4 de marzo de 2012

Juez y parte, juez y reo

SI ayer se interpuso el hallazgo del manuscrito de Unamuno, hoy ha sido la definición del periodista que propone Arcadi España en su artículo de El Cultural a propósito de Marie Colvin, la princesa de Éboli del periodismo: "Aquel que da cuenta de algo sin moverlo". 
Aunque bien pensado no han sido desvíos, sino sólo interrupciones pasajeras, porque de lo que tanto ayer como hoy quería uno tratar tiene que ver también con aquello que formuló Machado mejor que nadie: "También la verdad se inventa".
Entendemos lo que Espada quiere para el periodismo: dejar las cosas en su sitio (frente a quienes tratan de arrimar el ascua a su sardina), pero tampoco se nos escapa que la verdad es difícil porque a menudo es múltiple (en España tenemos una guerra civil para saberlo). Y nada nuevo descubrimos diciendo que el asunto de la verdad es acaso el más peliagudo de la filosofía. De hecho hay enunciadas unas cuantas teorías al respecto: verdad como correspondencia, como adecuación, como consenso, como desocultación... ¡Hasta verdad como éxito!  Y en las ciencias, sobre todo en las ciencias humanas, vemos cómo las certezas se van diluyendo en la provisionalidad de verdades que no son más que probabilidades. De modo que del relato de lo real podremos tener infinitas perspectivas y todas ellas verdaderas, si respondieron a la exigencia de veracidad.
Y así llegamos, ¡al fin! a la cita que nos encontramos en el trabajo de la profesora Ana María Leyra aquí citado, y de la que quería uno hablar el pasado jueves: "Cuando un día escriba mis Memorias –nos dice Ortega– procuraré hacerlo según creo que es debido. Las Memorias o su sustituto la novela en que contamos nuestra vida se proponen, en definitiva salvar esta, evitar su absoluta volatización".
Ha pensado Ortega en la novela como sustituto de las memorias, acaso porque sabe que todas las memorias tienen algo de novela, en la que el memorialista elige, ordena, suprime de su vida, voluntaria o involuntariamente, todo aquello que no le ayuda a componerla tal cual él la lleva en la cabeza, buscándole un sentido (del que el periodista o el historiador deberían huir como del demonio). Ni siquiera su voluntad de veracidad le garantizará al memorialista-novelista el ser objetivo, principalmente porque no podrá escapar de la autorreferencialidad, ya que nadie puede ser juez y parte de su propia vida, o, si se prefiere, juez y reo, a lo que también se refirió Ortega asegurando que el "hombre es esa extraña criatura que va por el mundo llevando dentro un reo y un juez, los cuales ambos son él mismo".


Juez y parte. Gimnasio de la calle Barquillo. 3 de febrero de 2012.

5 comentarios:

  1. "Aquel que da cuenta de algo sin moverlo" es el principal problema de la teoría cuántica.

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  2. "La verdad suele ser confusa; es la mentira la que tiene siempre los contornos nítidos".
    Esto lo leí (no se donde)y lo anoté. A lo mejor lo leí en el libro de estilo del periódico en el que colabora Arcadi Espada.

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  3. pero ya al sólo observar las partículas elementales de la materia -Heisenberg dixit- las modificamos, esto es, "reaccionan" de alguna maenra a nuestra mirada, como el gesto de desagrado de las chicas en el metro ante las q nos quedamos lelos, y si pasa esto en las ciencias duras, q ocurrirá en el turrón blando de las humanas, demasiado humanas: véase si no el editorial de EL PAIS de hoy sobre la monarquía
    saludos

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    1. Eso que cuenta, José Antonio, es muy interesante, además de gracioso, porque previamente la presencia de la chica del metro ha provocado una 'acción', lo que me recuerda a 'El rey pálido', de David Foster Wallace, donde, además del capítulo 22, lo mejor es una conversación de una mujer extremadamente guapa, que se queja de no conocer la realidad:

      - Si eres guapa- dice Meredith Rand-, puede resultar difícil respetar a los tíos.
      - Eso lo puedo entender- dice Drinion
      - Porque jamás tienes ocasión de ver cómo son en realidad. En cuanto llegas tú, ellos cambian. Si han decidido que eres guapa, cambian. Es como esa cosa que explican en física: si estás presente mirando el experimento, eso altera supuestamente el resultado
      - Hay alguna paradoja ahí- dice Drinion"
      Saludos

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