14 de octubre de 2012

La llama

PENSANDO en los personajes de esta novela, o leyendo la Divina Comedia, que se los recordó (no lo dice en su carta), reparó nuestro amigo en este verso del Infierno ( XXVI,48):

                   Ciascun si fascia di quel ch'elli è inceso
                  (Cada cual se reviste de la llama en que arde)


Los mejores elogios (si este lo es, lo es de una manera tan silenciosa que no ofende, pese a su elevadísima procedencia) son aquellos que nos recuerdan no lo que hicimos, sino la larga tarea que tenemos por delante para merecerlos.


Las Viñas, 7 de agosto de 2012

12 comentarios:

  1. Hay trabajos que nadie elogia , solo unos pocos tienen fans . El que hace un elogio ( no hay elogio malo ) espera que el elogiado continúe su linea , es un reconocimiento y un ánimo , cuestión de gustos .
    Saludos

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  2. Los elogios incomodan a quien se conoce a sí mismo, sabe que son inmerecidos pues nadie logra estar a la altura de sus propias exigencias. Por ello mismo suponen una carga de la que quisiéramos liberarnos, reivindicar nuestro derecho a equivocarnos y a defraudar. Asimismo sucede a menudo que nos elogian por algo a lo que nosotros mismos no damos valor alguno y, sin embargo, callan ante otras cosas en las que pusimos en juego todas nuestras habilidades y esfuerzos.

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  3. qué rosa y qué fotos tan bellas.
    Y además que en algo hay siempre que arder, en bloguerismo, en literatura, en lo que sea, para que esas cenizas guarden luego sentido

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  4. Preciosa y misteriosa foto.

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  5. Habría que regalarles una hermosa rosa como la de la fotografía a los sesenta y cuatro entrevistados que aparecen hoy en La Vanguardia, para que su fragancia les hiciera olvidar el olor a euro que en su mayoría despiden. Es asombroso el descaro con que calculan beneficios y perjuicios ante la posible desintegración. Hasta Martínez de Pisón y Cercas opinan en clave monetaria. Mucha pena, penita, pena, empieza a dar esto.

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  6. Quien rechaza un elogio, es que está pidiendo dos.

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  7. Se equivoca "Grandes Relatos"; a mí me han hecho unos cuantos elogios a cuenta de lo que escribo, y reconozco que los recibo siempre con alguna incomodidad. Puede (no lo sé) que los echara de menos si nunca hubiera recibido ninguno; pero desde luego sé que, cuando, en respuesta a un elogio, quito importancia a lo que hago, NO ESTOY EN ABSOLUTO PIDIENDO OTRO, que me haría sentirme todavía más incómodo. Tampoco creo que sea el caso, por ejemplo, de Borges, quien muy repetidamente hizo eso (quitar importancia a su propio trabajo cuando se lo elogiaban), no obstante lo cual a mí nunca me pareció, ni de lejos, persona tan vanidosa como GR parece suponer.

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  8. Es un poco como el chiste del que dice "Soy la persona más humilde del mundo".

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  9. Gato a quien le incomoda un elogio puede ser que no lo merezca , no obstante no es lo mismo un elogio cara a cara que por escrito ( que requiere que el elogiador sepa escribir con solvencia y que el elogiado pueda captarlo , según su carácter ) .
    Lo de Borges humilde no es cierto, se mostraba displicente con los demás escritores y se consideraba el mejor . Ciertamente era un sabio , pero un gran artista no suele ser humilde , otra cosa es ser buena persona . Los escritores suelen actuar cuando hablan en TV y Borges tiene una oratoria que te hipnotiza por momentos y era un hombre muy genuino , con mucho corazón pero mucho ego ( lógicamente )
    Saludos

    Saludos

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  10. La cantidad de citas que podrían alegarse para mostrar lo que Borges pensaba, o al menos decía pensar, de su propio trabajo, es casi interminable. Aquí va una: "Dicen que soy un gran escritor. Agradezco esa curiosa opinión, pero no la comparto. El día de mañana, algunos lúcidos la refutarán fácilmente y me tildarán de impostor o chapucero o de ambas cosas a la vez". Ahora bien, estoy acostumbrado a que, cuando se habla de modestia, aparezca inmediatamente el adjetivo "falsa", como si la auténtica no pudiera existir. (Y sería una curiosa paradoja, esa especie de omnipresencia de la falsificación de un original más o menos mitológico). Pero en fin, quien está seguro de que la modestia sólo puede ser falsa no se dejará convencer, me temo; ni dudará siquiera, aunque el mismo Borges dijese que "la duda es uno de los nombres de la inteligencia". Más: Antonio Machado, por boca de Juan de Mairena, contó que "es la modestia la virtud que más espléndidamente han solido premiar los dioses... Recordad, sobre todo, a nuestro Cervantes, que hizo en su Quijote una parodia de los libros de caballerías, empresa muy modesta para su tiempo y que en el nuestro sólo la habrían intentado los libretistas de zarzuelas bufas. Los periodos más fecundos de la historia son aquellos en que los modestos no se chupan el dedo".

    Por lo demás, sentirse incómodo cuando nos elogian no es lo mismo que el que el elogio nos "incomode", es decir, nos fastidie, nos moleste. No: lo agradece uno, naturalmente (otra cosa sería soberbia), pero se siente en falta porque sabe lo lejos que está de merecerlo. El propio Borges, citando a Valéry, escribió, en el prólogo a su traducción de Whitman: "Paul Valéry ha dejado escrito que nadie como el ejecutor de una obra conoce a fondo sus deficiencias".



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  11. Hasta las mas bellas rosas tienen espinas.
    txema

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