12 de octubre de 2012

El naufragio

LEYÓ la entrada de ayer, y me dijo: se está hundiendo el mundo a nuestro alrededor, y tú hablando de una coplilla. Se refería, claro, a algunas de las cosas que están sucediendo a nuestro alrededor. Yo le respondí que para glosarlas hay escritores, críticos e intelectuales más concernidos en la empresa y entre sus colaboradores. ¿Lo harán? Después de haberse sentado tantas veces a su mesa y comido de su mano, ¿se rebelarán contra sus patronos? La vida es imprevisible y no tiene sentido, pese a lo cual ¿quién no espera un final? Pero, ¿sabemos lo que ocurrirá en los próximos meses, al igual que con lo otro?
Nos asombra y admira la anotación de Kafka en su diario el día que Alemania declaraba la que sería la primera guerra mundial, su voluntad de mantenerse al margen de la guerra, no de la vida (de hecho se va a nadar esa tarde).
No es cierto que viva uno de espaldas al naufragio, sino que precisamente por el naufragio no quiere perder de vista las mismas cosas en las que halló una razón para seguir viviendo. Puede uno hacer bien poco por la prima de riesgo y menos aún por los amigos que perderán el trabajo a causa de la codicia de sus patronos, pero no por una coplilla llamada a desaparecer. Saber que ha tenido en este almanaque unas horas más de vida, es suficiente razón para seguir aquí.
Por lo demás, en esta casa se tiene muy presente al naufragio, como lo prueba ese pequeño cenicero de bronce, encontrado hace más de veinte años en una almoneda del pueblo portugués de Tomar, y en el que la brasa de los cigarrillos se apaga no por aplastamiento o consunción, sino entre chisporroteos, por efecto del agua salada, ya que se trata de un cenicero mágico.
Un día contaré su historia.


7 comentarios:

  1. Me gustan las palabras marineras: naufragio, marea (de la que viene marear: el mar-eo por excelencia es el que se sufre navegando), deriva, zozobra (ésta viene de "sub-supra": abajo-arriba, o sea, la imagen viva del oleaje).

    Son palabras que evocan mares encrespados, tempestades, tormentas en alta mar. Y libros juveniles de Salgari.

    A quienes, como yo, somos de secano (Salgari también lo era) nos hace ver un mundo que seguramente no es como imaginamos, pero donde habitan las mejores aventuras de nuestra imaginación.

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  2. Antes de que estallara la crisis apocalíptica existieron cientos, miles de imbéciles que interpretaron su existencia en clave de participación de la amargura ajena. Se enterraron allá donde estaba la miseria y aparentemente nada se podía hacer.
    No, Andrés, siempre se puede implicar uno, aunque sea ofreciendo la simple proximidad del aliento humano.

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  3. Un blog literario es un espacio lúdico y a veces artístico no solo político y temas manidos
    Lo que dice de Kafka me recuerda al pianista de Polanski , hay una pelicula magistral sobre las crisis de entre guerras y el nazismo : " el huevo de la serpiente " de Igmar Bergman con un genial David Carradine .
    Saludos

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  4. sí, el mundo se hunde y nosotros nos ilusionamos, cabría decirse parodiando a Bogart,sin su apresto tampoco para a la vez llevar americana blanca, fumar de lado y ponerle ojos como brasas a Ingrid a la vez que pelea contra los nazis; ilusionarse a pesar de Todo, y qué otra cosa le resta al bloguero anónimo,tras tanto rechazo,decidido al fin a autoeditarse sus inflados relatuchos.
    saludos

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  5. Conrad escribió una obra maestra sobre el heroísmo de los marinos aventureros. Sobre ideales y realidades. Sobre lo que uno piensa de sí mismo y la forma en que reacciona más tarde, cuando se encuentra cara a cara con la realidad del naufragio.
    Lord Jim, primer oficial del Patna salvó su vida al saltar del barco que creía que se hundiría con una multitud por la que no hizo nada a pesar de que era su deber. El barco, contra todos los pronósticos, no acabó hundiéndose y fue rescatado por otro barco mientras Jim, desconociéndolo, llegaba a la costa en un bote en compañía de los otros oficiales.
    Lo único que naufragó en aquella aventura fue el espíritu de Lord Jim. Muchas veces lamentaría, más adelante, que con sus ideales no se hubiese hundido también su propia vida. Jamás, por más que vagara y se escondiera pudo huir de sí mismo y el único sentido de su vida fue buscar la redención de su traición. Al menos él aún mantuvo una chispa de dignidad para ello y no cayó en el cinismo de negar que los ideales en los que creyó dejaron de tener valor alguno.

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  6. "El submarino", gran película sobre el horrible naufragio de la guerra.

    "'Das Boot' (IPA: [das boːt] en alemán) es un largometraje alemán de 1981, dirigido por Wolfgang Petersen, basado en la novela homónima de Lothar-Günther Buchheim" (Wikipedia).

    Vista recientemente, no recuerdo ahora película bélica y antibélica mejor. Por muy buena, tan alemana como no alemana. Los lentos primeros planos de entre otros el gran actor que hace de capitán recuerdan el mejor cine ruso: reconocimiento quizá del director a la sufrida madre Rusia.

    En castellano, 200 minutos que se pasan volando. Al que se anime, buen provecho:

    http://www.youtube.com/watch?v=4EkI0dfCRaw

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  7. Un detalle sobre "El submarino", que yo vi en su estreno y no he vuelto a ver. Hay, si recuerdo bien, una escena en que el dicho submarino, averiado después de sufrir un ataque, entra en el puerto de Vigo (España era neutral en la 2ª GM) para repararse. Y su llegada está acompañada de una música claramente flamenca, creo que de guitarra. La razón obvia parece ser que, puesto que Vigo es España, y la música española es el flamenco... El matiz de que Vigo no sea precisamente Andalucía me temo que se les escapa.

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