos y otros, o hunos y hotros, por seguir con Unamuno.
     [Publicado en el Magazine de La Vanguardia el 7 de octubre de 2012]

10 comentarios:

  1. Por considerarme un admirador, paisano y escritor a la vez, no quería dejar pasar la oportunidad de mostrarle unas declaraciones suyas publicadas en dos medios impresos nacionales relativas a una entrevista con motivo de la presentacion de su último libro "Ayer no mas". A la pregunta de "Cómo escribir la Historia entonces?", Vd. dice que para escribir la Historia (de la guerra Civil) partiría de un relato de mínimos que nos agrupe a todos y propondría tres mínimos." Y esto es lo publicado en cada medio:

    Publicado en la Revista Babelia (EL PAIS) pag. 10: P.¿Qué mínimos? "Uno: que el levantamiento del 18 de julio lo fue contra un gobierno legalmente constituido. Es decir, fue un golpe de Estado. Esto que parece tan sencillo, el PP no quiere votarlo en el Parlamento, no quiere votar la condena de ese golpe. Dos: que los principios de la Ilustración estaban representados en la república y que el golpe de Franco lo es contra la Ilustración."

    Publicado en ABC Cultural: .." Uno: que el levantamiento del 18 de julio lo fue contra un gobierno legitimamente constituido. Dos: que los principios de la Ilustración estaban representados en la república y que el golpe de Estado lo es contra la Ilustración.

    Como puede observar Franco y el PP aparecen y desaparecen a conveniencia como un Guadiana torpe y maleable... Sólo Vd sabe lo que dijo. Como sea, yo pienso que corren malos tiempos para un acuerdo de mínimos.. ¡a finales de 2012!...


    ResponderEliminar
  2. Manuel Cañedo Gago8 de octubre de 2012, 0:18

    Necesitamos de más racionalidad y de menos agitación emocional por parte de los políticos nacionalistas, ya que en un mundo que tiende de modo irreversible a la globalización los planteamientos reduccionistas resultan tan equivocados como anacrónicos.

    ResponderEliminar
  3. Cada día, cuando voy al trabajo, veo una desviación que anuncia el pueblo de Azuqueca de Henares. La palabra azuqueca anunciaba una desviación de la calzada romana que llegaba hasta Zaragoza, y que sólo llevaba a un pueblecito. Es decir, era una carretera que no tenía continuación más allá de ese pueblo, no tenía otra salida. A esos callejones sin salida, que terminan en la puerta de una casa, en Toledo los llaman adarves.

    ResponderEliminar
  4. Pues precisamente "callejón sin salida" en catalán se dice "cul de sac". Ahí es donde el Sr. Mas pretende llevar a Cataluña, a España y a Europa (el secesionismo catalán activará un sinfín de espirales centrífugas en la Unión Europea, hasta hacerla inviable y volver a la Europa fragmentada anterior a las Comunidades Europeas -de tan grato recuerdo-: dos guerras mundiales, Londres y Berlín bombardeadas, campos de concentración por doquier, etc). Ahí es donde la locura del Sr. Mas quiere llevarnos: a un tenebroso y lacerante culo de saco.

    ResponderEliminar
  5. y en la Francia (¿jacobina? ¿machadiana?)se les llama, creo, cul-de-sac, que es aproximadamente adonde,a mi parecer, nos quiere a todos mandar (incluyéndose él en el arca) Artur Mas con su suicida alarde independentista en el mismo momento en que estamos -incluida Cataluña- en uno de los momentos más críticos de su Historia Contemporánea.
    saludos

    ResponderEliminar
  6. Confieso que no conocia la palabra atzucac, de no facil pronunciacion por otra parte. Seguire utilizando la palabra afrancesada de "impasse", que me resulta mas facil de decir. Esperemos que no sea un callejon sin salida, pues en éstos se van acumulando las cosas hasta que la pared revienta por algun costado.
    saludos
    txema

    ResponderEliminar
  7. En la afirmación de que la República defendía los principios de la Ilustración encuentro un problema:durante la República no había prácticamente republicanos ilustrados. La República "se aparece "en las calles- como decía Gaziel más por errores y desgaste del régimen monárquico- y no se ve acompañada por una burguesía fuerte y sólida que la haga suya y la defienda- probablemente no la había porla estructura económica y social de entonces- y las posiciones rápidamente se radicalizan con los partidos y movimientos de uno y otro signo pensando en un golpe militar fascista o en la revolución.
    Respecto a Cataluña , parece que la situación está fuera de control y con una parte de la ciudananía española- jurídicamente y hasta hoy también son ciudadanos españoles los que viven en Cataluña-
    claramente a favor de formar un estado propio, por no sabemos muy bien las causas, aunque parece que se considera por una parte significativa de dicha ciudadanía que desde 1714 Cataluña es un colonia de España y quieren acabar con esta situación.
    En mi opinión, detrás de todoesto lo que hay es simplemente una cuestión de poder y el alimento espiritual de una ilusión:: con la independencia llegará el paraíso y si nos quedamos con lo que nos roban viviremos mejor. Imposible luchar contra esta visión parcial de la historia y el sentimiento religioso que anida en todo nacinalismo con el aderezo de la promesa de un mañana mejor.
    Para la Vanguardia digital de ayer tarde , la noticia es que 400 millones de personas habían visto en todo el mundo la gran bandera catalana construida en el campo del Barça.
    Javier

    ResponderEliminar
  8. Novelilla ? Bromea ? . lo compre antes , he leido 12 paginas y a la cuarta ya me había cogido el toro , La novela tiene un punch demoledor pero a la vez mucha hondura y emoción . Lo de la bota y lo del juego del solitario son dos microrelatos con ese quejido que llega y te da que pensar ( de hecho lo voy a leer despacio ya que esta escrito de una forma esencial y da lugar a interpretaciones que hay que meditar ) . Bueno , ya comentaré algo más de " ayer no más " desvelando lo minimo . Felicidades Escritor
    Chao

    ResponderEliminar
  9. Me gustaría señalar que "Cul de sac"expresión catalana se aplica en estos momentos no solo a la política catalana, sino también a España.Acaso una madre puede seguir siendo madre sin un hijo/a?.La sensación es que de un lado y otro se hacen lecturas muy parciales, muy tendenciosas.La senyera gigante colectiva en el Camp Nou no es una muestra catalanista, es catalana, en cambio las esteladas son particulares (aunque numerosas) y nacional-independentistas.Pero qué decir entonces del Bernabeu (en años anteriores)con banderas españolas?No eran acaso una falta de respeto hacia los catalanes, para "azuzar" al toro? ¿Porqué nadie ha dicho nada de eso?.

    ResponderEliminar