3 de octubre de 2014

Una dedicatoria

ANTESDEAYER, enlazados en Córdoba por Elena Medel, hablamos Eloy Sánchez Rosillo y yo de lo que hablan dos amigos para quienes la poesía es tanto: de la vida. La crónica del asunto viene aquí. Estuvo todo en su punto, y más. Al término de aquel acto se acercó un desconocido con un ejemplar de Junto al agua, que acababa de comprar en internet y a un precio que no pagaba la preciosa encuadernación (media holandesa) que los amigos a los que les dedicó uno el libro mandaron hacer para él apenas se publicó, 1980. Me conmovió ver escrito en la página de respeto los nombres, José [Muguruza] y Herminia [Allanegui]. Cuántas horas no compartiríamos en su librería Mirto, la más hermosa librería de viejo que haya habido nunca en Madrid. Al de ellos dos añadió uno antesdeayer, como hacían los emperadores chinos, el de Francisco Sánchez Vellón, que había recorrido ochenta kilómetros para mostrar ese ejemplar, agradecido a él y a la vida por dejarnos algunas veces atisbar los secretos vasos comunicantes que nos mantienen unidos con los amigos muertos.

Palmera del patio de la capilla mudéjar de San Bartolomé, en la Facultad de Filosofía y Letras

4 comentarios:

  1. Preciosa entrada. Es como un anticipo del "Salón" de 2014. Cuando leamos ese tomo podremos recordar estas palabras. Gracias AT.

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  2. Como dice su amigo Eloy en Súplica,
    "Hacer es necesario, intentar ahora y siempre
    que la hermosura sea, hasta que llegue el día
    en que pueda encontrarme sin demasiado enojo
    - ya en el último tramo del camino -
    con el que al fin seré"
    Felicidades a los dos por esa amistad y por sus frutos, y a Francisco Sánchez Vellón por mantener viva la llama.
    F.G.

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  3. Bien se ve que, mora de la morería, la palmera se quiso escapar obligando a San Bartolomé a encadenarla.

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    1. “El Cabildo Catedralicio de Córdoba inscribió a su nombre en el Registro de la Propiedad 4.460 metros cuadrados con 1.828 metros construidos que corresponden a la plaza del Santuario de la Fuensanta incluida la iglesia, la casa del capellán, el jardín y el Pocito [templete humilladero con fuente milagrosa]”. ARACELI R. ARJONA (“Diario Córdoba”, 1 de octubre de 2014).

      Sí, parece que cada mañana don Demetrio, el obispo, sale de su Mezquita y da un paseo hasta el Registro con san Bartolomé y la diablilla.

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