14 de enero de 2012

El enano amarillo

TANTO como el libro o el objeto encontrado en el Rastro, al margen de su valor real o simbólico, perseguimos acaso sentirnos sorprendidos y admirados por tal o cual hallazgo, hecho este que irrumpe siempre con el sombro, puerta de la felicidad: "¿cómo habrá llegado hasta aquí?". Pues sabemos, tratándose de papel, por ejemplo, de su enorme fragilidad y de cómo lo normal habría sido sucumbir al fuego, al agua o sirviendo en menesteres auxiliares. Más cuando, como en este caso, ha errado por el mundo doscientos años, atravesando fronteras y en ropa de vagabundo. Y no decimos eso por su aspecto, milagrosamente bien conservado, sino por haber sobrevivido sin que nadie lo valorase tanto como para querer quedárselo. El valor preserva, pero ¿sobrevivir en la insignificancia no es milagro? Un euro es lo que le damos a un mendigo y un euro es lo que le dimos al amigo chamarilero,  el domingo pasado. 
A diferencia de lo que ocurre otras veces, ni siquiera sabíamos si era o no valioso, o raro, por no saber ni siquiera sabíamos de qué trataba. Lo que conoce uno de él y de su autor ahora es lo que pregona wikipedia: un periódico de 1815-1816 hecho en Bruselas por y para los bonapartistas exiliados. Y, claro, lo que salta a la vista: un impreso entera y admirablemente compuesto en caracteres bodonianos, que es toda una lección de tipografía (en especial airosa la contra con la efigie de la alada figura y su leyenda: "La Fama tiene siempre dos trompetas"), precedente claro de aquellos libros amarillos de Mercure de France en los que cursó su educación poética y tipográfica sentimental un jovencísimo JRJ.
Cuando ya en casa la curiosidad le lleva a uno a leer en sus páginas, no puede dejar de sucumbir a la sugestión de que acaso este mismo ejemplar pasara por las manos de aquel Henry Beyle que amó a su Emperador de un modo tan hermoso como violento. 
En las últimas páginas satíricas, las tituladas con muy fino humor "Periódico General de Rumores Absurdos", se nos da esta gaceta firmada en Filadelfia, América, el primero de abril: "La corbeta La Fama nos informa de que Buonaparte se ha evadido de Santa Elena, que ha desembarcado en el cabo de Buena Esperanza, que ya ha alistado a más de 500.000 hotentotes y requisado más de 20.000 cañones. Pero nada ha trascendido aún de estos colosales preparativos". Sabemos que se trataba sólo de una broma, pues Napoleón moriría en Santa Elena, pero no nos resulta difícil imaginar y compartir la melancolía de aquellos exiliados y bonapartistas errantes como Stendhal que soñaron inútilmente con el regreso de su Emperador como soñó Pessoa el regreso del rey don Sebastián, agravando su misantropía.

El título del periódico, El enano amarillo, (empezó a editarse en París; en Bruselas añadió el Refugiado) lo debe a un popular juego de cartas, pero acaso también a su formato en cuarto menor.  


5 comentarios:

  1. Una melancólica obviedad: para encontrar tesoros no sólo hay que saber buscarlos. También hay que saber reconocerlos cuando aparecen. Felicidades, y gracias.

    (La palabra de verificación que me aparece al intentar elenvío resulta ser "steribl". Hombre, no, no "s" tan "teribl". Sólo un poco melancolizante, como decía).

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  2. !Como me haces crecer, A.!

    Aunque no te gusten no puedo evitar este halago.

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  3. (RMC)
    Acaso el origen del nombre esté en este melodrama:
    http://www.archive.org/details/lenainjauneoulaf00cuve

    Aquí, el número cuatro del mismo periódico
    http://www.archive.org/details/lenainjaunerfug00caucgoog

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  4. (RMC)
    Aún no ha aparecido mi anterior comentario y ya lo corrijo: un enano amarillo anterior, ¿quizá el primero? en un cuento de Marie-Catherine d'Aulnoy en 1698. Figura,traducido al inglés, en este volumen

    http://ia700407.us.archive.org/27/items/fairytalesmadam00dgoog/fairytalesmadam00dgoog.pdf

    Pero esto quizá ya sea impertinente.

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  5. El amarillo anaranjado del papel más grueso de la cubierta, me parece otro nexo más con Bodoni y sus cubiertas rústicas en cartoncillo naranja.

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