9 de marzo de 2012

Cada vez que se rompe el mundo

CADA vez que se rompe el mundo, nace otro. Como las flores sucesivas de un calidoscopio: la nueva destruye la anterior, y así sucede siempre, mientras gira. Sin nostalgia.
De las grandes aportaciones de las vanguardias artísticas de principios del siglo pasado, estas son para uno las impagables: el humor y la libertad con la que empezaron a hacer juegos de magia con la tipografía. El humor para exorcizar la muerte que había asomado su hocico en las trincheras de Verdúm con máscaras antigás que se quedarían en una mueca grotesca y terrible, treinta años después, en las cámaras de gas, y sus tipografías rotas, como en Schwitters, metáfora de un mundo que ha perdido sus palabras.
Se lo sugirió a uno esta fotografía tan schwittersiana encontrada en el Rastro la semana pasada. La circuló la agencia oficial norteamericana Usis y recoge los trabajos de reconstrucción tras el devastador terremoto que asoló la ciudad de Ancorage, Alaska, el 27 de marzo de 1964. Sólo lamento que no salga mejor reproducido, como en la foto original, todo ese puzzle de letreros y neones, el schwitters real.

4 comentarios:

  1. Las artes son una respuesta, un camino. La destrucción es un comienzo que necesita de respuestas y de caminos. Saludos

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  2. Ciertamente, recuerda a un collage del siglo pasado, y por qué no también al Deconstructivismo de Frank Gehry y su Dancing House de Praga.

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  3. Y cada vez que se oculta el sol sale la luna afortunadamente. No venimos al fin y al cabio del kaos cosmico ?.
    salud
    txema

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  4. Según la Wikipedia, ese terremoto de Alaska en 1964 mató a 114 personas. Los muertos. Los absolutamente débiles. Permita, señor Trapiello, un recuerdo quizá no del todo absurdo. Con unas cuantas citas de don Elías Canetti que, según leí en uno de los muebles de su Salón, en general a usted no le hacen mucha gracia. Comprendería que este gesto usted lo juzgara absurdo del todo.

    TODA MUERTE desgarra el tejido de la red que se extiende por el mundo.

    ¡CABRONES!, ¿queréis vivir eternamente?: ¡Sí!

    CONMOVEDOR E INEXPLICABLE: lo que los elefantes hacen con los huesos de sus muertos.

    LA MUERTE es tan vertiginosa como una llamada telefónica. El carácter instantáneo de las comunicaciones nos recuerda siempre a la muerte. Lo que debiera tranquilizarnos se convierte en el terror.

    LO MÁS IMPORTANTE lo lleva uno cuarenta o cincuenta años consigo antes de atreverse a formularlo de un modo articulado. Sólo por esto resulta imposible medir lo que se pierde con aquellos que mueren prematuramente. Todo el mundo muere prematuramente.

    LA EXTRAÑA IDEA de que uno puede luchar contra todo, menos contra la muerte, como si hubiese otra cosa contra la cual deberíamos luchar.

    EL QUE SUPIERA REALMENTE qué es lo que une a los hombres unos con otros estaría en situación de salvarlos de la muerte.

    NO ES VIEJO, aún odia la muerte, nunca será viejo, siempre odiará la muerte.

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