22 de abril de 2013

No queda otra

O la Iglesia cambia o desaparece, no queda otra. Al menos de Occidente. La noticia de que están a la venta seiscientos templos en la República Federal alemana le deja a uno pensativo. Ya habíamos visto en los últimos tiempos conventos, colegiatas, catedrales convertidos en salas de exposiciones o de conciertos. En Alemania han dado un paso más poniendo a la venta sus templos y capillas por la deserción de la feligresía o dispersión de la grey. Tanto la iglesia luterana como la católica pierden al año más de cien mil fieles cada una, lo que hace inviables muchos de estos recintos sagrados, convertidos ya en restaurantes,  centros comerciales o discotecas, es decir lugares donde probablemente se cometan algunos de los pecados capitales contra los que tiempo atrás se predicaba desde sus púlpitos. Y al paso que van las iglesias, lo estamos viendo, estas quedarán vinculadas únicamente al ramo de hostelería (comuniones, bodas y bautizos) o a los servicios funerarios. Fuera de esto los hombres y mujeres occidentales parecen precisar cada vez menos de Dios y de la mediación de sus sacerdotes. Por eso la elección de Bergoglio como papa ha sido, y acaso nunca mejor dicho, providencial.

¿Quién es este papa de nombre franciscano? Un jesuita. Los jesuitas tuvieron en el pasado, hasta fecha relativamente reciente, mala fama y dieron origen a un adjetivo terrible: jesuítico. En la actualidad el compromiso de muchos de ellos con los pobres y su solvencia intelectual cuenta con la simpatía de muchos que ni siquiera son católicos, entre los que me cuento. El estilo y el lenguaje de este papa es además de lo menos jesuítico. En sus  primeras  comparecencias ha dicho: “Las mortajas no tienen bolsillos” y “los curas, como pastores, han de oler un poco más a oveja”.  

La primera frase, atinadísima y de poeta vanguardista (parece una greguería), es una advertencia contra la codicia que parece regir nuestro mundo moderno. La segunda, casi humorística, reclama de los curas menos cuento. En una entrevista reciente hemos visto al filósofo italiano Giorgio Agamben, autor de “Alta pobreza”, reflexionar sobre la necesidad de encontrar un modelo nuevo, una alternativa a este capitalismo no por exhausto menos cruel: “Como se sabe, los franciscanos emprendieron su lucha contra el derecho de propiedad, haciendo uso de las cosas, no sólo sin ser propietarios, sino incluso sin ningún derecho de uso. Se trataba de reivindicar la posibilidad de una vida fuera del derecho”. En otras palabras, según Agamben “deberíamos pensar un concepto de forma de vida distinto de todos los conceptos de forma de vida que hemos pensado hasta ahora”. Agamben, igual que todos nosotros, ha visto cómo “el capitalismo es una religión, y los bancos son sus templos, pero no metafóricamente”, después de que “el dinero [se ha convertido] no en un instrumento destinado a ciertos fines, sino en un dios, [dando lugar] a una nueva religión monstruosa, totalmente irracional. La única solución europea es salir de este templo bancario”. Y desde luego que Agamben no propone salir de ese templo para volver a los otros, sino una sociedad en la que todos pudiéramos vivir un día sin templos, para lo que alguien como el papa Francisco podría ser, sí, providencial.
    [Publicado en el Magazine de La Vanguardia el 21 de abril de 2013]

11 comentarios:

  1. Atinada, sí, esa primera frase, pero no original suya: me huelo que como este papa es porteño la ha sacado del tango "Amarroto":

    "En el banco de la vida al final siempre se pierde; /no hay mortaja con bolsillos a la hora de partir".
    Aquí se puede ver y escuchar:
    http://eljuegodelataba.blogspot.com.es/2012/08/amarroto-tango.html

    A Dios lo que es de Dios y al César...

    Un saludo.

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  2. Una sabia medida sería acabar con los ropajes y sombreros (bonetes, mitras..., no sé muy bien) de la curia. Aparte de que (según creo) no proceden del primigenio cristianismo sino de la parafernalia egipcia de Siris/Osiris/Amón/Ra..., lo cierto es que hoy día alejan a la gente de la Iglesia. ¿Se imaginan a Jesús vestido así? Le habrían tomado por un payaso. Quítense esos horribles gorros, esos ridículos disfraces... y vístanse de persona humana.

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  3. Que la religión ha tenido siempre un componente social en altísimo grado es algo que no se puede negar. Ahora, y también en el pasado. Puede ser que la estética del Medievo propiciara un clima de más solemnidad religiosa, pero lo más auténtico sólo en la Mística es posible encontrarlo.

    Todo lo que no sea esencial es accesorio, no hay término medio; o la mística que poco tiene que ver con ninguna religión institucionalizada, o la religión organizada a imagen y semejanza del poder.

    Por otra parte, la tremenda degradación que han sufrido los hermosos ritos de la iglesia católica confirman la indisoluble unión entre ética y estética.

    … Y mientras, el Papa Francisco, digno representante de Cristo, sigue recibiendo a los más poderosos, ¿no le queda otra opción? Está claro que no; la tela de araña está tejida de tal manera que sólo los remiendos son posibles, y a veces esos parches son más engañosos en razón directa a su aparente eficacia y perfección.

