6 de enero de 2012

A la vista de todos (Noche de Reyes)

ES poco probable que meta uno alguna vez un barco en una botella, pero no por ello dejarán de fascinarle tales alardes, así como la industria de conducir las cóncavas naves por el estrecho cuello de una botella a la tranquila ensenada del tiempo. 
Sólo el arranque de este Barcos en botella lo haría memorable: “Los escépticos de la afición a los barcos en botella no conciben otro sistema que el de cortar la parte de atrás de una botella y meter el barco y luego volver a pegar la botella “sin que se note”.¡Así de sencillo” Pero ¿cómo se consigue cortar la botella y luego pegarla?”, se pregunta su autor, Julio O. Guillén, y añade: “Además, ¿con qué finalidad?”.
Nadie habrá tampoco que no mire respetuosa, gravemente, eso que su autor denomina sin ambages el barcoembotellismo, acaso porque nunca en tan angosto espacio se concentraron tantos símbolos: lo son, por separado, la botella, el cristal, el mar, los barcos, pero cuánto más lo son juntos, potenciándose unos a otros.
Si Keats escribió su oda a una urna griega, acaso haya llegado la hora de que los barcos en botella tengan la suya. La de Neruda es muy bonita, cierto, pero no parece ir muy lejos, como le pasa a la música del aristón, del organillo, que acaba desgranándose a los pies del que la manivela, como jazmines. Hoy es la Noche de Reyes. ¿Quién no recuerda sus propias noches de Reyes cuando era niño? De todos los regalos que pudieron traernos entonces, este es el más precioso, y aún dura: recordar aquella edad feliz. Y en ese recuerdo todo es frágil: la memoria, que hace de botella, y el sueño, que permanece fondeado, intacto y, "oh dichosa ventura", a la vista de todos.

Ventana y barco. Las Viñas, 5  de enero de 2012
Julio O. Guillén, Barcos en Botella, Doncel, Madrid, 1979. En la misma colección otros libros sobre modelismo naval. aeromodelismo, el arte de la cometa, filatelia y, el más inquietante de todos, taxidermia.

2 comentarios:

  1. Los barcos y antes y después los mensajes dentro de una botella, primero de náufragos y después Message in a bottle de Police, Siempre fue algo inolvidable. Saludos, Manuel

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  2. es posible que alguna botella de esas se haya hecho de pronto añicos,como en un golpe de mar, tanta era el ansia de libertad del barquito chiquitito que quería abrise a la mar de la vida libre

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