21 de octubre de 2012

Para leer en público (sobre Ridruejo)

EL lunes pasado se celebró en el Ateneo de Madrid un homenaje a Ridruejo en el que iba a intervenir uno, cosa que no pudo ser por razones de fuerza mayor, como tampoco llegaron a leerse las líneas que envié por razones que todavía no conozco. Van aquí las palabras que debieron leerse allí.

Siento de veras no poder estar con vosotros. Me gustaría de viva voz leer yo y desarrollar algunas de las cosas que se dicen en esta cuartilla a propósito de sus dos tomos sobre Castilla o sus Memorias, o sobre algunos de sus poemas de los cuadernos de Rusia, entre los que prefiero suyos.
Hay algo en Ridruejo, como en Byron, que excede su propia obra, acaso porque ninguna podría estar a la altura de una biografía que dictó siempre un deseo de conocer la verdad, hecho este que le hizo rectificar, a veces en detrimento de su comodidad o de sus intereses particulares, cuando comprendía que se estaba alejando de ella. 
Poco más. Un abrazo, mi gratitud y mis excusas a mis compañeros de mesa y a quienes de los asistentes haya podido contrariar una ausencia involuntaria.


EL DONCEL

Ridruejo es acaso la figura más misteriosa y seductora de todas las que prepararon y secundaron, al menos en los primeros años, el régimen que surgió del levantamiento militar del año 36 contra la República. Esta apreciación tiene que ver en parte con su evolución política posterior, desde luego, pero no sólo. Hay mucho en él de vocación literaria pura que las circunstancias, pero también su talento personal, no le permitieron cumplir. En pocos escritores habremos sentido más trágicamente la distancia entre la nobleza de su propósito literario o poético y su realización en libro, en poema, en ensayo, en evocación. Sólo sus cartas se escapan de esta pequeña decepción. Hablamos, sí, de un escritor cuyos poemas, ensayos, libros de viajes e incluso memorias, siendo estas en verdad extraordinarias por muchos conceptos, no sentimos que estén a la altura de la ambición con la que se escribieron. En una palabra: lamentamos, con íntima tristeza, que no fueran lo que su autor mereció que fuese. Pues Ridruejo, y esto desde luego tiene que ver con su coraje personal, pero también con la nobleza con la que actuó siempre en un bando político que no se caracterizó precisamente por ninguna de las dos cosas, ni por el coraje de sus protagonistas ni mucho menos por su nobleza, pues Rridruejo, decía fue  acaso uno de los hombres más buenos en el buen sentido de la palabra sin haber sido jamás un ingenuo. De hecho es uno de los políticos menos ingenuos que ha dado este país, cierto que en el peor momento de su historia. Hace unos años Ferlosio, poco dado como es sabido al elogio de ningún contemporáneo, me contó que Ridruejo había sido la persona más inteligente que había conocido, y la más seductora desde un punto de vista intelectual. Se refería, acaso, a esa capacidad de encontrar en el desierto de la realidad oasis que garantizasen no sólo la supervivencia sino una vida digna y el modo de compartirla con otros.
Hoy lo vemos como una figura excepcional no sólo porque intentara reactivar el mito de Garcilaso, el soldado poeta, sino porque habiendo elegido siempre el camino difícil, jamás se quejó de ello. En un país que une como ningún otro el trágico “escribir es llorar” de Larra con el pícaro “el que no llora no mama”, Ridruejo, con espíritu aristocrático, se mantuvo siempre al margen, pobre entre camaradas que se enriquecían con el pillaje de la victoria.
Hoy, pensando en él, lo imagino como el Doncel de Sigüenza, en ese raro punto en el que poesía, sueño y muerte se cruzan para dignificar la vida.


Bandera de Falange y otra militaria. El Rastro, 14 de octubre de 2012






4 comentarios:

  1. Bueno no sé que pensarían sus coetáneos que perdieron la guerra de él y de sus actos . Ser fascista y reconocido popularmente como escritorazo no conozco ningún caso salvo algún localismo trasnochado y sesgado .
    El fascismo nace en 1919 en Italia , logra escaños metiendo miedo con los bolcheviques y da su salto al agredir a sindicalistas y parados que ocuparon las fabricas y exigieron un minifundismo . Apoyados por banqueros judíos , la plutocracia y el ejercito y con la callada de la iglesia y el rey crearon un sicariato paramilitar ( con asesinatos y torturas a civiles ) . Todo esto lo sabia Ridruejo y los falangistas y les llenaba , otra cosa es que el hombre se desilusionó cuando se destapó la verdad sobre el cobarde Benito Mussolini ( genocida y muñeco diabólico de Hitler que traicinó a los italianos y asesinó a su
    yerno ) .El nacimiento democrático de Dionisio( con Dragó de compañero de viaje ) no tuvo ninguna transcendencia y no me lo creo , más bien parece una pataleta consentida ( a saber con que fin ) .
    Saludos

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  2. El bólido de la foto parece una replica del Maserati de Nuvolari de los años 30

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  3. Las flechas de la bandera están ajadas y viejas, como la retórica fascista. Ridruejo está muerto y queda su literatura.

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  4. Para mi D Ridruejo, has sido tan ignorado como desconocido. A los que nacimos despues de la guerra e ignorabamos sus aventuras solo relumbrò cuando parecia liderar la oposicion con cieerto talante democratico.

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