2 de octubre de 2012

Una entrevista y un aviso

LLEGA mañana a las librerías Ayer no más. Aquí va la entrevista  que le hizo a uno Pedro Vallín y que se publicó en el Magazine de la Vanguardia el domingo pasado.
No se encuentra uno en absoluto cómodo hablando de sí mismo. Al contrario, el escritor, hablando, suele empeorar lo que ha escrito. Y si lo mejora, mal asunto también.
Que esa novela de la que se habla aquí y que acaso quieras leer, te resulte corta y larga.

Cubierta y presentación de Ayer no más.

13 comentarios:

  1. Después de tantos años de investigación las discrepancias de los historiadores sobre la GC son cada vez menores, máxime después de que han podido consultar por fin los archivos de Moscú.
    Me pregunto si no sería conveniente limar las últimas subjetividades y que se creara una comisión para consensuar una versión oficial de lo sucedido.
    Tal vez las nuevas generaciones nos agradecieran la generosidad de desmitificar a unos y otros para aproximarse a la verdad.
    Y gracias por su nueva novela,seré uno de sus lectores. Me gustaría conocer la curiosa razón que parece haberle impulsado al título, muy evocador del D.F.

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  2. Brindo por su libro , la entrevista ( sobre todo las respuestas ) muy buena , mi tío estuvo dos veces con cada bando y no tenia ideales . Es un tema difícil para vender y aplaudo su valentía . Es más complicado escribir bien ( requiere leer ) que hablar muy bien , aunque suele ir en mismo paquete .
    Chao

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  3. El tema es la historia reciente, qué son dos o tres generaciones en la historia y como está el país creo es un buen momento para leerla. A veces pienso que la memoria corta o el olvido han permitido que en España se repitan los mismos errores. He leido -a raíz de la muerte de Santiago Carrillo- que a los jóvenes la guerra no les interesa, o la ven como algo lejano, el pasado...creo es un gran error, no se puede vivir en el pasado, ni enarbolando agravios y venganzas durante generaciones pero conocer la historia ayuda a vivir mejor y a intentar que no se repitan hechos terribles. Los judíos supervivientes en Europa son un ejemplo, y no es que se victimicen, son casi siempre personas serenas que han hecho un trabajo de reconstrucción y recuperación de datos, de las historias de cada persona, las historias individuales que son -como bien dice en la entrevista- las que reconstruyen la verdad que es muy compleja en el caso de la guerra. La entrevista es muy buena.

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  4. Hace unos días,leyendo Memoria de Moreno Villa,me encontré con la expresión"ayer no más".¿Es casualidad?
    Bienvenida sea su novela.Me gustará,como toda su obra.
    Gracias.

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  5. quizás es que la Historia contempla a los hombres desde arriba y la novela lo hace desde abajo y de frente, en su complejidad, es decir, en toda su humanidad.
    Por supuesto que habrá que leer Ayer no más.
    saludos blogueros

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  6. Bienvenida su novela, lo digo de todo corazón. Me gustaría saber si los considerandos de Trapiello sobre el perdón y el olvido para lograr la paz tienen fecha de inicio. ¿Qué les decimos a las víctimas de Eta?

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  7. Es cierto sr. Trapiello, hay que exhumar a todos los muertos de las cuentas, pero, ¿qué hacemos, cómo exhumamos moralmente a los asesinados por Eta? ¿Es necesario que pasen un mínimo de años tras los sucesos para acudir al perdón para lograr la paz?

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  8. Las guerras envuelven a todo el mundo, no sólo a los que tenían una ideología o militancia significada en la sociedad civil. Muchos, millones, se vieron de pronto luchando en un bando u otro sólo por vivir en una parte u otra del territorio. Muchos, millones, levantaban el puño en alto o hacían el saludo fascista porque se impuso que así se saludara. Vinieron las destrucciones y también muchos casos en que amparándose en la guerra se produjeron denuncias falsas por venganzas o rencillas personales. La guerra es injusta, siempre, y cruel y ciega porque en ella caen también los inocentes y también los inocentes pueden verse obligados a matar para no morir.
    Sin embargo en esto de la memoria habría que considerar que no sólo se trata de la guerra sino de los cuarenta años de silencio y humillación de tanta gente que no pudo desenterrar a sus familiares de las cunetas mientras a otros caídos se les honraba y les erigían monumentos en cada rincón de España. Debemos comprender que era el régimen de los vencedores, pero por ello mismo también debiéramos comprender que acabado ese régimen los otros muertos que siguen en las cunetas deben de alguna forma reconocerse tan víctimas o victimarios como lo fueron los otros, los que tuvieron cuarenta años de reconocimiento y honor, tan merecidos o inmerecidos como los que cayeron por el otro bando. Dejemos que se cumpla el derecho que cada cual tiene al reconocimiento de sus muertos y a la honra de su memoria.

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  9. A mi padre, nacido en 1916 (el mismo año que Carrillo), le sorprendió la guerra civil en zona republicana cuando estaba cumpliendo el servicio militar. Fue movilizado (obviamente en el bando republicano) y estuvo tres años en el frente. Al acabar la guerra fue llevado a un campo de concentración y los vencedores le obligaron a hacer otro servicio militar (ahora con el bando nacional). Cuando estaba cumpliendo esta segunda mili, se hizo un sorteo para determinar quiénes tendrían que ir a Rusia a apoyar a los alemanes, y a mi padre le tocó. Cuando estaba preparando el macuto, le llegó la noticia de que finalmente a Rusia sólo irían voluntarios, en lo que se llamó la División Azul. Así que al final mi padre no fue a Rusia. Supongo que gracias a eso existo yo.

    Por cierto, hay una pregunta que me asalta cada vez que se habla de la guerra civil y sobre la que me gustaría que el Sr. Trapiello, si no es mucho pedir, me diera su opinión: Si el bando republicano hubiese ganado la guerra, ¿se habría vuelto al régimen democrático-parlamentario anterior al 36, o se habría instaurado en España una dictadura comunista tutelada por la URSS (tipo países del "telón de acero")?

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  10. En nota sobre el libro que José Luis García Martín acaba de poner en su blog de lecturas "Crisis de papel", adjunto a "Café Arcadia", se dice que el título procede de Rubén Darío, y cita el comienzo de su poema "Yo soy aquél...", que sirve de prólogo a su libro "Cantos de vida y esperanza". Dicho comienzo es como sigue: "Yo soy aquél que ayer no más decía / el verso azul y la canción profana". No he leído el libro de AT, pero supongo que JLGM tiene razón.

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  11. Feliz día, y enhorabuena
    .

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  12. Enhorabuena por la publicación de su nueva novela. Mucho me hubiera gustado poder estar en la presentación y darle las gracias personalmente por todos los buenos momentos que nos brinda con su buen hacer. El 16 estaré en Madrid, pero solo de paso. A ver si hay más suerte con Miseria y Compañía.

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  13. (En el eterno retorno del aquí y ahora).

    LA GRAVEDAD.– ¡Te puedo!
    LA GRACIA.– Bien que lo sé.

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