    «Quien ha escogido el centro por morada, ve de una ojeada lo que está en la periferia». ANGELUS SILESIUS.

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    1. «La atención absolutamente pura y sin mezcla es oración». Simone Weil

      ¿Cabe añadir algo más?

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    2. Tres "alitas" que no le importará leer o releer:

      LA ESENCIA NO SE MIDE
      No hay principio, tampoco fin, ni centro, ni círculo, me vuelva donde me vuelva.

      LA NAVEGACIÓN ESPIRITUAL
      El mundo es mi mar, el marinero es el espíritu de Dios, la nave mi cuerpo, y el alma es quien regresa a su morada.

      ES NECESARIO INCLUSO IR MÁS ALLÁ DE DIOS
      ¿Dónde está mi morada? Allí donde no hay tú y yo. ¿Dónde está la meta última a la que he de tender? Allí donde no hay ninguna. ¿A dónde, pues, he de ir? Debo subir todavía más arriba que Dios, a un Desierto?

      [ÁNGELO SILESIO, "Peregrino querubínico. Epigramas y máximas espirituales para llevar a la contemplación de Dios". José J. Olañeta, Editor. Ediciones de la Tradición Unánime (Sophia Perennis). Palma de Mallorca, 1985.]

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  4. Es posible que sea necesaria una reconversión en la manera en que producimos y consumimos, ese ciclo determina las relaciones sociales y en parte es la base de la crisis de valores de la crisis económica. Las ciudades concentran cada vez más personas, en Francia mucha gente se va al campo y a horas de viaje de donde trabaja para ganar en calidad de vida, espacio y libertad. Y sobre todo tranquilidad. También al no tener a la Iglesia como regulador moral con sus buenos valores y sus ideas reaccionarias, es posible que Occidente esté en un momento de crisis en el que la moral humanista todavía no se ha consolidado, la crisis de fe o el abandono de la religión deberá compensarse. En Francia hablan de impartir cursos de moral laica sobre los valores humanistas alejados de la religión quizás tiene relación con su idea de una vida sin templos, un renacimiento en el sentido de que el hombre ocupe el espacio de dios con su dignidad y su humildad.

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  5. También se decía en un periódico italiano, con tanto asombro como ironía, que los periodistas destacados en Roma para cubrir la dimisión de Benedicto, el impasse posterior y la llegada de Francisco, pertenecían en su mayoría a diarios de izquierdas. Paradójico y curioso tanto interés en asuntos repugnantes que suscitan simultáneamente riadas de crítica mordaz.
    Dejemos a la iglesia que se hunda sola, sin preocuparnos ni ocuparnos un solo segundo en pronosticar su derrumbe o en impedirlo, y dediquemos la totalidad de nuestro lúcido intelecto a descubrir la fórmula que nos permita salir de ese fango que con iglesia o sin iglesia nos va llegando al cuello. No distraigamos energía en lo que nos es indiferente y odioso, mientras la incapacidad de unos y el veneno de otros exige reclamarles sensatez y decencia.

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  6. Hace miles de años un mono se levantó pensando en que hoy era víspera de mañana , miró al cielo y pensó que él era el dueño , Que puedo ser ? El simio se creyó único y urdió su impostura , se declaró Dios de forma tan tajante que convenció por su determinación , tanta que unió Dios con poder y exigió culto y prebendas con la impunidad de bandera .
    Que vara está dando el del plasma al papa , seguro busca la santidad de esa gente del OPUS y por supuesto usar la imagen del papa como ariete electoral , para ello posa el gallego junto al pontífice con su sonrisa más lela . ¿ Si Richard Nixon en vez de cuáquero hubiera sido católico habría dimitido ? . Como escribió Ramón : Las hojas de los árboles interpretan lo que quieren decir las sombras .
    Un saludo .

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  7. El dinero de las Univesidades Jesuitas ( 200 ) , alguna tan prestigiosa como Georgetown y sus miles de escuelas por el mundo ( sobre todo en U.S. ) hacen de ellos la mayor multinacional de la enseñanza en el mundo , a esto añades 80 universidades La Salle y así las ordenes que todos conocen . El gran poder de la iglesia católica esta en sus miles de centros de altísima calidad y sus cientos de miles de alumnos y de ahí la elección . Se echa de menos no se hable de los coptos , una situación insostenible . La Iglesia puede hacer una labor necesaria y la mejora es evidente , aunque seguirán con lo del aborto y sus posturas contracorriente .

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  8. "Dios no tiene derecha ni izquierda, ni se mueve ni está parado, ni se halla en un lugar, sino que es absolutamente infinito y contiene en sí todas las perfecciones".

    B.SPINOZA

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  9. Coincido con la reflexión de Anónimo. Pienso que la religión en sí debería ser una opción, y que por lo tanto, su manifestación a lo largo de los años y en concreto, a través de sus diversas vertientes no hace más que ensombrecer lo que debería ser algo "interno, humano"... Es imposible hablar de respeto y valores sobre una institución que prioriza el sufrimiento, la culpa y la resignación por encima de todo.

    Encantado de leerte.

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