24 de agosto de 2011

Una postal

Franqueada en Ancona el día 11 de agosto, sólo llegó a este rincón once días después. Para entonces quien la envió volvía ya a su emigración, ese N.Y. aún más remoto y microscópico, visto desde Recanati: “Os mando esta imagen donde se aprecia el carácter sencillo y pueblerino del “palazzo Leopardi”, con el mar en el horizonte”. Es el mar del que Leopardi habla en su elegía a Silvia: “y allí el mar a lo lejos, y allá el monte”. 
Con la postal, en esos colores ingenuos de los años setenta, vienen también nuestros recuerdos de los días pasados en Recanati, de su luna llena, entrando en la habitación del Hotel La Retama, el mismo donde se alojó ahora nuestro amigo J., de aquellas calles, tan mortalmente solitarias y tristes a partir de las siete de la tarde, que nadie piensa que el mar, y menos azul, pueda estar cerca.
Cuánto nos asombra que las cartas encuentren el camino hasta llegar aquí, pero más si cabe esta postal. En ella se ve, sí, la casa en la que Leopardi fue desdichado sin que estuviera en su mano ni en la de nadie poder evitarlo, pero también algo del misterio de su existencia, eso que, como la verdad, tiende a perderse a medio camino. La suya llega al que le espera, sin embargo, y lo hace en palabras tan hondas como desconsoladas: Che parrà di tal volglia? / Che di quest'anni miei? Che di me steso? / Ahi pentirommi, e spesso, / Ma sconsolato, volgerommi indietro. (Qué pensaré de mí, / Qué de este afán, qué de estos años míos? / Habré de arrepentirme / Y miraré hacia atrás con desconsuelo. Del "Pájaro solitario", Trad. E. Sánchez Rosillo. Ed. Pre-Textos)

2 comentarios:

  1. Or poserai per sempre,
    Stanco mio cor. Perì l'inganno estremo,
    Ch'eterno io mi credei. Perì. Ben sento,
    In noi di cari inganni,
    Non che la speme, il desiderio è spento.
    Posa per sempre. Assai
    Palpitasti. Non val cosa nessuna
    I moti tuoi, nè di sospiri è degna
    La terra. Amaro e noia
    La vita, altro mai nulla; e fango è il mondo
    T'acqueta omai. Dispera
    L'ultima volta. Al gener nostro il fato
    Non donò che il morire. Omai disprezza
    Te, la natura, il brutto
    Poter che, ascoso, a comun danno impera
    E l'infinita vanità del tutto

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  2. Mirar hacia atrás desde la futura congoja.Con Leopardi las palabras son ascuas de tristeza.Me deja desasistido y compasivo.

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